“Si Torroba no va, soy candidato”

CONCEJAL RATIFICA ESPIRITU FRENTISTA Y DICE QUE NO RENIEGA DE "CAMBIEMOS"

“Si Francisco Torroba declina ser candidato mi intención sería en 2019 ir por la intendencia de Santa Rosa”, ratificó Marcos Cuelle. El concejal radical marcó sus diferencias con la actual gestión de Leandro Altolaguirre e indicó que “hay que ponerse en la tarea de recomponer el vínculo con los vecinos y con los trabajadores de la municipalidad, que ahora está roto”.
Ya en diciembre del año anterior, en lo que parecía un mensaje de buenos augurios para los pobladores de la capital provincial, Cuelle expresaba en pasacalles ubicados en distintos sitios de la ciudad “Buen 2018”. Después, consultado por LA ARENA deslizó que no le disgustaba la idea de competir por el cargo de San Martín 50. Ahora, ante un nuevo contacto admitió que persiste en la idea, pero depende “de lo quiera hacer Francisco (Torroba). Es lo único que hay que tener en cuenta, si Francisco quiere o no, pero en nuestra línea, la Azul (allí también militan el diputado Ricardo Consiglio y el actual director de Pampetrol Hugo Pérez) estamos decididos a ir por la intendencia.
-¿Ya trabaja en el tema?
-Estamos armando una red con amigos, compañeros y correligionarios porque esa sigue siendo la idea: ir por la municipalidad, en caso que haya un proceso interno.
Eso más allá que no tenemos la estructura, sobre todo económica, y tampoco la espalda que da ser el administrador de la ciudad. Queremos intentarlo, y en caso que Torroba quisiera trabajaría en su candidatura, porque considero que es el que mejor representó los intereses de Santa Rosa en las últimas gestiones.
-¿Pero jugarían la interna dentro de Cambiemos?
-Primero la Convención del radicalismo debe ratificar si sigue en ese espacio, aunque yo digo que siempre tuve vocación frentista. Lo que pasa es que un frente es más fácil construirlo con partidos con los que hay coincidencias ideológicas, como el socialismo, con el que compartimos muchas cosas y más o menos sabemos para dónde vamos.
Es cierto que cuando esas coincidencias no están lo que correspondería es que la Unión Cívica Radical plantee que hay que establecer una plataforma programática donde se vean reflejados nuestros principios. En este caso será la Convención la que tomará una determinación sobre nuestra integración a Cambiemos, pero entiendo que no debiera ser un mero frente electoral.
-¿En todo caso, creen que el radicalismo solo puede con el PJ?
-Por eso hablo de un frente programático… que nos permita terminar con la hegemonía de más de tres décadas del justicialismo. No reniego del frente Cambiemos, pero tenemos que tener un mínimo programa de gobierno.
-Digamos que los últimos tropiezos del gobierno nacional no estaría ayudando.
-No… es verdad. Pero las últimas noticias de que se hablan son sobre la posibilidad de provincializar las elecciones.
-Tenemos una ciudad llena de problemas.
-Sí, está complicada por la sumatoria de procesos, y no se puede adjudicar toda la responsabilidad ni a Leandro (Altolaguirre) ni a (Luis) Larrañaga.
-Hay que señalar que Altolaguirre tiene muchos frentes abiertos: con los trabajadores municipales, los lavacoches, los vendedores ambulantes, el tema del autódromo. Y podríamos seguir…
-Y es un poco así. La gente los que reclama es la obra pública inmediata, la conservación del asfalto y de las calles tan deterioradas; mejorar el día a día de los vecinos, recomponer la relación con los contribuyentes y con los trabajadores de la municipalidad, que hoy está lesionada. Tiene que haber una ida y vuelta, sino es como lo del huevo y la gallina: “No pago las tasas porque no hacen nada; y no puede hacer nada porque no tenemos recaudación”.
Entiendo que es necesario construir en Santa Rosa “un mundo donde quepan todos los mundos”… El comerciante tiene sus razones, pero tenemos que ver que hay gente excluida del sistema y la solución no es la ventanilla de Acción Social.
-Lo de los trapitos es todo un tema: hubo toda una gran movida para sacarlos y hoy lavan autos frente a la ventana de propio intendente.
-Son cuestiones no sencillas, pero necesitamos gente que trabaje en amalgamar a los trapitos, para que la gente no los estigmatice, que no se sientan rechazados.
Se abandonaron temas como el del relleno sanitario, donde la gente hace un laburo de supervivencia, para lo que se necesitarían tres personas: uno que los organice, otro que los ayude a vender el producido y alguien que los amalgame como grupo. Eso se abandonó cuando se prendió fuego la planta de reciclado.
-Obviamente no lo conforma la gestión de Altolaguirre.
-Lo que me parece es que creo que hay otra forma de llevar adelante la administración. Lo que sí se puede rescatar es la gestión del secretario de Hacienda (Luis Evangelista), quien ha logrado equilibrar los números; pero no alcanza para generar pequeñas obras y solucionar la vida cotidiana de la gente. ¿Por qué se le reconocía la gestión a (Oscar Mario) Jorge? Por la obra pública… después discutimos su calidad. Fue un administrador de recursos y gestor de grandes obras de la ciudad.
-El intendente Altolaguirre va a reuniones con el presidente Macri, pero lo único que vemos es una foto y no obras para la ciudad.
-Espero que lo que necesita Santa Rosa no llegue el 10 de diciembre de 2019. Que cuando las cosas salgan todavía estemos, y no que venga a otro a hacerlas.

La necesidad de descentralizar
Decir que la ciudad es un caos no es descubrir nada. Es una realidad que se da ante una elemental mirada crítica: calles destrozadas, locales cerrados -por la crisis no atribuible en este caso al municipio-, paseos descuidados, y encima un tránsito anárquico completan el panorama.
Se le preguntó al concejal si se está haciendo algo para que haya un tránsito más fluido, a lo que respondió que “hay algunas ideas para darle más fluidez al microcentro, pero se están manejando afuera de la municipalidad. ¿Cuáles son? Una es que la Avenida San Martín (en todo su trayecto, este-oeste) pueda ser transitada en un solo sentido: esto es las dos manos a ambos lados del boulevard, vayan hacia el lado de laguna, y empalmar luego empalmar en un circuito con la Uruguay-España, que tendría tránsito solamente hacia el Este. Eso le daría mucha fluidez, pero todavía es para estudiarlo”.
En cuanto a si se piensa en empezar a descentralizar, el edil explicó que “hay que ver cómo se consigue que más comercios se vuelquen a calles que hoy están siendo muy transitadas”.
“La Ameghino se ha vuelto muy comercial, la 25 de Mayo está siendo muy bien considerada por los negocios, y también la Unanue, aunque en este caso tenemos el problema de la transitabilidad. Son algunas medidas que hay que ir tomando”, añadió.