“La deuda de Macri es impagable”

ANDRES ASIAIN, ECONOMISTA, DOCENTE E INVESTIGADOR DE LA UBA

El economista Andrés Asiain aseguró que no hay posibilidad de que Argentina pueda hacer frente al pago de la deuda externa que tomó el presidente Mauricio Macri en Wall Street, primero, y con el Fondo Monetario Internacional, después. Dijo que cuando alguien le presta tanto dinero a alguien con poca capacidad de pago, el que tiene el problema es el prestamista y no el deudor.
Para el docente e investigador de la Universidad de Buenos Aires, el organismo internacional de crédito, que acaba de finalizar una misión en el país, tiene como fin garantizar que el país pueda pagarle a sus acreedores y para eso pidió un ajuste a todos los sectores, que el gobierno nacional tradujo como un esfuerzo únicamente para jubilados (reforma previsional) y trabajadores (reforma laboral).
Asiain dialogó la semana pasada con Radio Noticias 99.5, donde trazó un panorama de la actual situación del país. “El FMI no pone la plata para hacer beneficencia, sino para que Argentina no defaultee la deuda con los bancos extranjeros. Es una suerte de estatización del acreedor. ¿Cuál es el riesgo? Que ocurra como en 2000-2001, cuando el FMI ponía la plata y así como entraba se fugaba. Entonces, cuando llegó la hora de pagar la deuda no había más dólares. Para evitar eso, el FMI, como defiende los intereses de los acreedores, le dice al Banco Central que no tiene que intervenir para frentar el dólar y pone este sistema de bandas tan amplio, que hoy día el dólar puede llegar a los 48 ó 49 pesos y el BCRA no puede intervenir”, explicó.
-¿Cómo influye el año electoral en el precio del dólar?
-Todos esperan que en el marco de la previa electoral haya una corrida bancaria, porque es lo común que pasa en Argentina en los años de elecciones, más con una Argentina al borde del default. Además, la incertidumbre respecto a saber cómo va a ser el próximo gobierno, genera que muchos se quieran ir y siempre hay uno que se quiere ir antes, entonces me parece que ahí puede estar el motivo de la compra masiva de dólares que se produjo en las últimas jornadas (el miércoles, en que la cotización llegó a 41,45 pesos). Es muy frágil la situación.
-¿Siempre hubo corridas al dólar en años electorales?
-Hubo corridas bancarias en todas las últimas elecciones de la historia, aun con situaciones de economía más sólidas. Tenemos una Argentina que fue rescatada por el FMI para no caer en default, pero el programa económico armado es hasta el mes de octubre. Después, el gobierno que venga, está condenado a reestructurar la deuda o a renegociar los términos del acuerdo con el FMI.
-¿Cuál es el plan económico de este gobierno?
-En los primeros tres años fue tomar deuda sin pensar cómo pagarla. Después le dejaron de prestar y ahora el plan económico lo pone el FMI. Nos prestan plata para pagar la deuda y dejan que el dólar suba libremente, total la variable de ajuste es el pueblo argentino. Fue una irresponsabilidad total tomar deuda sin pensar en cómo la íbamos a devolver. Es irresponsable para usar un término amigable. Hoy Argentina no dicta su política económica, nos maneja el FMI. Pero lo peor de todo es que este gobierno está a la derecha del FMI.
-¿Cómo es eso?
-El FMI defiende los intereses de los acreedores, entonces viene acá y dice: “Pongan la plata muchachos”. Y el gobierno se hace el otario porque defiende los intereses de los sectores dominantes de Argentina, entonces responde: “Nosotros no la tenemos que poner, la tienen que poner los trabajadores”. Y el FMI les dijo: “No, paren un poco muchachos, ustedes también”. Entonces, el propio Fondo fue el que los obligó a que impongan retenciones a las exportaciones de materias primas y otras medidas. Si fuera por el gobierno, ni siquiera eso hacían. Macri quería bajar las contribuciones al sistema previsional. La reforma impositiva que propone el gobierno le reduce las cargas patronales a las grandes empresas y se las aumenta a las más pequeñas. Ahora van a salir a la caza de los monotributistas, para subirlos de categoría, todo para que paguen más.
