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«¿Tiene sentido el conteo fúnebre?»

EL ESCRITOR MARTIN KOHAN Y LOS DISCURSOS DE LA PANDEMIA DEL CORONAVIRUS

«¿Cuál es el sentido de poner el ojo en el conteo fúnebre?», se preguntó el escritor Martín Kohan al analizar los discursos que atraviesan la pandemia del coronavirus. Autor de varios libros de ensayos, desgranó el discurso del gobierno a cargo de Alberto Fernández y aseguró no saber si el fracaso del gobierno del ex presidente Mauricio Macri fue «por ineficacia» o por llevar adelante eficazmente «un proyecto descalabrante».
En relación al discurso de la pandemia, aseguró: «En otro momento no contábamos día a día los muertos por la gripe A, por eso no se en qué consiste la diferencia con la situación actual. Cuando estamos frente a algo que básicamente no se sabe, las personas que más saben se permiten dudar».
En una entrevista con Radio Noticias dijo, además, que «más que ‘revolear’ cifras de contagios o muertos» la cuestión «pasa por acondicionar el sistema de salud que particularmente estaba dañado en nuestro país. El panorama hasta hoy en relación al virus no es la tasa de mortalidad sino la contagiosidad y por lo tanto el sistema sanitario».

-¿Cómo analiza el discurso del presidente Alberto Fernández?
-No adscribo al modelo político del líder fuerte y paternal, no es la idea de la dinámica del discurso político que prefiero. Una enunciación política que puede dar cabida a cierto grado de firmeza necesaria en función de conducción y al mismo tiempo dar lugar a la vacilación o retractación es lo que consideraría una posición deseable, adecuada. Particularmente, en el caso de Alberto Fernández podría pensarse que por momentos en algunas respuestas uno ve ese viraje al ‘yo me hago cargo’, ‘yo te cuido’, pero inmediatamente si invocamos como contraste a la deriva errática del macrismo, en los mejores casos, creo que no hay que preocuparse.

-¿Por qué «deriva errática» del macrismo?
-Porque lo que se percibía en esos balbuceos o modos de trastabillar en el discurso no era sino a mi entender una dificultad en la elaboración de ideas. La posibilidad de articulación de un discurso medianamente complejo no es sino la expresión de una elaboración de ideas de igual complejidad, y ese trabarse permanente (de Macri) no hacía sino expresar la condición rudimentaria de lo que se trataba de pensar.

– Pero pese a esa condición rudimentaria su política dejó graves consecuencias…
-La verdad es que se me hace difícil discernir dónde funcionó y era nefasto… dónde hubo ineptitud para ejecutar lo que querían ejecutar y dónde hubo eficacia para ejecutar algo que fue nefasto. Cuando se trató de una cosa o la otra no lo tengo claro, pero el panorama es desolador.

Diferencias en el debate.
Por otra parte, el escritor planteó que desde su perspectiva es más fácil debatir contra las ideas de derecha que esgrimir cuestionamientos a, por ejemplo, el actual gobierno ya que el debate plantea «un grado de elaboración mayor».
«Debatir o discutir sobre el país con Ricardo Forster, por ejemplo, me resultó más interesante a mí como opositor que debatir con intelectuales del macrismo», dijo. Al tiempo, apuntó que los discursos de derecha, de todos modos, «están en una posición de dominación y tienen más recursos, por eso les es más fácil sostener su idea».
«El sentido común o los lugares comunes son de por sí un instrumento del pensamiento conservador, aquello que parece dado y no hecho, que parece que existe por sí mismo y es inmodificable, es algo que promueve la aceptación», sostuvo.
Y completó: «Parte del trabajo del pensamiento crítico tiene que ver con eso, la literatura tiene la extraordinaria potencialidad para trabajar sobre sentidos comunes y desestabilizarlos, para desacomodar las certezas».

Una novela con Videla.
Recientemente, el escritor presentó su último libro titulado “Confesión”, una novela que transcurre en tres partes. “La primera de ellas en los años 40’, en Mercedes, un pueblo de la provincia de Buenos Aires, con una chica de 12 ó 13 años que vive su despertar sexual y todo eso tiene que ver con un vecino de la ciudad que es Jorge Rafael Videla”, resumió. Y en ese sentido, agregó: “La novela cuenta una historia que tiene que ver con una fascinación sobre la que me interesó indagar”.
Según manifestó, Kohan se interesa por la literatura en relación a la dimensión política como “posibilidad de indagación más que para establecer certezas”. A partir de ahí, aseguró que es posible llevar esas certezas al plano de la incertidumbre “para poder interrogar, porque cuando nos resuelven algo no nos permiten establecer una problematización”.
En simultáneo, el escritor también lanzó otro libro titulado “Me Acuerdo”, en el que relata fragmentos relacionados a su infancia partiendo siempre con esas dos palabras.