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Saocom 1B: La Pampa fue clave para calibrar

ESTUDIOS DE SUELO

«La Pampa es una zona de importante interés para la misión del Saocom». Así lo reveló el ingeniero Pablo Ordóñez, integrante de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae), quien explicó que nuestra provincia -en determinados puntos de su territorio- fue utilizada para poder calibrar el satélite que, a fines de marzo, será lanzado desde Caño Cañaveral hacia su órbita, a unos 620 kilómetros de altura.
En diálogo con Radio Noticias, el responsable del área de Integración y Ensayos del satélite Saocom 1B explicó cuál es el objetivo que persigue la misión, cuáles serán sus utilidades una vez que se encuentre en órbita y por qué el sector del agro se verá totalmente beneficiado con esta tecnología. A su vez, dio una importante revelación: La Pampa estuvo estrechamente involucrada en el programa.
La puesta en órbita de esta tecnología será fundamental para los estudios de los suelos en el país, indicó Ordóñez, quien precisó: «El satélite es un instrumento que mide la humedad del suelo principalmente, y que da muchísima información para el agro. Uno puede tener la capacidad, en distintas zonas, cómo está la humedad del suelo, también dar detecciones tempranas de posibles incendios».
«Hasta ahora el único satélite de este tipo que está en la frecuencia que estamos trabajando es el Saocom 1A», reveló el ingeniero, por lo que la integración de este segundo instrumento, implicará mejorar las imágenes y los datos que se recaban hoy en día. «En el mundo hay otros de este estilo pero ninguno con la sensibilidad que tienen los satélites nuestros», destacó.
Pese a los cuatro años de gestión de Cambiemos, donde la ciencia y la tecnología fue una de las áreas que más ajuste sufrió, el programa Saocom ostenta el hito de ser «dos satélites con desarrollo netamente argentino». Según señaló el ingeniero, «los materiales que se utilizaron en gran parte son de nuestro país y algunos componentes del extranjero, pero se puede decir que el 93% es argentino».

-Una vez que el Saocom esté ubicado en su órbita, ¿cuándo comenzará a funcionar?
-Una vez que el satélite sea lanzado para que entre en órbita, a unos 620 kilómetros, se va a tardar unos tres meses para que quede en operatividad.

-¿Estos satélites, van a proveer datos solo de Argentina o de otros países?
-Principalmente, la misión Saocom es estudiar a la Argentina pero, también los Saocom forman parte de la constelación italiana, con otros cuatros satélites, donde la combinación de todos hacen un producto muy poderoso, es decir, podrán tomar una imagen con mayores precisiones. Esta imagen se puede tomar en donde se necesite.

La Pampa, clave.
Según reveló el ingeniero, La Pampa jugó un papel «muy importante» para el desarrollo de la misión ya que varios puntos de su territorio fueron utilizados para poder calibrar el satélite. Es más, el agro en nuestra provincia, ante esto, se verá totalmente beneficiado cuando el equipo entre en funcionamiento y comience a enviar los primeros datos.
«La Pampa es una de las zonas importantes en donde, parte de nuestro equipo de trabajo, utilizó en la provincia distintos puntos de referencia para calibrar al satélite. La Pampa es una zona de importante interés para la misión y, justamente, sobre estos puntos donde se trabajó. Los productores van a poder saber, anticipadamente, si el suelo está muy húmedo o todo lo contrario», amplió Ordóñez, quien remarcó que, a partir de la información que se obtendrá del Saocom, se podrá prevenir tanto incendios como inundaciones en nuestro territorio.
«Esto es en casos extremos, pero cuando decimos que tendrá funciones en el agro es porque los productores van a tener la información necesaria para llevar adelante las siembras», agregó el miembro de la Conae, a la vez que destacó que al no ser un satélite con sensores ópticos, va a poder «trabajar sin importar las inclemencias del clima».
«El Saocom no es un satélite óptico, es un radar que compone la imagen a través de microondas. Para que se entienda: el satélite envía un pulso a la tierra, donde se envió dentro de la zona de interés, este pulso rebota, lo vuelve a tomar el satélite y lo procesa. Entonces, de acuerda de los datos que se obtengan, uno puede saber si ese terreno está muy húmedo o muy seco. Así, de acuerdo a esos patrones que tiene ese rebote uno puede decir sacar conclusiones», remarcó Ordóñez.

«Piel de gallina».
El lanzamiento del Saocom 1B será el 30 de marzo en Cabo Cañaveral, EE.UU. Allí, el segundo satélite de la misión partirá rumbo al espacio exterior. No obstante, no todo el trabajo está terminado. «Aún nos queda una parte muy importante del trabajo», remarcó Ordóñez.
El ingeniero explicó que en este mes de trabajo «tenemos que preparar todo para el lanzamiento», lo que implica ubicar el satélite dentro del cohete -Falcón 9- que lo llevará fuera del planeta Tierra. Y, ocho horas antes del lanzamiento, «nos toca configurar el satélite», para que una vez en órbita pueda funcionar correctamente.
Ya en este último tramo de la misión, Ordóñez tiene en cuenta la presión que recae sobre él, ya que «en este proyecto trabajaron muchísimas personas y cada vez son menos los que pueden seguir al satélite y verlo, y en ese aspecto, es cada vez más grande la responsabilidad que uno carga». Sin embargo, se ilusiona: «Decir que el Saocom está listo, es algo que lo pienso y me pone la piel de gallina».