¿Tentativa de homicidio o caso de legítima defensa?

DISPARO CONTRA GERENTE DE MINERA EN LA ZONA DE 25 DE MAYO

Este miércoles fue el turno de los alegatos en la causa en la que un puestero de la zona de 25 de Mayo disparó contra el gerente de una minera, ocasionándole una herida en el abdomen. Tanto la Fiscalía como la querella coincidieron en señalar que debía caratularse como tentativa de homicidio calificada por uso de armas en concurso real con portación de arma de uso civil. Como era de esperar la defensa pidió que se encuadre como “legítima defensa”, o subsidiariamente se considere la cuestión como un “abuso de armas” de acuerdo a lo que prevé el artículo 104 del Código Penal.
Como se recordará se dilucida un incidente ocurrido el 3 de noviembre de 2015, cuando Juan Alberto Lara (57) enfrentó a Alberto José Cholino (64) -y a un grupo de gente que estaba con él-, y después de una discusión le efectuó un disparo que lo hirió en la zona abdominal. El suceso tendría relación con una disputa por los terrenos donde se ubica una mina -Cholino es gerente de la firma-, precisamente en un lote en que el puestero tiene su producción agropecuaria.

El incidente. Dos versiones.
Según Lara, Cholino habría mantenido en la zona, y con otros puesteros, una actitud avasallante -aunque se debe admitir que la empresa minera cuenta con autorización de la Dirección de Minas de la provincia-, y el incidente se produjo cuando se encontraron aquel día. El puestero pidió por el gerente de la firma -a quien no conocía personalmente-, quien lo enfrentó diciéndole a Lara que nada tenía que hacer allí.
Hubo una trifulca -que ambos contaron de modo diferente ante el juez de Audiencia, Gastón Boulenaz- y se produjo el tiro con un revólver calibre 32 que hirió a Cholino. Luego que el autor del disparo se entregara -de inmediato- a la Policía, se iniciaron las actuaciones que culminaron con el juicio oral y público que se dilucida en la Ciudad Judicial.
Ayer, en los alegatos, la fiscal María Soledad Forte sostuvo la acusación como “tentativa de homicidio calificada por el uso de armas en concurso real con portación de arma de uso civil (art. 189 bis del CP.)

“Clara tentativa de homicidio”.
El abogado José Mario Aguerrido, que representa a la parte querellante señaló que en la cuestión no hay ninguna disputa de campos o terrenos; que Cholino cuenta con todas las autorizaciones oficiales contempladas en el Código de Minería. “No lo mató de casualidad”, dijo al sostener que se trató de “una clara tentativa de homicidio”.
Apuntó que no existe registro alguno de que Lara hiciera denuncias ante organismos para quejarse de la presunta arbitrariedad con que se manejaba Cholino. Planteó Aguerrido, en definitiva, que no era la forma de resolverlo, y que Lara no se había defendido sino que había ido a matar al empresario. Agregó que quedó probado que Lara habría disparado varias veces (y que no salieron las balas).

“No hubo dolo homicida”.
Por su parte la defensora de Lara, la abogada Vanessa Ranocchia Ongaro, afirmó que “no hubo dolo homicida”, porque Lara se quedó en sus manos con un arma que tenía más balas. Aseguró que cuando su defendido sintió que iba a ser agredido por Cholino y algunas otras personas tuvo miedo y fue que sacó el arma, y al ver que el grupo no se detenía apretó el gatillo apuntando hacia “una zona baja”.
“Estaban a una distancia de entre tres y cinco metros”, indicó, con lo que “de tirar a matar lo pudo haber concretado”, razonó. “Si lo quería matar a Cholino nada se lo impedía, porque estaba en la línea de tiro y a una corta distancia”.
Por otra parte consideró que el disparo no interesó ningún órgano vital que pusiera en peligro la vida; y que los médicos que atendieron a Cholino -incluso la forense de General Acha- informaron el carácter leve de las lesiones.

Lo que viene.
Por eso pidió la absolución de su cliente que, dijo, actuó “en legítima defensa”, o subsidiariamente que se considere como “abuso de armas”, encuadrado en el artículo 189 bis del Código Penal.
El siguiente paso en el juicio será determinar la culpabilidad o no de Juan Alberto Lara, para lo que las partes serán reunidas por el juez el próximo miércoles a mediodía. Si se considera que Lara es culpable el magistrado fijará otra audiencia donde fiscalía y la querella pedirán la pena que consideran debe aplicarse, y naturalmente la defensora apelará a solicitar la más benévola.