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Santa Rosa estudia reducir a 30 km/h la velocidad urbana

LA DIRECCION DE TRANSITO ADHERIRA A LA CAMPAÑA MUNDIAL QUE LANZO LA OMS

La Municipalidad de Santa Rosa adherirá a la campaña mundial que impulsa la ONU y reducirá la velocidad máxima en la zona urbana de 40 a 30 kilómetros por hora. Se trata de un reclamo que también habían impulsado organizaciones de la sociedad civil bajo el argumento de que reduce «considerablemente» las posibilidades de siniestralidad y, en caso de que ocurra, aumentan las posibilidades de sobrevivir.
«Vamos a adherir a la campaña que es impulsada por la ONU», anticiparon fuentes municipales consultadas por este diario. En esa línea, explicaron que la Dirección de Tránsito está desde ayer a la mañana «estudiando el tema para preparar las resoluciones correspondientes».
A su vez, destacaron que la decisión «está en sintonía» con las medidas adoptadas en la avenida Perón, donde también se redujo la velocidad máxima de 70 a 60 km por hora en rectas, de 40 km por hora en ingreso a rotondas y la prioridad de paso a quienes circulen por la misma. «Es reducir velocidades para salvar vidas», remarcaron.
Actualmente, en las calles urbanas de Santa Rosa es 40 kilómetros por hora la velocidad máxima, salvo que exista una señalización que disponga lo contrario. En la intersecciones de calles es de 30 km por hora, en la cercanía a las escuelas es de 20 pero tienen la señalética específica. En las avenidas Perón y Circunvalación hay tramos de 60 km por hora y otros que tienen velocidad sincronizada a menor velocidad, con la señalética respectiva, al igual que en la avenida Luro.

Pedido de las ONG.
En el marco de la 6º Semana Mundial de la Seguridad Vial, la Fundación Estrellas Amarillas de La Pampa y la ONG «Corazones Azules» solicitaron que en zonas urbanas se reduzca a 30 km por hora la velocidad máxima.
Desde Corazones Azules explicaron que la Ley Nacional de Tránsito dispone que el límite de velocidad en las calles es de 40 km por hora, salvo señalización que indique lo contrario. Ante esto, desde la ONG manifestaron su adhesión a la campaña de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para que «en todo el mundo se reduzca la velocidad máxima en las zonas urbanas de 40 km/h a 30 km/h, dado que está comprobado que en caso de ocurrir un siniestro vial las chances de sobrevivir aumentan significativamente».
En esa línea, en el marco de la Semana Mundial de la Seguridad Vial que finaliza el próximo 23 de mayo, desde la organización insistieron «en la reducción de las velocidades máximas, en la tolerancia 0 para el alcohol y estupefacientes en conductores de vehículos, y la inclusión en el Código Penal de una pena de 2 a 3 años de prisión para conductores que dieron positivo en pruebas de alcoholemia y drogas».

Estadísticas.
El presidente de Corazones Azules, Pedro Perrotta, explicó que «una menor velocidad reduce considerablemente las posibilidades de siniestralidad, pero si ocurre un siniestro hay un aumento importante en la posibilidad de sobrevivir al mismo». De esta manera, si «un auto atropella a un peatón a 30 km/h la probabilidad de heridas mortales es del 10%, pero la probabilidad de fallecer crece hasta el 80% con un impacto a 50 km/h y llega casi al 100% a partir de los 60 km/h, de acuerdo a diferentes estudio realizados en el mundo tomados por la OMS».
«Si un niño cruza y el automóvil está a 13 metros de distancia con una velocidad de 30 km/h, el vehículo puede frenar antes de atropellarlo; pero si la velocidad del automóvil es de 40 km/h o más, el niño será atropellado y las posibilidades de que sobreviva son muy pocas», ejemplificó.

Estrellas Amarillas.
Por su parte, la Fundación Estrellas Amarillas La Pampa también promovió la reducción a 30 kilómetros por hora de la velocidad máxima en calles. En ese marco, participará del Coloquio Virtual «Reducción 30 km/h en calles. Calles para la Vida»
Integrantes de la Fundación participaron del lanzamiento internacional de Naciones Unidas en la 6ª Semana Mundial de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial, para «hacer un llamado a que el límite de 30 km/h sea la norma para las ciudades, pueblos y aldeas en todo el mundo. ‘Calles para la vida’ es el lema escogido».
«La semana será la ocasión de reunir compromisos políticos a nivel nacional y local para lograr límites de velocidad de 30 km/h en áreas urbanas, generar apoyo local para estas medidas de baja velocidad con el fin de crear ciudades seguras, saludables, verdes y habitables; y destacar los vínculos entre los límites de velocidad de 30 km/h y el logro de una serie de Objetivos de Desarrollo Sostenible, incluidos los de salud, educación, infraestructura, cuidados sostenibles, acción climática y asociaciones», indicaron.

Se estableció en Bahía Blanca
En Bahía Blanca comenzó a regir ayer la ordenanza que establece una velocidad máxima de 30 kM por hora para circular por el microcentro. Es una normativa aprobada el año pasado y que se comenzó a implementar esta semana, en el marco de la 6º Semana Mundial de las Naciones Unidas para la Seguridad Vial, del 17 al 23 de mayo. El subdirector de la Agencia de Seguridad Vial, Mauro Plaide, señaló que «está comprobado que la reducción de velocidad -se pasa de 40 a 30 km por hora- disminuye un 20% la probabilidad de muerte de los peatones o de sufrir heridas de gravedad».

Menos siniestros
Desde Corazones Azules compartieron material informativo para fundamentar la reducción en la velocidad máxima. «Las calles con límites de velocidad bajos salvan vidas, así quedó de manifiesto en distintas iniciativas llevadas a cabo en el mundo», indicaron.
Y señalaron que en Toronto (Canadá), el número de siniestros de tránsito descendió un 28% desde que el límite de velocidad pasó de 40 a 30 km/h en 2015, lo cual dio lugar a una reducción de dos tercios en el número de lesiones graves y mortales. A su vez, en Bogotá la implantación de zonas limitadas a 30 km/h se incluyó en el paquete de medidas del Plan de Gestión de la Velocidad y se logró un descenso del 32% en la mortalidad asociada a los siniestros de tránsito. «Un estudio llevado a cabo en Londres demostró que la existencia de límites de velocidad más bajos estaba relacionada con la reducción del 42% en el número de siniestros con víctimas, mientras que en Bristol la introducción del límite de 30 km se asoció a un descenso del 63% en las lesiones mortales entre 2008 y 2016», agregaron.
Según la ONG, la OMS concluyó que «un aumento de la velocidad promedio de 1 km/h da lugar a un aumento del 3% en el riesgo de sufrir un siniestro y un aumento de entre un 4% y un 5% en la cifra de fallecidos».
Ante un impacto a velocidades superiores a los 30 km/h, «el riesgo de morir de un peatón aumenta considerablemente y ese aumento es incluso mayor en el caso de los jóvenes y los ancianos. En la distancia en que un automóvil que circula a 30 km/h se detiene, otro que circula a 40 km/h sigue avanzando». Por último, circular a más velocidad hace que la visión periférica de los conductores se estreche y su tiempo de reacción se vea afectado.