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«Si lo condenan podría vivir tranquila»

CASO DE ABUSO: JOVEN PIQUENSE USA BOTON ANTIPANICO DESDE QUE LIBERARON AL ACUSADO

(General Pico) – La joven de 19 años de edad manifestó que pese a que hace una semana dispone de un botón antipánico no vive tranquila desde que Santiago Barabaschi, acusado de haberla sometido sexualmente en un departamento céntrico de la ciudad, recuperó la libertad luego que se le venciera el plazo de la prisión preventiva.
La semana anterior, Hugo Díaz y Elena Fresco, jueces del Superior Tribunal de Justicia (STJ) de La Pampa, hicieron lugar al recurso de hábeas corpus que presentó el abogado defensor Mario Aguerrido, y ordenaron la inmediata libertad del acusado, que permanecía detenido con prisión preventiva desde el 7 de julio del año anterior.
El defensor argumentó que el 6 de octubre se agotó el plazo máximo de la prisión preventiva (un año y tres meses), que establece el quinto párrafo del artículo 251 del Código Penal. También destacó que ese articulado estipula que «una vez vencido el mencionado plazo no podrá dictarse una nueva medida de coerción». Además argumentó que su defendido estaba cumpliendo una «detención ilegal por vencimiento de los plazos legales», y pidió la inmediata libertad.
Los jueces del STJ indicaron que la legislación establece que «vencidos estos plazos no se podrá dictar una nueva medida privativa de la libertad», y por ello ordenaron el cese de la prisión preventiva, «en virtud de hallarse vencido el plazo máximo de su duración».

Vivir con miedo.
La mujer denunciante ayer a la tarde recibió a LA ARENA en su domicilio familiar, y contó las sensaciones que le dejaron las últimas disposiciones judiciales del caso. Aseguró que desde que conoció que Barabaschi recuperó la libertad, vive recluida en su casa y solo sale para ir al trabajo.
«Fue feísimo, me sentí mal cuando me enteré. Volví a recaer en un montón de cosas. Vivo encerrada, no quiero salir a ningún lado y el único lugar al que salgo es al trabajo, y siempre voy y vengo con mi mamá», contó.
Desde el mismo día que el imputado recuperó la libertad, la damnificada recibió un botón antipánico. «No sé si va a servir en algún momento, pero para mí es algo de seguridad», señaló respecto a esta disposición.
La denuncia data del 6 de julio del año anterior, y desde ese día «todo cambió» en su vida.
«No volví a vivir como antes, no soy la misma. Un montón de cosas cambiaron», dijo. Además contó que a los pocos meses del hecho «tuve un intento de suicidio», y que tuvo que iniciar un tratamiento psiquiátrico y psicológico, el cual retomará en los próximos días.

Antecedentes del caso.
El hecho fue denunciado durante la mañana del 6 de julio del año anterior y ese mismo día se dispuso la detención de Barabaschi. La jovencita aseguró que en el interior de un departamento la sometió sexualmente. Al día siguiente, el juez de control Diego Ambrogetti, le formalizó la Investigación Fiscal Preparatoria y le dictó la prisión preventiva por 60 días. Luego, el 24 de agosto, la jueza Jimena Cardoso extendió la detención por otros 45 días y en un nuevo reexamen se la amplió hasta la finalización del proceso.
El 26 de junio pasado, el Tribunal conformado por los jueces Marcelo Pagano, Carlos Pellegrino y José Luis Bernal condenó a Barabaschi a seis años de prisión, y días más tarde se le extendió la prisión preventiva por otros tres meses. Sin embargo, a mediados de septiembre, el Tribunal de Impugnación Penal (TIP) invalidó el fallo, tras sostener que se trató de pronunciamiento arbitrario y sin fundamentación adecuada. Además ordenó que se realice un nuevo juicio. Semanas más tarde, el STJ ordenó la liberación de imputado.

Confiar en la Justicia.
Transcurrido más de 15 meses del hecho, la joven se siente «más fuerte» para afrontar un nuevo debate, aunque ello signifique «volver a empezar» de cero.
«Es volver a empezar un montón de cosas, volver a revivir todo, pero creo que estoy más fuerte. Si se hace un nuevo juicio, según me dijo mi abogado se va a hacer Cámara Gesell y eso me lo va a hacer más llevadero. Igual es volver a empezar todo de cero», agregó.
Las últimas actuaciones judiciales, tanto del TIP de ordenar un nuevo juicio, como del STJ, de disponer la libertad del acusado le sembraron muchas dudas respecto al resultado final del proceso.
«En primer momento cuando le dieron la condena, que no fueron muchos años, quise confiar y ahora como volvieron todo para atrás, no sé si confiar. Quiero que se haga justicia. Si lo condenan podría vivir tranquila. Me va a costar un montón, pero hoy en día no vivo tranquila y la paso encerrada acá adentro. Salgo a trabajar, nada más», señaló.