Inicio La Pampa Santarroseña renunció a su empleo en España por el coronavirus

Santarroseña renunció a su empleo en España por el coronavirus

GERIATRICO SIN BARBIJOS

Sandra Quevedo Muñoz, una pampeana radicada en España y gerocultora de profesión, renunció en las últimas horas a su trabajo en una residencia para mayores en San Lorenzo del Escorial y denunció que en el lugar trabajan a riesgo de su propia salud, sin los elementos mínimos para ellos y para los internados y que los propietarios no sólo no escuchan sus reclamos sino que responden con amenazas y ocultan información a familiares.
La mujer, radicada desde adolescente en la península, obligada su familia al exilio por la dictadura militar, analiza una denuncia formal a través de abogados por la situación que le tocó padecer.
En su perfil de Facebook hizo pública la situación relatando que al tratarse «de un grupo de alto riesgo, los familiares tienen vedadas las visitas». Agregó que el personal se trasforma «en su segunda familia. Y estamos trabajando al ciento por ciento y sin material» adecuado. Puntualizó que «tenemos una sola mascarilla (barbijo) que no dura más de quince días».
Denunció que «los directivos, en lugar de apoyarnos y facilitarnos las medidas de prevención tienen la poca vergüenza de amenazar y hablarnos con soberbia y faltas de respeto, ocultándonos información».
En conversación desde su casa, la pampeana contó a esta redacción que la situación se fue agravando con el correr de los días y que explotó en su opinión cuando directivos de la residencia (así le llaman) obligaron al personal a quitarse gran parte de los atuendos de seguridad con el argumento de que «alarmaban a los abuelos y a sus familiares», cuando todavía se los podía visitar.

Reclamos y amenazas.
Frente al reclamo de los trabajadores hicieron oídos sordos y amenazaron con medidas disciplinarias. «Intenté en otro momento hablar con ellos pero se negaron a hacerlo», por lo que también aconsejada por su familia decidió «dejar el trabajo y además denunciar la situación», relató.
Por su propia seguridad y por la situación que se vive en el lugar, donde ya hay pacientes fallecidos por coronavirus, resolvió abandonar el lugar y además poner el tema en manos de abogados para evaluar si hay elementos para una denuncia judicial de la situación.
Finalmente, contó que la situación en ese país es muy delicada, tal como muestran los medios de comunicación, y dijo que tanto ella como su familia, incluidos sus padres argentinos, están en buena condición de salud.