-¿De qué depende que no caigamos en default o que estalle todo?
-Hay que distinguir las cosas: que entremos en default es un problema de los acreedores. Que estalle todo es que la sociedad argentina no aguante más esta política económica. Los acreedores externos tiene bonos en dólares, cuando ellos se van, el problema es de ellos. Otra cosa es lo que armaron ya varias veces desde el Banco Central, primero con las Lebac y ahora con la suba de las tasas de interés y las Leliq y las altas tasas de los plazos fijos. Es la especulación con altos rendimientos en pesos. Vienen fondos internacionales, compran bonos en pesos, ponen plazos fijos, ganan una tasa exorbitante y si el dólar está calmo, se llevan esta tasa en dólares. Pero cuando estos tipos empiezan a dudar de la estabilidad del dólar, empieza a irse, compran dólares y empiezan a presionar sobre la cotización. Es lo que pasó ahora y va a ocurrir en abril y mayo.
-¿Cómo repercute esto en la inflación?
-El problema de Argentina en materia de inflación está vinculado con el dólar. El dólar es el que determina que la inflación sea del 40, el 50 o el 20 por ciento. Argentina tiene un piso inercial de inflación ya hace como cinco o seis años del 20 por ciento. Es una inflación que ya está contemplada en los contratos de alquileres, de crédito, en las expectativas salariales de las paritarias. Es un piso inercial. Hay políticas para bajarla pero como ninguno sabe siquiera lo que es la inflación inercial, porque estudiaron con los libritos de texto del primer mundo, donde no conocen los problemas económicos del tercer mundo, entonces no le embocan la bombilla al mate. Ese piso inercial, cada vez que sube el dólar, sube y se va la inflación del 20 al 30 y al 50 por ciento. Esto ya pasó en 2014, 2016 y 2018 y cada vez que planchan el dólar, baja a un lugar cercano de ese piso inercial. La gran incertidumbre es qué va a pasar este año y eso es lo que se está negociando con el FMI.
-¿Hay riesgo de hiperinflación, como con Alfonsín?
-No es una situación explosiva como la del alfonsinismo. Si tenemos un gobierno que únicamente privilegia el pago de la deuda, puede pasar que nos quedemos sin dólares y que el dólar explote. Pero Alfonsín venía con una inflación muy alta desde la época del “rodrigazo”, llevaba 14 años de arrastre, junto a una dolarización total de los ahorros. Además estaba en un contexto de cero reservas. No es que no le alcanzaba para pagar la deuda, sino para pagar nada. Pero la situación actual no es así. Argentina tiene un nivel de reservas muy alto, superior a toda la etapa del kirchnerismo.
-¿El kirchnerismo llegó a tener 51 mil millones de dólares en reservas?
-Claro, lo actual es todo prestado. Pero el kirchnerismo llegó a tener ese nivel de reservas porque la deuda estaba defaulteada, sino, la deuda era mucho más que esa plata. Acá, el gran riesgo para el Fondo es que Argentina diga mañana: “Ustedes les prestaron plata a estos inescrupulosos y ahora no podemos devolverla”. Por eso se están juntando con todos, hasta con Kicillof. Pero ese es un problema más de los acreedores que del país.
-¿Estamos lejos de un default?
-Esa debería ser la carta de negociación de un futuro gobierno que defienda los intereses nacionales. Argentina va a tener que renegociar esa deuda porque es imposible de pagar. Cuando a alguien le prestan mucha guita, el problema es más del acreedor que del deudor. Argentina tiene esa posición de fuerza para negociar, pero dependerá del gobierno que asuma.