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Toay: institución llegó a las mil actas

LA SOCIEDAD ITALIANA CARLO ALBERTO CUMPLIO ESTE AÑO 119 AÑOS DE VIDA

La sociedad Italiana es la institución más vieja no gubernamental de Toay. Testimonio de eso son sus libros de actas que encierran más de 119 años de historia, de nombres, de contextos y de idiomas.
Las actas de la Asociación Italiana Carlo Alberto de esta localidad constituyen documentos sumamente valiosos para la comunidad local, allí están alojados diversos momentos de la historia toayense y de las personas que por aquellos años se brindaron al trabajo institucional y a la vida pública.
«Sobre todo los que construyeron esto eran italianos que venían solos acá a empezar de nuevo y como el idioma era medio complicado se juntaban para darse una mano», comentó el hasta hace unos días secretario de la comisión, Pablo Rosignolo.
Un dato de color figura en el acta 8 en donde especifica que cada socio puso lo que pudo para construir el salón que hoy existe sobre la calle Roque Sáenz peña y Urquiza. «Fue todo a pulmón, entonces uno cuando integra la comisión pensás en lo que hicieron, y no lo podemos abandonar», señaló.
«Acá en Toay es la Italiana y no es que solamente van los italianos porque se ve que en cada pueblito hay una sede de estas, te contacta con mucha gente y compartir eso esta bueno. Aprendés a enamorarte de la Italiana, estás pendiente de lo que le pasa, y al ser secretario tenés una responsabilidad en el cargo», contó.
Rosignolo sostuvo que conforme al paso del tiempo entrada la década del 70, la institución debió abrirse hacia el futuro y sumar a nuevos vecinos «criollos». La camada de italianos que inicialmente dio impulso a esta casa se reconvirtió en la sangre criolla que siguió apostando por la institución.
«Está bueno que en las nuevas comisiones se sume gente con muchas ganas. No importa si es italiano o no, eso se cambio en el 76 porque ya no se asociaban vecinos. En un comienzo tenían que ser italianos, hijos o nietos y con el correr del tiempo se reformó para que se sume gente y el único requisito es que sea mayor de 21 años», añadió.
Actualmente cuenta con 147 socios y cuando Rosignolo comenzó había 26. «Esto de todos, históricamente al municipio se le presta el salón, recuerdo que en una de las actas se aclara que en un momento funcionó la iglesia de 1911 a 1915».
Las primeras actas hasta la 40 están en italiano y luego se comenzó a castellanizar, se ve que empezaron a aprender el idioma en ese momento y los trasladaron a los papeles.

Las mil actas.
Durante el año pasado, la comisión tuvo el privilegio de ser protagonista del acta número 1.000. «No muchas instituciones siguen con las actas correlativas, han ido cambiando y se han convertido en clubes o asociaciones civiles, nosotros seguimos con el funcionamiento a cuando se fundó», indicó el entrevistado.
En aquel entonces, los integrantes de la comisión señalaron que simbólicamente, levantando nuestras copas y brindando principalmente por aquellos que dieron los primeros pasos en nuestra historia local, y que están a nuestro lado espiritualmente, para guiarnos, darnos fuerzas y empuje a fin de seguir, con el noble y loable emprendimiento que una vez pensaron para sus semejantes, todo en pos de ayuda, solidaridad y bienestar ajeno.
«El fin social, comunitario, solidario, ha dado sus frutos. Lo vivimos en estos momentos, esperando sea de todos la esperanza del camino que nos queda por recorrer, a los que actualmente integramos este grupo, como aquellos que aporten su nueva sangre y la fortaleza, teniendo presente siempre que nuestros antecesores guiarán sus pasos manteniendo la línea de conducta y tradición, para que a través de los tiempos, la ‘Italiana’ no sólo sea un ente, sino que se convierta en vida. No sólo sea una organización, sino el sentir volcado en acción de personas con la intención de brindarse a los demás, para lograr nuestro único y verdadero objetivo, dar a la sociedad nuestro mejor y mayor aporte posible», sostuvo.
Rosignolo destacó que a su formación como secretario, se sumó también en el mismo rol en la Federación de Entidades Italianas, de la Asociación Cultural Dante Alighieri y finalmente como vocal del Club Sportivo.
Asumió en el 2009 luego de haber ingresado en la comisión en el 2006, pero durante la última asamblea el pasado 23 de junio ya anunció su retirada del cargo. «La gente nueva tiene muchas ganas de trabajar y hay que darle lugar, eso es muy valioso», concluyó.