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Solo quedan cuatro técnicos de «terreno»

DESMANTELAN AGRICULTURA FAMILIAR EN LA PAMPA

Los grupos más vulnerables del sector rural van a quedar solos, a merced de su propia suerte. Son alrededor de 4 mil las familias que dependen de la pequeña y mediana producción en La Pampa, según fuentes de Agricultura Familiar.
El organismo que se encarga de contenerlos, asesorarlos y asistirlos está siendo desmantelado por el gobierno nacional. Esta Secretaría se encamina a su desaparición total, en una clara decisión política del oficialismo que, con los últimos despidos, deja tambaleando a la institución.
Agricultura atiende con asesoramiento técnico a los pequeños productores, las familias más vulnerables, para que puedan subsistir en el tiempo, generar más rentabilidad y consumir su propia producción.
También, desarrollan y coordinan políticas en los momentos de emergencias y desastres agropecuarios. Por ejemplo, en La Pampa, con las inundaciones del año pasado y los incendios del verano, fueron claves en el relevamiento de las zonas afectadas, y en la formulación de los proyectos de emergencias.
Ahora, echaron a 560 trabajadores del Ministerio de Agroindustria, de los cuales 468 eran de Agricultura Familiar. Dentro de este universo, la gran mayoría son técnicos de terreno, es decir, el fundamento del organismo: quienes cumplen la función directa de asistir a los pequeños y medianos productores.

La Pampa.
Hace dos años y medio habían 31 personas trabajando para Agricultura Familiar en la provincia, y actualmente quedan 11. Los cinco recientes cesanteados, que recibirán la noticia oficial en los próximos días, son técnicos de terreno de entre 15 y 20 años. Ahora sólo quedan dos técnicos con experiencia, y otros dos que son relativamente nuevos.
El resto de los empleados se dedican a tareas administrativas. Por lo tanto, prácticamente la función de este organismo en La Pampa está desapareciendo, pese a la gran cantidad de pequeños productores y chacareros que hay.
«La intención es dejar de atender a este sector, y darle todo lo que necesiten las multinacionales y el agro-exportador», expresó a este medio Fabián González, uno de los despedidos, que trabajaba en la zona centro (Santa Rosa, Toay, parte de Utracán y un sector de Catriló).
«Es un universo grande este sector, acá abarcan chacras que tienen más de 300 hectáreas y hay muchísimos campos, en el norte, este y sobre todo el oeste pampeano que son todos pequeños productores», detalló.

Técnicos de terreno.
Se dedican a la extensión sobre los sistemas productivos, pero «con una visión integral, es decir, no solo se enfoca a los aspectos productivos, sino que se trabaja con los sectores más vulnerables, en distintos temas como el acceso al agua, la seguridad, y brindando soluciones a las necesidades básicas de las familias rurales», explicó González.
Otro de los aspectos que engloban las funciones de estos profesionales, es «apuntar al autoconsumo y a la venta de excedente, para no depender de lo que viene de afuera. En lo que son los cinturones verdes de los pueblos, se hace trabajo en desarrollar y gestionar las ordenanzas que tienden al ordenamiento de las personas en las zonas marginales», se explayó.
A su vez, siguió González, «esto va enganchado con el valor agregado para que se aproveche el producto, que son las ferias de ventas. Y además, la concientización para que se produzca sin agrotóxicos y la formulación de ordenanzas en este sentido», reveló.

Desfinanciados.
De esta manera, los grupos más vulnerables del sector rural quedan desfinanciados, sin asistencia técnica en el terreno, la formulación y gestión de los proyectos para que accedan a políticas públicas, «ya que ahora no lo aborda nadie», expresó González, que además es dirigente de la CTA.
El pequeño productor queda resentido porque «no es lo mismo tirar semillas por tirar, que una persona en conjunto con esa familia, planifica todo un sistema productivo para llegar a buen puerto en su rentabilidad y para que puedan consumir», dijo González.
«Se precisan, además, vínculos de años con la gente, y hay que conocer el territorio. Ahora se pretende que pocas personas construyan un territorio en el sentido de la producción. No tiene gollete», manifestó.
Agricultura Familiar trabaja con las huertas que están en el patio de las casas, también «se llega a productores hortícolas, algunos un poco más grandecitos, pero acá la gran mayoría son chacras y campos», detalló.

Camino al cierre.
«La intención final es que desaparezca. Lo que empezó como un programa, que terminó siendo Secretaria con financiamiento propio, y hoy sabiendo de antemano que el Ministerio va a ser una Subsecretaría, que depende de Hacienda. Es decir, hay una clara tendencia a que desaparezca», analizó González.
Por último, lamentó que el mismo Estado «que nos capacitó con esa mirada integral, es el mismo Estado que hoy está destruyendo 30 años de laburo en dos años, y de un plumazo».