Se viene una “cena del reencuentro”

FESTEJOS POR EL CINCUENTENARIO DEL INSTITUTO SECUNDARIO DE MIGUEL RIGLOS

La comunidad educativa del Instituto Secundario General José de San Martín festejará su cincuentenario con una cena show que se realizará el 6 de octubre. La historia de este establecimiento educativo nace, como en muchos pueblos de La Pampa, de la inquietud de vecinos que fundaron la entidad que permitió que éste segmento educativo estuviera al alcance de todos los riglenses.
Promediando el siglo pasado, la mayoría de las localidades del interior pampeano solamente ofrecían educación primaria. Solamente accedían a la enseñanza secundaria alumnos de las familias más acomodadas que podían costear el estudio en otras ciudades como Santa Rosa o Bahía Blanca. En este contexto aparecieron, fundadas por vecinos, instituciones privadas que se hicieron cargo de esta alternativa cultural que el Estado no brindaba.
Así fue el caso de colegio riglense. La idea nació en 1967 cuando un grupo de 26 vecinos, que advirtieron la necesidad imperiosa, se autoconvocaron y tomaron la decisión de conformar una asociación a esos fines. Las gestiones, que debieron hacer ante las autoridades educativas provinciales, dieron sus frutos al año siguiente, y el 11 de marzo de 1968 abrió sus puertas con el primer año.

Reseña histórica.
El vecino Marcelo Alejo, unos de los egresados y organizador del festejo, le contó a LA ARENA parte de la historia. “En épocas de poca comunicación, caminos de tierra, gobiernos ausentes, y muchas necesidades en la comunidad surge la iniciativa de crear un colegio secundario para que los niños que no poseían los recursos necesarios pudieran seguir estudiando y para que los que si tenían esa posibilidad no tuvieran que viajar lejos. Se hicieron varias reuniones, fue creciendo el entusiasmo en toda la comunidad y en 1968 se abrió”, dijo
“El inicio de clases se dictó en un modesto edificio cedido por la firma Ganaderos de Riglos y Anchorena con pupitres que la escuela acercó y elementos que los vecinos entusiasmados con la iniciativa alcanzaron. El lugar contaba con dos ambientes y un pequeño patio con dos baños y un mástil. Los docentes eran profesionales de la comunidad que trabajaron ad honorem para educar a esos primeros alumnos”, indicó.
“Un veterinario era el rector, la secretaria y algunas profesoras eran docentes de la escuela 91. Algunos empleados bancarios eran profesores y así todo aquel que poseía conocimientos que pudieran servir para la educación secundaria tenía las puertas abiertas. La seriedad y compromiso con que se empezó esto, hizo que lo precario no quite la calidad educativa, tal es así que los supervisores e inspectores de educación aprobaron este proyecto y acompañaron el desarrollo del mismo”, agregó.
“La falta de recursos económicos obligaba a que el limitado número de socios debiera aportar dinero para solventar los gastos y se requirió del gobierno provincial subsidios para pagar a los profesionales o acondicionar el edificio”, señaló.
“La formación de la Comisión Propietaria fue un puntal fundamental en la recaudación de fondos, organizando bailes, veladas teatrales, festivales, concursos hípicos, entre otras actividades, y con el apoyo incondicional de la comunidad, instituciones y comercios riglenses, de la zona rural y de poblaciones vecinas. Fue una cosa de todo el pueblo”, aseguró.

Festejo especial.
Aunque ya hubo un acto protocolar en marzo, ahora la comunidad prepara un festejo especial.
“Para celebrar esta trayectoria se realiza un acto y una cena del reencuentro el 6 de octubre en el Salón de Usos Múltiples Municipal con la idea de compartir una linda velada con toda aquella persona que fue y es parte de esta institución”, dijo y agregó que se convoca a todos los interesados a comunicarse a los teléfonos 2954 611970 ó 2954 533973 para darles la información”.