Suspendieron el desalojo de joven madre con dos hijas

SITUACION DE "TOTAL INCERTIDUMBRE"

Durante la mañana de ayer, Tamara Llanos junto a sus dos hijas iban a ser desalojadas de la casa en la que viven, ubicada en Pasaje Carmona del barrio Plan 3000, desde hace cinco años, pero, según relató, apareció un “empleado del Poder Judicial, que no quiso dar su nombre, y dijo que se había suspendido”.
Sin embargo, este hombre no le otorgó ningún otro detalle. No le aseguró la permanencia en la vivienda, ni le adelantó la posibilidad de una futura solución habitacional para la joven mujer y sus criaturas.
En tanto, la madre especula que, en un principio, el aviso de desalojo que le habían mostrado estaba firmado por un secretario y no por un juez. Según ella, esto habría impedido el desalojo “por ahora”.
“Tampoco vinieron de la Defensoría de la Niñez, ni dijeron nada al respecto. Nadie me llamó, ni tampoco me dijeron cuántos días más podía estar. Este ‘trabajador de la Justicia’, como dijo que era, se acercó y se volvió a ir”, explicó la madre, que transita una situación de “total incertidumbre”.
Desde la mañana de ayer, donde habían asistido alrededor de 30 personas para “resistir” el desalojo, Tamara se encuentra en su casa, sin poder trasladarse, y con las puertas cerradas. “No sé qué va a pasar, yo por las dudas tengo que quedarme acá encerrada con mis hijos, la verdad es que estoy con miedo”, dijo en diálogo con este diario.

Buena voluntad.
Tamara quiso dejar constancia de sus intenciones de devolver la casa, pero antes dijo que pretende “hablar con el abogado y llegar a un acuerdo”.
“Apenas me toque una casa en el listado, yo dejo ésta y, encima, en mejores condiciones que antes, porque le hice muchas remodelaciones”, explicó.
También, dijo que ella “nunca” usurpó la vivienda, “porque durante los primeros tres años no hubo problemas y yo pagaba los servicios con el nombre de la dueña; pero después me denunció”, dijo.

“Por las buenas o por las malas”.
Según contó Llanos, el mismo hombre, empleado de la Justicia, que se acercó durante la mañana de ayer, había querido entrar a su vivienda en otra ocasión sin ningún tipo de orden judicial.
“Nunca me quiso revelar su nombre, ni tampoco dónde trabajaba, solo que era empleado de la Justicia. En una oportunidad me ofreció plata, y yo no se la acepté, entonces me terminó diciendo que si no salgo por las buenas voy a salir por las malas”, concluyó Llanos, una ex trabajadora de Alpargatas que fue despedida hace dos semanas.