“Se consumen mucho y hay uso indebido”

RIESGOS EN EL USO MASIVO DE PSICOFARMACOS

La frase pertenece a Miguel Osio, del Colegio de Farmacéuticos pampeano. Luego de un censo que revela que cuatro millones de argentinos utilizan antidepresivos, se empezó a cuestionar su consumo.
Un informe elaborado por el Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos reveló que en el país hay cuatro millones de personas, el 10% de la población, que consumen antidepresivos, generalmente por cuadros de ansiedad y depresión.
Esto despertó una discusión entre diversos farmacéuticos sobre la utilización desmesurada de la droga. Muchos especialistas sostienen que se consume “masiva y livianamente”, que los efectos son “difusos”, y los riegos “cada vez más claros”, a raíz del aumento de los suicidios en Argentina por los resultados contraproducentes que pueden generar.
Este medio se comunicó con el Colegio de Farmacéuticos de La Pampa, pero no se pudo obtener datos concretos sobre la venta de psicofármacos en la provincia.
En tanto, Miguel Osio, representante de la organización, aseguró que “se consumen mucho y hay un uso indebido”.
Reveló que las drogas más vendidas son el clonazepam (Rivotril) y alprazolam (Alplax). “Si miran el prospecto en Alemania, tiene determinados usos, y acá está autorizado para muchos. La receta no tiene que ser para más de seis meses, pero eso no sucede”, dijo.
“Hay medicamentos psicofármacos que se deben utilizar con mucho cuidado, algunos no se cortan, se va disminuyendo paulatinamente, hasta eliminarlo. Por ejemplo no se debe cortar abruptamente”, explicó, en relación a los efectos negativos que puede ocasionar su mal uso.
Por otro lado, expresó que “se han encontrado psicofármacos en kioscos y estaciones de servicio, y eso también genera costos para el sistema de salud, que tiene que poner a disposición los recursos para cuando suceden situaciones adversas”.

Suicidios.
En el informe realizado por el Sindicato Argentino de Farmacéuticos, los profesionales advirtieron que muchos de los suicidios adolescentes es producto del mal uso y exceso de los antidepresivos.
Durante el último tiempo, las autoridades de La Pampa informaron que las tasas de suicidios en adolescentes habían aumentado, y empezaban a “preocupar”.
A nivel nacional, esta es una de las provincias con tasas más elevadas de personas que deciden quitarse la vida. Se mantiene muy por encima del promedio del país. Mientras que a nivel nacional las cifras se estabilizan en un 7,4%, en la provincia llega al 11%, según los datos del año pasado del Ministerio de Salud.
Esta realidad existe desde hace muchos años. El promedio ha oscilado entre el 16,36% en el 2001, y 11% en el 2015.

Proyecto de prevención.
A raíz de esta problemática, en el 2017 fue aprobado por unanimidad un proyecto unificado entre las diputadas Patricia Testa (Frepam) y Sandra Fonseca (Justicialismo), cuyo objetivo es prevenir las posibles situaciones de suicidios.
En diálogo con LA ARENA, Testa contó que “la idea era que el Ministerio de Salud trabaje con Educación para intervenir en las escuelas, para que se identifiquen, se hagan cursos y para motivarlos a que salgan de esa situación, porque hay una gran tasa de intentos de suicidio que se da entre los 14 y 15 años”, explicó la legisladora.
“Hemos notado que los jóvenes no tienen expectativas, que no pueden disfrutar de las cosas sencillas, y frente al fracaso proliferan los intentos”, develó.
Por último, contó que “según las evidencias científicas, La Pampa es más propicia al suicidio por la llanura que motiva los estados de depresión, o el viento también”.