Inicio La Pampa "Un ataque muy fuerte a la tradición"

«Un ataque muy fuerte a la tradición»

WINIFREDA: CONCEJALES REPUDIARON EL DESMANTELAMIENTO DEL CAMPO DE DOMA

La Municipalidad de Winifreda comenzó con el desmantelamiento del campo de jineteadas «Mario Ramírez» ubicado dentro del vivero municipal «Ernesto Lucero». La mayoría de los postes y alambrados fueron sacados. Quedan tranqueras y corrales. La medida oficial fue repudiada por el concejal de Propuesta Frepam, Sergio Salotti, también integrante de la agrupación tradicionalista «El Reencuentro».
La entidad estaba encargada del mantenimiento del predio gaucho y de la organización de fiestas criollas desde hacía más de una década. Sus integrantes conocían las intenciones de la intendenta Adriana García (PJ) de desarmar el campo, pero tenían la esperanza de que diera marcha atrás con su postura.
En una reciente sesión ordinaria del cuerpo legislativo local, Salotti manifestó con la voz quebrada «nos sentimos muy dolidos con la desarmada del campo de deportes tradicionales. Quería repudiar esto porque es un golpe y un ataque muy fuerte a la tradición y para todos los que hemos estado trabajando, luchando para hacer algo por el pueblo y participando en ese emprendimiento durante 10 ó 12 años. Se hizo sin fines de lucro y hoy lo han desarmado. Nos duele muchísimo».
En el mismo sentido, agregó: «Quiero dejar aclarado que cuando me llamó la intendenta para avisarme que lo iban a desarmar eran las 10.30».

«Es doloroso».
A esa hora Salotti pasaba con su vehículo frente al vivero y desde la ruta nacional 35 observaba «que ya lo estaban desarmando, en realidad rompiendo porque estaban cortando (los hilos del alambrado) con tijeras y empujando los palos con una topadora. Es doloroso, es como si te tiran la casa, lo que hiciste con mucho esfuerzo». Según manifestó, en la comunicación telefónica la jefa comunal le dijo «qué querés que hagamos si durante tres años y medio no hicieron nada».
Salotti admitió en el recinto que durante ese lapso no realizaron actividades porque «cuando tuvimos la oportunidad de trabajar junto con la municipalidad primero nos negaron, después nos dijeron que nos iban a dar otro predio y finalmente nos autorizaron, lo único que nos pusieron fue una pequeña cláusula: debíamos contratar un seguro para cada jinete de 5,5 millones de pesos, no existe en el país ni en el mundo».
En este aspecto puntualizó «cada vez que hicimos un evento trabajábamos con tres compañías de seguro para resguardar todos los accidentes que pudieran ocurrir en el predio y salvaguardar los bienes del pueblo». Por último pidió «que no se sigan cometiendo esas barbaridades de desarmar cosas que se hacen trabajando porque es muy penoso».

«Cuestión premeditada».
También expresaron su descontento los ediles Mario Corredera (Propuesta Frepam) y Adriana Grosky (PJ). «Esto no es una cuestión casual sino premeditada. Es indignante para la gente que dejó años de su vida y para parte de la comunidad que en su momento se organizó para llevar adelante ese emprendimiento», sostuvo Corredera y disparó: «Todos sabemos que la Patria se hizo a caballo» y el desarme del campo «es olvidarse de nuestras raíces. Es un acto perverso, realmente creo que es un acto de cipayos vende patria».
Asimismo, Grosky expresó «no estoy de acuerdo con que se desarmase el campo de doma tampoco con que niños montasen por las lesiones que podrían recibir. Pero no me parece una medida adecuada».

Inaugurado en 2005.
Cabe destacar que el campo de deportes criollos había sido construido dentro de un predio comunal por miembros de la subcomisión de bochas del Club Social con el apoyo de hombres de campo ligados al tradicionalismo. Fue inaugurado en julio de 2005 por la ex subsecretaria de Turismo, Carmen Bertone, la intendenta mandato cumplido Berta Herlein, el ex presidente de la entidad bochófila, Arnoldo Wiggenhauser y el domador Mario Ramírez que aún vive.
Su nombre fue impuesto al campo de jineteadas en homenaje a quien representó en muchas oportunidades a La Pampa en el festival de Jesús María. A partir de entonces cada año se realizaba la Fiesta del Girasol y un encuentro de tropillas entabladas.
En 2015, fueron homenajeados dos fundadores del campo. En el palenque 1 se colocó una placa con el nombre de Ignacio Faustino Martín y el inmueble donde funcionaba la cantina fue bautizado Arnoldo Wiggenhauser, ya fallecido. Las placas de Ramírez y Martín quedaron huérfanas.
A pocos meses de asumir su cargo, la intendenta García había anunciado sus intenciones de desarmar el campo de doma para construir allí un parque acuático. Ahora que resultó reelecta estaría en condiciones de llevar adelante ese proyecto. El ex candidato a intendente, Marcelo Moroni (UCR), había propuesto reactivar el espacio para clases de equinoterapia.