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Un hito en la historia de la provincia

EL BANCO DE LA PAMPA ANTE UN NUEVO ANIVERSARIO DE SU APERTURA EN 1959

Era un lunes de hace 62 años cuando se ponía formalmente en marcha una institución que habría de determinar -como una formidable herramienta financiera- muchos aspectos de la economía de la Provincia, y de sus ciudadanos.
El Banco de La Pampa, creado por Ley Provincial n° 96 del 24 de septiembre de 1954, comenzó sus actividades ese día en la esquina de Lagos y Rivadavia (frente al Correo, donde años más tarde se instalaría el Banco Ganadero. Antes que se instara el BLP había sido la tornería de don Juan Colombatto, y hoy funciona en el lugar un comercio gastronómico).
Antes de la apertura del Banco de La Pampa pasaron cinco años de gestiones y tramites, hasta que en ese local alquilado se puso en marcha una entidad que con el tiempo sería un factor fundamental y dinamizador de la economía de nuestra provincia. Desde un comienzo se presentó como un banco mixto, lo que lo diferenciaba -y lo sigue haciendo- de otras entidades financieras.

Primer Directorio.
Su primer Directorio estuvo conformado por Alfredo Sierra (presidente por el capital privado), Manuel Marcos (presidente suplente por el capital privado); y los directores titulares Santiago Marzo y Carmen González (capital privado), Rogelio Crespo, Raúl Beascochea y Alberto Gesualdi ( capital oficial), Américo Fernández Rojo ( personal del banco) y el síndico Placido Alfonso (capital oficial).
En 1954 la Cámara de Diputados de La Pampa había sancionado la Ley que creaba la institución, y hubo que ponerse a organizar su estructura -se contrataron especialistas- y también empezar con la tarea de suscripción de acciones por el capital privado (50%).
Hubo en los comienzos una intensa campaña publicitaria, en los diarios, en las propaladoras, con afiches y carteles murales.
Hay vecinos que todavía conservan fotos y documentación de las primeras suscripciones de acciones, que no fueron fáciles de conseguir. Pero se lograron y el gran emprendimiento comenzó a marchar.

Aquella mañana.
Naturalmente para el mes de mayo de 1959 se programó el acto de inauguración del BLP y de su sede -muy pequeña por cierto comparada con la actual-, y se esperaba que el gobernador Ismael Amit -en realidad Interventor Federal- se hiciera presente.
El Directorio en su totalidad, y la planta de empleados esperaban desde temprano que todo comenzara. Dicen los que dicen saber que Amit fue caminando desde la sede del Gobierno -ubicada en lo que luego sería el Palacio de Tribunales, en Pellegrini y Quintana-, y cuando llegó todo quedó dispuesto para la inauguración.
Cuentan que eran las 12,15 cuando ingresó al salón, abarrotado por una amplia concurrencia de público porque hubo representantes que llegaron de toda la Provincia y el espacio se colmó. Al punto que muchos tuvieron que mirar y tratar de escuchar desde la vereda del edificio lo que pasaba dentro.

Amit, el primer depósito.
El presidente del Directorio Alfredo Sierra e Ismael Amit fueron los que usaron de la palabra, y ambos destacaron el carácter mixto de la entidad, que en ese momento pasaba con esa característica a ser una novedad en el contexto nacional.
Después de los discursos, Amit se dirigió a la Caja 1 y, sacando varios billetes de uno de sus bolsillos, formalizó el que iba a ser el primer depósito que recibiría el Banco de La Pampa. La expectación resultaba tan grande que -aunque el público era muy numeroso- se hizo un silencio que permitió escuchar con nitidez el golpe del sello del cajero sobre la primera boleta de depósito. Allí podía leerse claramente: «Caja 1, Banco de La Pampa, mayo 18 de 1959».

Motivo de orgullo.
La tapa de LA ARENA del día siguiente -un cronista estuvo registrando el acto puntillosamente- habría de reflejar ese acontecimiento singular en la vida de la Provincia.
Han pasado 62 años, y en este tiempo el Banco de La Pampa es una poderosa herramienta que contribuye al sostenimiento de la economía y está puesto al servicio del desarrollo de la provincia. Su sede central funciona en calle Pellegrini, y cuenta con una vasta red de sucursales que están diseminadas por toda la provincia, y que alcanza también a otras provincias aledañas. Es, verdaderamente un banco fuerte y saneado, y sin dudas un motivo de orgullo para los pampeanos.