Un año en suspenso por amenazas

La jueza de control santarroseña María Florencia Maza condenó ayer a Eduardo Matías Silva a un año de prisión en suspenso, como autor de los delitos de amenazas simples, en concurso real con lesiones leves calificadas por la relación de pareja preexistente, en concurso material con daño en concurso real con violación de domicilio. El caso fue enmarcado en un contexto de violencia de género, de conformidad con las disposiciones de la ley 26.485 de Protección Integral a las Mujeres. La víctima fue una expareja.
El caso se registró el sábado 10 de noviembre a la noche, cuando Silva -33 años, desocupado- fue hasta la casa de la víctima a llevarle un par de zapatillas al hijo de ella. En ese contexto “manifestó expresiones agraviantes en relación al vínculo” que la mujer había mantenido con el padre del niño y le propinó “varios golpes de puño en la cabeza, mientras le decía ‘si no estás conmigo, no estás con nadie, si no estás conmigo, te voy a matar'”.
Cuando el agresor tomó a su expareja del cuello y “la apretó fuertemente con ambas manos”, el hijo de la víctima “le alcanzó una cuchilla para que se defendiera”. Silva se fue hacia la cocina y la damnificada “aprovechó para salir de la casa” y refugiarse en una iglesia que se encuentra enfrente.
“En ese momento -dice el fallo-, Silva salió por la puerta de atrás y se retiró en su vehículo, circunstancia que aprovechó la víctima para regresar a la vivienda, solicitar presencia policial y volver a la iglesia, quedando sus hijos en la casa bajo llave (…) El imputado regresó luego de unos minutos, y previo dañar la puerta trasera, que se encontraba con llave, entró. Inmediatamente personal policial, procedió a su detención”.