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Un hecho aterrador que «nunca ocurrió»

EL RELATO SOBRE UN SUPUESTO ACCIDENTE QUE CONMOCIONO A MACACHIN Y ALPACHIRI

En la edición dominical del diario La Nueva Provincia publicaron un impresionante relato de un hecho paranormal que habría ocurrido en la noche del 5 de marzo pasado en dos puntos de la ruta provincial 1, entre las localidades de Alpachiri y Macachín. El artículo, precedido del subtítulo: «Entre la ficción y la realidad», cuenta dos incidentes viales en la madrugada y la aparición de un paisano y una anciana con los ojos cosidos.
El fenómeno de las redes sociales lo viralizó en la zona y hubo pobladores que expusieron sus temores. Autoridades policiales y de Salud ayer, ante la consulta de este diario, lo desestimaron en forma rotunda.

El relato.
Según la publicación, días atrás Felipe Horacio Crocciante, un empresario santafesino residente en la provincia de Córdoba, solicitó hablar con Quiroga «en una muy personal búsqueda de respuestas, ante una situación recientemente vivida y que, aparentemente, tendría características sobrenaturales». Café de por medio le refirió la vivido la noche del 5 de marzo de este año, cuando se encontró cara a cara con lo inexplicable.
Felipe tenía que llegar a Alpachiri por cuestiones familiares. Salió de Santa Rosa en las primeras horas de la noche para visitar a unos primos que lo esperaban con un asado, iba a encontrarse por primera vez con sus primos.
Quiroga señaló que Crocciante aseguró que aproximadamente a las 10 de la noche, mientras transitaba por la ruta provincial 18, entre Doblas y Macachín, había un extraño banco de niebla, por lo que bajó la velocidad. Y que ahí hubo un salto en el tiempo de unas cinco horas.
Es que lo que recuerda es que cruzó Macachín en la quietud de la madrugada y saliendo por Rivadavia el acceso sur por ruta provincial 1. Allí, en un momento sintió un golpe y el auto se descompuso por lo que paró en la banquina.
Allí comenzó a observar detalles paranormales como un «extraño túmulo» que parecía moverse y que emitía «sutiles gorjeos». En esos momentos apareció de la nada «un anciano de edad imposible de determinar», vestido con «pantalón de fajina, boina y facón cruzado».

La Cieguita.
Entablaron una charla sobre la extraña situación, y el hombre le dijo: «Quédese tranquilo, suele pasar por acá… si es creyente no tiene por qué entrarle el miedo». Y ahí le preguntó: «usted desconoce la historia de «La Cieguita»? Y, como para preocuparlo más, le agregó: «Suba y arranque tranquilo…tenga fe y va a llegar a destino».
Quiroga indicó que Crocciante le contó sobre la Cieguita. «La historia dice que en la zona de Alpachiri, está enterrada una cautiva del cacique Painé. La tradición refiere que es la madre huinca del cacique Mariano Rosas, o Paghitruz para su pueblo. También dicen que Painé le arrancó los ojos para que no escape con su hijo, que un lugareño le cosió los párpados y que murió de tristeza, sin poder llorar».
En este punto ya eran las 3 de la madrugada y, milagrosamente, el auto y el celular se recompusieron. Con miedo retomó su camino para «llegar a Alpachiri cuando antes» pero poco más adelante sintió nuevamente el golpe en el auto, volanteó e hizo unos trompos.
Crocciante asegura que cuando se bajó, «frente a él, a tan solo unos metros, estaba la encarnación de una pesadilla». Afirma haber visto a una anciana harapienta de no más 1,50 metros, con los ojos cosidos con tientos. En ese punto dice haber sido socorrido por el mismo paisano que lo había socorrido kilómetros antes, quien lo cargó y depositó dentro del auto.
Lo próximo que recuerda son «las luces de una ambulancia, como así también las manos de los médicos asistiéndolo en el vehículo hacia Alpachiri. Sintió alivio y emoción al conocer a sus primos en una sala médica y relatar la curiosa vivencia». Para cerrar la historia, cuando sus familiares le mostraron el álbum familiar, descubrió que su tío fallecido era el paisano que lo protegió.

«Eso no ocurrió».
Desde este diario advertimos que en ambas localidades, vecinos expresaron sorpresa y, varios, preocupación y alarma. Es que la supuesta situación era de solo días atrás en un camino de inevitable tránsito.
Ante esta situación, LA ARENA consultó a dos fuentes indubitables: la Policía y el Hospital Pedro Ferretti de Alpachiri. La comisaria María Isabel Cabral, es la responsable de la dependencia departamental. «En esas fechas no tenemos registros de ninguna situación como esa. Si hubiera ocurrido un accidente como el que me plantean, se hubiera activado el protocolo que, además de médicos y ambulancia, nos hubieran comunicado a nosotros y a los bomberos», aseguró.
En tanto el director del centro de salud de esa localidad, licenciado en enfermería Iván Gómez, además es concejal, se mostró escéptico. «Hace mucho que, afortunadamente, no ocurre ningún accidente. Nosotros ese día no movimos ni ambulancia ni médicos y acá, ese señor, nunca estuvo», afirmó.
«Soy nacido y criado acá, incluso ejercí periodismo en una radio del pueblo, es imposible que haya pasado eso y nadie se hubiera enterado. Creo que eso nunca ocurrió», agregó.

Mito urbano.
Ayer, LA ARENA habló con el autor, el periodista y escritor Fernando Quiroga, le contamos lo que habíamos descubierto a partir de su excelente relato. «Mi espacio son narraciones de ‘leyendas urbanas’ que a mí me cuentan. Soy un cronista de vivencias no convencionales, no juzgo su es verdad o no», afirmó.
«Lo que ustedes averiguaron está muy bueno porque agrega material al tema. La historia fue narrada de acuerdo a lo que Crocciante me contó. Así como ustedes me dan esta noticia hay veces han llamado, hasta del exterior, confirmarme otros casos. Si me preguntás mi opinión personal, tengo mis reservas», admitió.
«Sin embargo acá -en La Nueva Provincia- tenemos abierto este espacio para la leyenda urbana. Esta es simplemente una voz popular que circula, no necesita más chequeos que la expresión global del espacio que detenta», concluyó.