Trueque de libros en el Medasur: “Nos sorprendió que el público que venía eran todos adolescentes”

El área de Bibliotecas Populares de la Secretaría de Cultura de La Pampa generó un proyecto que planteaba un trueque de libros y el lugar elegido para esta acción fue el bar y café cultural “MOKA”, que se ubica en el Centro Provincial Medasur de la ciudad de Santa Rosa.

El pasado viernes fue el último encuentro del trueque, por lo menos durante este año, y una de las responsables de dicho espacio, Jésica Lezcano, habló con LA ARENA y contó que la idea se puso en práctica en agosto y se llegaron a realizar cuatro jornadas de intercambio de libros los últimos viernes de cada mes.

“Lo primero que nos sorprendió desde el primer momento era que el público que venía eran todos adolescentes. Maestras que acompañaban a algunos de sus alumnos y madres que acompañaban a sus hijos porque sabían que les interesaba la lectura. También venía otra gente, pero el público prioritario era de jóvenes”, confió Jésica.

La consigna era simple: “que cada persona intercambiara un libro que realmente le haya gustado y que pensaba que lo tendría que que leer otra persona”. Asimismo, hubo gente que traía varios libros y los donaban, los cuales quedaron en MOKA pero sólo por un breve tiempo hasta que el personal de Bibliotecas Populares se encargue de guardarlos “porque la idea es repetir la experiencia el año que viene”.

La dinámica del trueque de libros también era fácil y consistía en armar una mesa donde se ponían los libros y se le daba una etiqueta a cada participante para que anotara su nombre y teléfono, ya que algunos directamente regalaban lo que llevaban pero otros no deseaban desprenderse de sus lecturas para siempre y sólo prestaban.

“Amorina Muñoz (trabajadora del área Bibliotecas Populares) guiaba cada presentación, se iba sentando con la gente, charlando, para conocer qué tipo de géneros les gustaba y a partir de eso trataba de ir uniendo a los participantes. En el último trueque, Amorina leyó poesía, que es un género que no atrae tanto a los jóvenes y eligió una colección que fue ideada especialmente para menores de 20 años”, puntualizó la joven emprendedora.

“Lo bueno de los encuentros es que hubo gente que vino siempre. Y en los últimos viernes nos acompañó la banda Holly Rose, banda local de una chica y dos chicos también jóvenes”, completó Jésica.

MOKA cumplió un año de vida el pasado 16 de noviembre y lo festejó con una noche de celebración a la que asistió gente amiga pero, principalmente, artistas y personas que han actuado o dictado talleres en ese espacio.

“El día del aniversario lo celebramos con una exposición de cuadros, con poesías y con una jam musical; y fue increíble la colaboración de todos los artistas para con nosotros: poner sus cuadros, leer poesía para el público. Nosotros que trabajamos mucho lo que es la cena show nos dimos cuenta el cariño que logramos con los músicos; se acercaron e improvisaron en el escenario por más de dos horas”, relató una de las encargadas del lugar.

En ese sentido, Jésica hace un balance “super positivo” de este primer año de vida, más allá de que fue “muy difícil” debido a que era un lugar que no se conocía, que está en una zona no comercial, donde la gente no pasa mucho entonces cada cosa que vamos haciendo para darnos a conocer era buscar algo para que la gente viniera, se sintiera invitada o eligiera MOKA para determinada cuestión”.

De cara al futuro, el equipo de trabajo de MOKA busca seguir siendo una opción para que cada vez más santarroseños la elijan.

“Estamos bastante conformes porque el lugar funciona bien. La idea es seguir generando un espacio para que la gente pueda venir a disfrutar de un rico café, de una rica merienda, de una vianda o una cena pero que se lleve algo más, que conozca un artista sobre todo, porque hay artistas locales muy talentosos y está bueno que la gente de a poco se vaya dando cuenta de eso”, concluyó Jésica.