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Robaron planta con fines medicinales

EN LA CASA DE IÑAKI CATALANO

El caso de Iñaki Catalano, el joven que padece epilepsia refractaria y que durante varios años llegó a sufrir unas 40 convulsiones por día, es conocido en Santa Rosa y la provincia gracias a la lucha de sus padres que, en medio de la prohibición, reemplazaron todos los medicamentos que tomaba a diario para calmar sus padecimientos por aceite de cannabis medicinal. Para controlar los ataques de convulsión, el adolescente debía tomar 24 pastillas por día, sin embargo desde que reemplazó los medicamentos por el aceite medicinal, su vida mejoró de una manera notable.
Pero lamentablemente, en las últimas horas, su padre, Rodrigo Catalano, dio a conocer la desagradable noticia de que desconocidos ingresaron a su casa y se llevaron la última planta de marihuana con la que iban a preparar la medicina del joven. El año pasado ya habían sido víctimas de la inseguridad y desconocidos se habían llevado parte de las plantas que con las que la familia realiza el aceite de cannabis.
En ese contexto, Rodrigo manifestó en las redes sociales su preocupación ante el episodio sufrido y expresó en su mensaje: “Hoy me desperté con la ilusión de cosechar la planta que nos quedaba para preparar la medicina de Iñaki, y me encontré que se la robaron, no se robaron una planta, se robaron otra vez la salud de Iña, su bienestar, lo que lo hizo volver a vivir, creo que no nos merecemos mas este atropello a nuestro esfuerzo por querer mantener vivo a nuestro hijo, de esa planta depende la vida de él y anoche se la llevaron. ¿Quién nos cuida? A quién jodemos? (sic)… Esto es lo que crea la prohibición”, lamentó.

Cambios.
En junio del año 2016, LA ARENA dio a conocer la historia de vida de Iñaki; en aquel entonces su padres confesaron que el joven “estuvo 18 años medicado con algo convencional que nunca lo mejoró, solo lo mantuvo en vida, y que por el contrario empeoró su calidad de vida porque su patología fue cada vez más severa. No comía, se le atragantaban los remedios, era una tortura darle la medicación, la pasamos muy mal en serio, muy mal”.
Frente a ese panorama el descubrimiento del aceite cannábico fue un verdadero bálsamo, el inicio de una nueva etapa que generó cambios evidentes, pero que no son producto de una fórmula mágica o una apuesta a algo alocado y solo generado por la desesperación. Detrás hay un neurólogo que supervisa. “Esto no es algo que uno elige y listo, detrás hay todo un apoyo y un basamento profesional que avala todo lo que una familia hace”, advirtieron los padres.

FOTO: FACEBOOK.