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«Tener abierto y con poca gente es muy complicado»

MEDIDAS PREVENTIVAS AFECTAN A RESTAURANTES Y CERVECERIAS

Ante las medidas preventivas, tendientes a evitar la propagación del Covid-19, que establecen para los establecimientos gastronómicos de Santa Rosa la obligación de trabajar a un 50 por ciento de la capacidad para la que están habilitados, muchos han decidido tomar decisiones aún más profundas. En numerosos casos se redujeron los horarios de atención mientras se incentivan las ventas para llevar, mientras que otros optaron directamente por cerrar sus puertas hasta después de 31 de marzo.
Ignacio Marotti -propietario de un bodegón y un bar cervecero, ambos en Santa Rosa- decidió cerrar sus negocios «hasta que pase esta situación de incertidumbre».
«La decisión de cerrar los negocios fue muy difícil de tomar. Hoy por hoy los costos de apertura son altísimos y tener el negocio abierto, con poca gente yendo a consumir es complicado», explicó y agregó que «además de que aumentás los riesgos innecesariamente, tenemos la suerte de que la provincia no tiene ningún infectado pero en caso de tenerlo uno no está exento de un caso de contagio en el negocio, por eso exponer a una persona un caso así me parece que es inviable. Prefiero cerrar y tener un poco de conciencia social o responsabilidad empresarial para tomar los recaudos necesarios».
Marotti explicó que «otra cosa que sucede es que la gente está más en la casa, y en una situación de incertidumbre como la que se está viviendo tiene tiempo de cocinar. No usa tanto tampoco el delivery, ni sale a cenar afuera».

Plan de contingencia.
Consultado por los gastos a afrontar, entre sueldos, alquileres, impuestos y servicios, Marotti le dijo a LA ARENA, que «la realidad es que por suerte yo tengo un plan de contingencia preparado para afrontar los gastos fijos por dos meses aproximadamente, ese tiempo puedo llegar a aguantar como estoy. Sin embargo, entiendo que no todos estamos pasando la misma situación. Hay muchos colegas que viven al día y entiendo que es mucho más complicado para ellos».
«La gastronomía es muy complicada, porque tenés todas las heladeras prendidas, mercadería parada que corre el riesgo de echarse a perder, y en esta situación que se está viviendo es muy difícil mantenerse. En lo personal me conviene cerrar estos días y de paso aprovechar para descansar un poco, tanto yo como los empleados después de una temporada que fue bastante agotadora».

Medidas del gobierno.
El empresario gastronómico cree que «esta situación no va a repercutir ahora en marzo solamente, sino en los próximos meses hasta que se reactive todo. Va a ser complicado para el sector. Siempre y cuando todo esto termine el 31 de marzo, siendo positivo, porque si esta situación se extiende, no sé adónde vamos a ir a parar».
«Estimo que el gobierno va a tomar medidas, brindar créditos a tasas bajas para que las personas puedan afrontar todos estos gastos y evitar que la economía se derrumbe por completo. También creo que sería necesaria la excepción de algunos impuestos, cargas sociales, ingresos brutos, pero la verdad que hasta ahora no hay anuncios, los pedidos están pero no hay nada confirmado», explicó.

Buena temporada.
Marotti dijo que «por suerte venimos de una temporada de verano muy buena, donde se trabajó muy bien. Venimos haciendo un trabajo de largo plazo, sobre todo con la cervecería, que tiene una gran trayectoria. Esa buena temporada es la que nos permite hoy también cerrar, a pesar de que arrancó tarde en diciembre y terminó abruptamente con esta situación, porque siempre se extiende un poco en marzo», concluyó.

«No tenemos en claro cómo seguir»
Antonio Corredera, propietario de una clásica confitería del centro santarroseño, dijo que «no tenemos muy claro, ni en mi comercio, ni en los colegas de alrededor, cómo seguir. Nosotros primero pensamos en la opción del delivery, pero tuvimos el peor día de trabajo en muchísimos años, por eso volvimos a abrir».
«Tomamos las medidas de separar las mesas a dos metros y reducir la capacidad del negocio, estamos trabajando con guantes, mucho alcohol en gel, y en la producción con barbijo, pero tampoco tenemos un lineamiento claro de qué hacer», añadió.
«Somos conscientes, nos adaptamos a las medidas no solo porque lo piden, sino por la salud de todos nosotros y nuestras familias, además de los clientes. Tenemos la predisposición de cumplir con todo lo que se nos pida, pero la realidad es que la gente está yendo poco, y no sabemos qué es lo mejor. Estaría bueno que tomen la medida de cerrar del todo, que se solucione todo en 20 ó 30 días, y que después arranquemos de cero; con medidas parciales y que no son del todo claras, va a terminar siendo todo mucho más complicado», añadió.