Inicio La Pampa "Un acto supremo de amor patriótico"

«Un acto supremo de amor patriótico»

HOMENAJE A CAIDOS Y VETERANOS DE MALVINAS EN SANTA ROSA

Los Caídos y Veteranos de Malvinas fueron homenajeados en su día por la Municipalidad de Santa Rosa. «Recuperar nuestras Islas Malvinas es aún una tarea pendiente para los argentinos, y el camino es sin lugar a dudas la vía pacífica», señaló Mediza.

El secretario de Gobierno de la Municipalidad de Santa Rosa, Heriberto Eloy Mediza, encabezó el acto de homenaje a los Caídos y Veteranos de Guerra de Malvinas en la capital pampeana. Participaron del acto, el ministro de Seguridad de La Pampa, Horacio di Nápoli y el comandante de la X Brigada Mecanizada, Paulo Javier Pardo, además de legisladores y funcionarios, provinciales y municipales.
La Agrupación 2 de abril conformada por la banda militar «Capitán Tocagni del Regimiento de Infantería Mecanizado VI» fue el principal atractivo del acto, en el que fueron agasajados los integrantes del Centro de Veteranos de Guerra de La Pampa, comandados por el presidente Dante Palacios. Funcionarios municipales les entregaron a los Veteranos una Bandera Nacional y una plaqueta conmemorativa.
El integrante del Centro de Veteranos, Manuel Enrique Funes, fue el encargado de leer unas palabras alusivas. «Un día como hoy hace 39 años recuperábamos aquella parte de nuestra tierra, para así tener la Patria completa, las Islas Malvinas», dijo, y añadió que «el pueblo se había volcado a las calles, y las plazas de todos los rincones de nuestro suelo estaban completas vestidas de celeste y blanco, con cada argentino lleno de alegría y algarabía».
«Nosotros los soldados, sin distinción de jerarquía, nos sentíamos partícipes de aquella gesta que algunos días después nos convertiría en protagonistas. Ha pasado todo este tiempo, y Dios quiso que participáramos y volviéramos. Dios es el único que sabe lo que hace. A 39 años nos encontramos aquí para rendir el más sentido homenaje, con honor y patriotismo, para aquellos hermanos de sangre ‘malvinera’ que quedaron para siempre custodiando el tesoro que nos pertenece», dijo Funes.
Y añadió: «Muchos más volvieron cargando heridas de diversa índole, cuanto menos en el alma. También sin odio ni rencor, por los soldados británicos que fueron dignos adversarios, le pedimos a nuestro señor que tenga en su gloria a quienes dejaron su vida en el campo de batalla».

«Fuimos y seremos grandes».

Asimismo, Funes señaló que «hoy repetimos una y otra vez que fuimos y seremos grandes. No fuimos los mal llamados ‘chicos de la guerra’, peleamos en Malvinas con lo que teníamos, no hicimos más porque no pudimos. Pero nos quedó la certeza escrita por el circunstancial enemigo, que empuñamos las armas con más valor que medios», dijo.
Y agregó: «En su libro ‘No Picnic’ el brigadier Julian Thompson, se refirió así: ‘Nos hablaron de que íbamos a pelear con jóvenes inexpertos y desmoralizados, pero la realidad es que estamos peleando con cachorros endemoniados’. Por sobre todas las consideraciones tácticas, estratégicas o políticas, a 39 años expresamos que Malvinas ha sido el último sitio terrenal, en el acto supremo del valor, el heroísmo y el amor patriótico», afirmó, y concluyó diciendo que «gritamos al mundo que las Islas Malvinas, fueron, son y serán siempre argentinas. Viva la Patria!».

Tarea pendiente.

Mediza, por su parte, señaló: «Recuperar nuestras Islas Malvinas es aún una tarea pendiente para los argentinos, y el camino es sin lugar a dudas la vía pacífica. Para eso debemos mejorar la posición relativa de Argentina y Latinoamérica en el mundo. Fíjense como cambian las relaciones en el mundo, que el Reino Unido ha quedado un poco más solo al irse de Europa, y en el tratado de salida no dejar salvaguarda alguna para las Islas Malvinas ni para el Peñón de Gibraltar».
«Pero se sostienen por el apoyo de Estados Unidos, porque eso les permite sostener una base de la OTAN en el Atlántico Sur. Desde enero de 1833 en que los ingleses usurparon las Islas Malvinas y nos despojaron de ellas hubo un reclamo de soberanía constante por parte de Argentina, en el terreno diplomático», dijo.
Asimismo, puntualizó que «una dictadura genocida vino a implementar un modelo neoliberal, producto de un golpe cívico, militar y eclesiástico, que para entonces estaba en retroceso, y en un contexto de fracaso económico y social, y los dictadores tomaron la decisión equivocada, que implicó una guerra, con pérdida de vidas, y un retroceso diplomático, pero que sin dudas arribó a una causa nacional, la causa Malvinas, que nos atraviesa en nuestro sentimiento de argentinidad».
«De allí nuestro reconocimiento y respeto permanente a nuestros soldados que combatieron en Malvinas. Ellos son nuestros héroes porque pusieron el cuerpo y el alma en una guerra desigual. En nuestro reconocimiento no están incluidos los mandos superiores que decidieron la guerra», concluyó.

«Honor y fortaleza».

Seguidamente, también hizo uso de la palabra el ministro di Nápoli, quien subrayó entre otros conceptos que «los países como Inglaterra que están acostumbrados a tomar territorios ajenos por la fuerza tienen por supuesto un gran poder bélico y gran desarrollo, algo que por ese momento tal vez nos faltaba a nosotros. Pero lo que no tenían ellos, es lo que nuestros ex combatientes de Malvinas llevaron siempre consigo, que es el honor, la hombría y la fortaleza con la que se desempeñaron», afirmó.
En ese mismo sentido, dijo que «expresar gratitud y reconocimiento público hacia los ex-combatientes es poco, ya que el reconocimiento debe ser diario. Y ni hablar para aquellos que dieron su vida por todos nosotros, que comparto no eran chicos, sino grandes hombres con grandes valores, a quienes pusimos un fusil en sus hombros y los mandamos a una trinchera a pelear sin saber lo que se les venía. Hoy además son combatientes de la vida y llevan adelante su experiencia de valor que tanta falta nos hace, y la van transmitiendo de generación en generación. Los insto a seguir adelante con su docencia, porque la historia es lo único que no se debe olvidar en nuestro país».
En el cierre del acto, la escritora Lidia Saldaño leyó un extracto de su libro «Relatos de Vida», citando un poema que homenajea a los héroes de la gesta por la recuperación de nuestras islas, y más tarde se escuchó la canción «Hermanos de Malvinas» del cantautor Bruno Arias, para culminar con la entonación de la Marcha de Malvinas por parte de la Banda Capitán Tocagni.