Un médico de Luiggi condenado por abuso

PROFESIONAL FUE INHABILITADO

Un médico de la localidad de Ingeniero Luiggi fue condenado por la Justicia piquense a un año de prisión de ejecución condicional y fue inhabilitado de por vida a ejercer la medicina luego de ser encontrado culpable de abuso sexual simple.
Rosario Antonio Mancuso (64), es el médico penado el miércoles por la jueza de control subrogante de Audiencia de Juicio, María Jimena Cardoso. Fue denunciado por una mujer casada, mayor de edad y luego se sumaron en su contra testimonios de otras mujeres que sufrieron similar violencia en su cuerpo.
Mancuso, un médico que ejerce en Ingeniero Luiggi desde hace unos 20 años, fue condenado por resultar “autor penalmente responsable del delito de abuso sexual simple”. La sentencia contempla además, las siguientes reglas de conducta por el término de dos años: fijar residencia y someterse al contralor de la Unidad de Abordaje del Ente de Políticas Socializadoras. Y deberá someterse a un tratamiento psicológico que incluya en su abordaje la perspectiva de género, destinado a que no vuelva a incurrir en comportamientos violentos como los que son objeto del delito por el que se lo condenó; previa acreditación por parte del Cuerpo Médico Forense, de su necesidad y eficacia.
También ordenó hacer saber al imputado que en caso de incumplimiento de las reglas de conducta se le revocará la condicionalidad de la condena.

Enjuiciado.
El juicio oral se realizó en el mes de mayo pasado, e intervino la jueza Cardoso como tribunal unipersonal, la fiscal Ana Laura Ruffini y el defensor particular Silvano Rivero.
El hecho ocurrió el año pasado, en perjuicio de una paciente, una mujer de la localidad, casada y mayor de edad. Cardoso afirmó en su fallo que “el abuso coactivo e intimidatorio por parte del autor se ve reflejado en la posición de superioridad y de poder que por su calidad de médico lo colocaba respecto al paciente (…) de todo lo cual se valió para enervar la capacidad de la víctima”.
Al formular su alegato, la fiscal solicitó la condena del imputado a la pena de un año de prisión en suspenso e inhabilitación perpetua para ejercer la medicina por considerarlo autor del delito de abuso sexual simple.
El defensor solicitó la absolución de su defendido. Para valorar la sanción a imponer, la jueza Cardoso tuvo en cuenta como circunstancias atenuantes “la carencia de antecedentes penales del imputado y la contracción que tuvo para estar a derecho” y como circunstancias agravantes consideró” la extensión del daño cometido”
Por último la jueza ordenó, “una vez que quede firme la sentencia, la inscripción en el registro de antecedentes de condenados por delitos contra la integridad sexual y dispuso que al momento de la lectura del fallo y en su publicación, no se mencione la identidad de la víctima y que sean testados sus nombres y los de los testigos, a excepción del de los peritos y otros funcionarios públicos que en tal calidad declararon en el juicio; o cualquier otro dato que permita su individualización. No así respecto al imputado”.