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«Se tejió una lucha conjunta»

EL ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES CAMBIO DE NOMBRE

Durante el fin de semana se realizó en la ciudad de La Plata el 34º Encuentro Nacional de Mujeres, evento que a partir del año que viene, cuando se desarrolle en San Luis, va a denominarse Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias.
En diálogo con Radio Noticias, Mirta Fiorucci, integrante de la Campaña por el Aborto Legal de Santa Rosa, contó que los debates que se dieron en torno al cambio de nombre fueron muy interesantes y «muy fuertes».
«El tema de ser plurinacional, de reconocer las naciones originarias de nuestro territorio, de nuestra Latinoamérica es importante. Este eje que atraviesa al encuentro es un eje muy importante», aseguró y agregó «pero a su vez está todo el eje de otras identidades Lgtbiq y sobre todo las juventudes y las identidades Queer».
Fiorucci explicó que dentro de las teorías feministas hay nuevos marcos teóricos que generan nuevos abordajes por lo que los debates se tornan más complejos y completos.
«Es cada vez más complejo, tenemos que empezar a hablar de mujeres y diversidades porque somos las más desfavorecidas y desprotegidas de este sistema patriarcal, -explicó- es interesante el debate, es interesante el seguir formándonos y encontrándonos».

Juventud.
Desde su visión, Fiorucci acotó que lo más impactante fue la concurrencia de la juventud y su organización. «La cantidad de juventud que puede expresarse y puede venir a compartir con otras sin prejuicios y con toda la libertad, eso fue muy interesante, muy llamativo y muy emocionante de ver».
En relación a los debates que surgieron en torno a los talleres, contó que se generan nuevos reclamos por parte del colectivo feminista al Estado. Entre los que resaltó el declarar el delito de trata de personas como de lesa humanidad, al igual que el delito de explotación sexual.
Fiorucci explicó que en La Plata es un tema muy presente, y recordó que allí estuvo dos años desaparecida Johana Ramallo. «La mamá estuvo dos años reclamando por Johana, habían encontrado restos de su cuerpo desmembrado y la familia se enteró meses después, hay redes de trata muy fuertes en esta ciudad y en nuestro país», aseveró.

Cambio de nombre.
La mística que rodea a cada uno de los encuentros es algo que crece año a año, pero en esta edición una de las cuestiones que más presencia tuvieron, además de los pedidos por la legalización del aborto y por una ley de emergencia por violencia de género, fue el cambio de nombre. La presencia de las disidencias y de las mujeres de los pueblos originarios crece con cada edición y se fortalece, por lo que la visibilización de estos dos colectivos dentro del nombre de un evento reconocido a nivel mundial por su magnitud, era un tema pendiente.
Camila Donati es estudiante de la Universidad Nacional de La Pampa y es parte de la disidencia que este año viajó a La Plata. En diálogo con LA ARENA contó que en un principio una parte de la Comisión Organizadora no dio demasiada importancia al cambio de nombre, pero que una vez allá el tema se hizo mucho más presente entre quienes participaron.
«Siento que se tejió una lucha en conjunto entre las mujeres de pueblos originarios y la disidencia», resaltó la joven.
Camila milita desde su disidencia y en su visión dijo que «se notó mucha resistencia de parte de la disidencias, es más se hizo un encuentro paralelo dentro del marco del Encuentro Nacional de Mujeres que se llamó ‘encuentrolazo’ que era para las disidencias donde también hubieron talleres y espectáculos culturales».
«Las bases pidieron que se definiera. Las pibas, la disidencia, las mujeres de pueblos originarios empezaron a reclamar, a tener voz y a decirles qué querían y por fin escucharon», aseguró, «me pareció genial que este año la Comisión Organizadora diera voz porque es una lucha que se viene llevando hace años».

Cierre.
Ayer a las 9 de la mañana se realizó el cierre del encuentro, donde por clamor popular se definió la sede del próximo año, que será en San Luis. Finalmente, el cambio de nombre también se definió ahí y por decisión de la mayoría. Camila se encontraba en viaje nuevamente hacia Santa Rosa cuando se enteró del cambio efectivo de nombre y contó a LA ARENA que se sintió «increíble» por toda la emoción que se vivieron en las jornadas previas. «Me puso re contenta porque me parece que no estamos en época de hacer oídos sordos», cerró.