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Sale dictamen con cambios propuestos por pampeanos

LEY DE BIOCOMBUSTIBLES

La Cámara de Diputados de la Nación dictaminó la ley de promoción de biocombustibles, que reduce el corte obligatorio de biodiesel del gasoil y prioriza a la producción de caña de azúcar en el bioetanol. El dictamen del proyecto impulsado por el oficialismo llegó luego de que se sumaran cuatro votos de Cambiemos y tras algunos cambios introducidos por el expreso pedido de los legisladores pampeanos.
El proyecto de la nueva ley, que ahora debe pasar al recinto, tendrá vigencia hasta 2030 y establece la reducción del 10 al 5 por ciento en el corte obligatorio entre gasoil y biodiesel.
El dictamen llegó luego de tres horas de tratamiento en forma presencial y virtual y logró 28 firmas en la Comisión de Presupuesto y 21 firmas en la Comisión de Energía, que conducen los oficialistas Omar Félix y Carlos Heller.
El dictamen que obtuvo la mayoría, aunque no tuvo el acompañamiento de Juntos por el Cambio, se basa en el proyecto presentado por Félix y Marcos Cleri (FdT) y busca reemplazar la ley que estableció el Régimen de Promoción de Biocombustibles, que luego de 15 años de implementación fue prorrogada hasta el 12 de julio.
Al cerrar el debate, el diputado Cleri anunció que el Frente de Todos «va a hacerle una serie de modificaciones al proyecto que establece el marco regulatorio para los biocombustibles».
En ese punto, señaló: «Vamos a incorporar en el artículo 14, por pedido de los diputados de La Pampa y de San Luis, para tener una redacción de mayor claridad y una visión más general. Para tener mayor claridad y no tener ningún conveniente con la justicia, se va a sacar la palabra ‘mínimo’ de todos los artículos donde estaba presente», precisó. También pidieron contemplar el costo del transporte en el precio.
Los diputados pampeanos del PJ son Ariel Rauschenberger, Melina Delú y Hernán Pérez Araujo. En La Pampa hay dos plantas productoras de biocombustibles, Enresa en Catriló, y Pampa Bio en General Pico.
Cleri recordó que en los últimos 11 meses la soja (con la que se produce biodiesel) subió 120 por ciento y un 63% el maíz, una de las variantes del bioetanol desalentadas en esta ley. El corte actual de esta variante sube de 10 a 12% con la nueva ley, pero sólo la mitad puede producirse con ese grano.
El diputado remarcó además que la nueva ley busca conciliar corte y precio, porque si este último no garantiza rentabilidad el primer requisito nunca se cumple. «Hasta 2019 el corte era de 10% pero un año no fijaron precio y otro no alcanzaba a cubrir rentabilidad de las pymes, entonces una empresa tuvo que cerrar», señaló.
El rechazo de Cambiemos se basó en la pérdida seguridad jurídica para las inversiones del sector y la supuesta regresividad ambiental, al ser los biocombustibles un combustible renovable.

Opositores.
Los representantes de Tucumán y Jujuy: José Cano (UCR) y Domingo Amaya (PRO); Jorge Rizzotti (UCR) y Osmar Monaldi (PRO), dieron su respaldo y con esa colaboración y la de otros opositores garantizan una mayoría para aprobar la ley, pero el desafío del jefe del oficialismo es torcer a los senadores oficialistas, que en noviembre respaldaron la prórroga de la actual promoción hasta 2024, como reclaman las empresas más grandes del sector.
En Diputados sólo llevaron esa postura la mayoría del bloque de Cambiemos y los cordobeses, que fracasaron cuando quisieron imponerla en una sesión especial.
Al inicio del plenario, el presidente de la Comisión de Energía y Combustibles, Omar Félix, manifestó que «es necesario la presentación de un marco regulatorio que considere las nuevas realidades que tiene el sector, más las coyunturas que se presentan y dar previsibilidad y certeza a una actividad económica que queremos siga creciendo».
Desde la oposición, la diputada radical Jimena Latorre señaló que «este proyecto que deroga la Ley 26.093, no tiene sustentabilidad, ni promoción de energías limpias».
Y fustigó: «Acá lo que hay es un régimen intervencionista, donde el Estado, poco eficiente viene a regular esta actividad después de 11 años».

Discusión.
A su turno, el presidente del bloque de la Coalición Cívica, Juan Manuel López, manifestó que «hay muchas cosas que no se entienden, yo no pretendo acusar a nadie, pero me gustaría que hubiéramos tenido otro nivel de discusión, de profundidad. Creo que hubo mucha más improvisación y trabajo en otras áreas, pero no en energía».
Por su parte, el diputado macrista Omar De Marchi remarcó que «no conocemos el plan de desarrollo energético que el Gobierno intenta llevar adelante en la Argentina. Tampoco conocemos el plan económico. No sabemos que quiere hacer el Gobierno con la energía en la Argentina. En este contexto se genera un nuevo marco para el desarrollo del Biocombustible en la Argentina. Eso no es razonable», dijo De Marchi.
Según parlamentario.com y lapoliticaonline.com, en el único cruce político que se mantuvo en la reunión por unos minutos, el diputado salteño Andres Zottos le recordó a De Marchi que en la votación de la ley actual en 2006, el legislador mendocino se abstuvo.

Detalles.
El dictamen de mayoría tiene como puntos centrales los porcentajes de los cortes entre gasoil y biodiesel y bioetanol con caña de azúcar y con maíz, y otorga facultades a la Secretaria de Energía para subir o bajar esos porcentajes.
En ese sentido, el proyecto establece que se reducirá del 10 al 5 por ciento el corte obligatorio entre gasoil y biodiesel. En el caso del combustible elaborado a base de caña de azúcar, los volúmenes deberán ser del 6% de la mezcla mínima obligatoria, mismo porcentaje establecido para el bioetanol a base de caña de maíz.
Otro punto del proyecto que genera debate es el artículo que establece que la Secretaría de Energía podrá «elevar el referido porcentaje mínimo obligatorio cuando lo considere conveniente en función del abastecimiento de la demanda, la balanza comercial, la promoción de inversiones en economías regionales y/o razones ambientales o técnicas».
De forma inversa, el corte podrá reducirse hasta el 3% «cuando el incremento en los precios de los insumos básicos para la elaboración del biodiésel pudiera distorsionar el precio del combustible fósil en el surtidor, o ante situaciones de escasez de biodiésel por parte de las empresas elaboradoras».

Generación de empleos
Otro punto del proyecto está vinculado con la sustitución de importación, al establecer que la autoridad de aplicación puede adoptar los medios para lograr ese objetivo con el «con el objeto de evitar la salida de divisas, promover inversiones para la industrialización de materia prima nacional y alentar la generación de empleo».
En ese punto fija que «las empresas elaboradoras de biocombustibles que decidan llevar a cabo el abastecimiento para dichas mezclas deberán garantizar la provisión de los productos en cuestión» y que sino lo hacen pueden ser sancionadas por la autoridad de aplicación.
El proyecto mantiene beneficios impositivos al fijar que el biodiésel y el bioetanol no estarán gravados por el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y por el Impuesto al Dióxido de Carbono (ICO2).