Un mecánico condenado a ocho años

El juez de audiencia santarroseño Daniel Sáez Zamora condenó a un mecánico de 29 años a la pena de ocho años de prisión, por el delito de abuso sexual con acceso carnal por haber sido cometido mediando violencia y aprovechándose que la víctima no pudo consentir libremente la acción, como delito continuado, y ordenó su inmediata detención cuando el fallo quede firme. La víctima padece un retraso mental moderado.
Además, en la sentencia, dispuso que se extraigan “copias de las partes pertinentes de las presentes actuaciones y de los audios de la audiencia de juicio oral” y que se le corra vista al fiscal competente para determinar si su hermana cometió algún delito.
Sáez Zamora, con las pruebas reunidas durante el debate, dio por probado que el imputado abusó sexualmente “en forma reiterada” de la víctima, quien “al inicio de los hechos contaba con 16 años y que posee un retraso mental moderado”. Agregó que “para consumar esos actos empleó golpes y la ató de pies y manos a una cama”.
Todo ello ocurrió en el domicilio de la hermana del imputado, adonde concurría la víctima por la amistad que habían entablado entre ellas. El magistrado sostuvo que el agresor “contó con la colaboración” de su hermana y que, como consecuencia de esa relación sexual “abusiva”, la víctima dio a luz a una niña.
El fiscal Walter Martos había requerido una sanción de 10 años. La querellante particular Silvia López Urcola adhirió a la calificación legal, pero solicitó 13 años. Y la defensora oficial, Silvia Mariel Annecchini, alegó por la absolución del acusado, aduciendo que si bien no es inimputable, “no es una persona que tiene un elevado nivel intelectual para darse cuenta que podría estar cometiendo un delito” y que, además, era novio a la damnificada.
El magistrado descartó esta última teoría -basada en dos testigos- porque si ellos “no fueron mendaces (…) quedó fuertemente debilitada ante el contraexamen de la fiscalía, ya que los testigos admitieron que ese conocimiento de noviazgo era de vista, y que pocas veces habían tenido trato con la víctima e incluso nunca habían entablado una conversación”.
Con respecto a que se trata de un hombre infraculturizado, Sáez Zamora -en base a los dichos de dos psicólogas forenses- indicó que “si bien es una persona con un bajo nivel cognitivo, comprende la gravedad de los hechos por los que fue acusado”.
Al fijar la pena -cuyo piso es de seis años de prisión-, Sáez Zamora valoró como atenuantes la falta de antecedentes penales del imputado, su nivel sociocultural y su baja capacidad cognitiva.