“Sentís angustia, bronca y miedo”

EL RELATO DE UNA BOMBERA POR LOS INCENDIOS EN LA PROVINCIA

Paola Muñoz es una joven estudiante universitaria pampeana que pasa sus días no solo entre libros. Hace cuatro años que integra el cuartel de bomberos de General Acha y es una de las tantas bomberas que luchan día a día para sofocar los terribles focos que afectan al territorio pampeano.
La joven, que hoy cursa en su localidad natal la carrera de Magisterio de Nivel Inicial, fue aspirante a bombero durante un año y hace tres que ejerce de manera operativa. Vive con sus padres y pasa sus días disfrutando de sus sobrinos y amigos.
“Sentimos angustia, bronca y miedo a lo desconocido, cuando vamos a un incendio dejamos a nuestras familias atrás y no sabemos si volvemos a nuestra casa: es desgarrador ir a los campos y ver cómo todo se perdió”, expresó Paola a LA ARENA.
En su corta vida, a Paola le tocó enfrentar varios incendios forestales en La Pampa. Los últimos fueron en los campos situados en las rutas 24, 11, 15 y el más reciente en la 152 y 9 que fue uno de los más relevantes.
“Yo voy a un fuego y no sé si vuelvo: es muy duro escuchar a los dueños de los campos que te dicen haber perdido todo, te piden por favor que los ayudes apagar el fuego”, destacó.
Paola se hizo escuchar a la hora de hablar de los siniestros intencionales. Sostuvo que hoy existe mucha “inconsciencia” de la gente por lo que genera “dolor y bronca” ya que provocan pérdidas que son terribles.
“Es obvio que cuando estamos en los incendios se nos cruzan nuestras familias pero tenemos que cuidarnos y cuidar a nuestros compañeros, que no les pase nada”, resaltó la joven.

-¿Por qué te hiciste bombera?
-Estaba en el colegio secundario. Un amigo, que era bombero, me comentaba lo que hacía. Me decía que asistían a las personas en accidentes, que iban a las casas incendiadas entre otro montón de cosas. Me empezó a interesar, fui al cuartel y me encantó.
“El año pasado trabajamos mucho, empezamos el 8 de diciembre en Chacharramendi y no frenamos hasta febrero: ahora está un poco más tranquilo todo aunque enero arrasó sin piedad, había una nube en el cielo, empezaban a caer rayos, y ya teníamos entre 7 y 8 fuegos”, completó la joven.