Un joven condenado a tres años y dos meses

TENIA OBJETOS ROBADOS Y LE UNIFICAN PENAS

(Catriló) – El juez de control de Santa Rosa, Néstor Daniel Ralli, condenó ayer a Martín Alejandro Amaya a seis meses de prisión de cumplimiento, por ser autor del delito de encubrimiento agravado por el ánimo de lucro, y le unificó esa pena con otra anterior -además de declararlo reincidente- en una pena única de tres años y dos meses de prisión. El imputado, un changarín de 26 años, permanece detenido.
El tribunal dio por acreditado que el 18 de marzo de este año, Amaya recibió, en una vivienda de Catriló, una computadora Acer y una cámara Samsung, “conociendo su procedencia ilícita” y las vendió por 900 pesos. Los aparatos fueron denunciados como sustraídos por un vecino de esa localidad.
El abreviado fue acordado entre la fiscala María Cecilia Molinari, el defensor oficial Martín García Ongaro y el propio acusado. Ellos también convinieron que la sanción de seis meses por la receptación dolosa se unifique con la condena que le dictara, en otro juicio abreviado, el juez de audiencia Gastón Boulenaz hace dos meses, el 18 de septiembre.
Allí recibió una pena de cuatro meses de prisión efectiva por robo simple en grado de tentativa, por un hecho ocurrido en Catriló, se le revocó la libertad condicional de la que gozaba y se le unificó la condena con otra del 15 de mayo de 2017 en una pena única de tres años y dos meses de prisión.
El condenado está alojado en la comisaría de Catriló desde hace unos meses, cuando fue detenido.