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Se conocieron en el Cumelén y se casaron

ALTA ITALIA: UN "FLECHAZO" DE AMOR ENTRE ADULTOS MAYORES

Margarita Tassone (68) y Luis Lombardo (76) se conocieron en una fiesta del Cumelén celebrada el 24 de noviembre de 2018 y se enamoraron. El viernes concurrieron al Registro Civil donde dieron el «Sí, Quiero». «Muchos creen que a esta edad es imposible enamorarse, pero siempre hay tiempo para el amor», exclamaron.
WINIFREDA / CORRESPONSAL
Una pareja de adultos mayores se casó por civil en el Día de los Enamorados. La particularidad de esta unión matrimonial es que la mujer tiene 68 años y el hombre 76 años, o sea, traspasaron cómodamente la barrera de los 60 años. Y otra cuestión relevante es que ambos se conocieron en un encuentro anual del Cumelén, el programa social implementado por el gobierno provincial para los adultos mayores.
Los protagonistas de esta hermosa historia de amor son Margarita Constancia Tassone y Luis Alberto Lombardo, un bonaerense que tras jubilarse en 2009 se afincó en La Pampa. Llevan más de un año juntos viviendo en Alta Italia y el 14 de febrero pasado dieron el «Sí, Quiero» ante la titular del Registro Civil de esa localidad, Alicia Peralta. Presenciaron la ceremonia testigos, la Jueza de Paz, Gloria Iturrioz, y la coordinadora del Cumelén de Alta Italia, Noemí Martínez.
Los novios pudieron formalizar el trámite del casamiento porque Margarita estaba viuda y Luis divorciado y viudo. En el pueblo donde residen son conocidos como Lucho y Marga, quienes a sus respectivas edades optaron por ratificar su enamoramiento y seguir transitando el resto de la vida de a dos, uno al lado del otro.
Lombardo nació en Avellaneda, Buenos Aires, y durante su vida activa realizó numerosos trabajos, el último en un estacionamiento de vehículos (cochera). A partir de 2011 empezó a viajar frecuentemente a La Pampa invitado por un amigo de General Pico. En 2013 dejó la gran urbe y se radicó en la ciudad piquense donde alquilaba una vivienda.
«Me gustó, encontré buena gente, hice buenos amigos, tiré anclas en esta provincia», dijo sobre la decisión de cambiar de rumbo. Quedó solo cuando falleció su segunda pareja, que era nativa de la localidad pampeana de Luan Toro.

«Un flechazo».
A su actual esposa la conoció el 24 de noviembre de 2018 en un encuentro anual del Cumelén en Colonia Barón. Hacía poco tiempo que asistía a este programa social. Estaba sentado con sus amistades cuando su ex cuñado -que vive en Eduardo Castex- le dijo: «Tengo dos chicas para bailar». Eran Margarita y su hermana. «El bailó con la hermana y yo con Marga. Y ahí empezó la relación», recordó.
Con seguridad afirmó que ese primer contacto «fue un flechazo, no tengo la menor duda. Aparte me agradó su simpatía, su forma de hablar, de bailar, es muy divertida. Los dos somos iguales, tenemos mucho en común así que pegamos onda enseguida». Días después, «Marga se fue 10 días a Córdoba a visitar a su nieta y estuvimos hablándonos por teléfono», contó Luis.
A medida que pasaban las semanas sentía la necesidad de estar más cerca de su amada. Fue por eso que el año pasado le propuso vivir juntos en General Pico, idea que no prosperó. «Como soy medio viajante, me voy a cualquier lado y me adapto enseguida, entonces me fui para Alta Italia. El pueblo me encantó, es muy tranquilo, conocí muchas amistades de ella, me recibieron muy bien. Estoy muy contento en la casa de Marga. Vivía sola y ahora estamos los dos juntos», comentó.
En consecuencia, Lucho le propuso casamiento a Marga tras lo cual ambos decidieron tomarse un «tiempo de espera». Cuando regresaron de un viaje a Carlos Paz, Córdoba, acordaron unirse en matrimonio. Aparte la nieta de Luis continuamente le preguntaba «abuelo cuándo se van a casar» y fue ella quien les planteó que lo hagan el Día de los Enamorados o San Valentín. «Buena idea, le respondí», y así sucedió.
Lombardo es padre de cuatro hijos mayores de edad, tres de su primer matrimonio y uno del segundo. Todos viven en Buenos Aires y ninguno puso obstáculos a su nuevo vínculo sentimental. «Nunca me prohibieron nada», aseguró. «Somos muy felices. Muchos creen que a esta edad es imposible enamorarse y no es así. Siempre que uno se predisponga hay tiempo para el amor», aseveró. Planean la luna de miel viajando a distintas provincias argentinas.

«Dichosa y feliz».
Por su parte, Margarita hace 76 años que vive en Alta Italia. «Por eso estoy tan arraigada acá. Me gusta muchísimo mi pueblo», dijo entusiasmada. La mujer estuvo casada 42 años -y cinco separada- con su primer marido. Quedó viuda en agosto del año pasado. Conocerlo a Luis, su actual esposo, «fue un regalo de Dios», confesó, aunque enseguida aclaró que mientras permaneció sola durante un lustro, en las fiestas del Cumelén «nunca bailé con hombres» sino con su hermana y amigas porque no tenía demasiadas intenciones de formar pareja.
«Esa noche -la del 24 de noviembre de 2018- fue algo maravilloso. Nos miramos de una manera tan especial (con Luis) que dije: ‘Dios tenía preparado esto para mí'», recordó. Se siente «dichosa y feliz» porque a su lado «tengo un hombre que me valora y me cuida». Es madre de dos hijas.
Cuando se le preguntó si ellas pusieron reparos a esta unión, su respuesta fue «ese es otro tema» y abundó: «La más chica, ni un problema. En cambio, la otra está media empacada, pero bueno ya se le pasará. Desde el momento en que me separé de su papá a ella no le gustó, pero yo la respeto. Quiero que entienda que ahora me tocó ser feliz a mí y no hay vuelta atrás». Lo manifiesta en su cotidianidad. En tal sentido, contó que en un partido de tejo el tema de conversación era «las edades» y una señora manifestó que le gustaría volver a tener 25 años. «Yo ni loca», exclamó Marga y agregó: «Me quedo con mis 68 años y la felicidad que tengo. No cambio esto por nada del mundo». Tassone trabajó 30 años como portera de la escuela del pueblo.
«Cuando Lucho vino por primera vez salimos a caminar y todos me observaban. No escondo nada, soy transparente», se definió. La entrevistada finalizó diciendo «estamos viviendo una felicidad inmensa». Eso quedó demostrado con el piquito que se dieron con Luis a la salida del Registro Civil para sellar su amor.

Nos sentimos jóvenes
Luis Lombardo ponderó al programa provincial Cumelén, que se implementa en todas las localidades de La Pampa con actividades para personas de más de 60 años, aunque también pueden sumarse a la propuesta hombres y mujeres de menor edad. «En Alta Italia nos juntamos todos los adultos mayores en distintos espacios y con nuestra coordinadora nos divertimos mucho, más que la juventud, que se divierte de otra forma. En cambio, nosotros lo hacemos sanamente, alegremente y la pasamos bien. Comemos asados, jugamos al truco, al tejo, bailamos. Así nos sentimos jóvenes», aseguró.