Un piquense unirá Ushuaia y Alaska en bicicleta

El piquense Sebastián Del Conte inició hace unos días una travesía en bicicleta a través de la cual pretende unir, en tiempo indeterminado, la ciudad de Ushuaia (Tierra del Fuego) con Alaska -al noroeste de Canadá-, es el Estado más grande y menos poblado de los Estados Unidos. En diálogo con LA ARENA contó que la idea la tenía desde que era pequeño, aunque recién la comenzó a planificar durante los últimos dos años. El objetivo es conocer y socializar con personas de otras culturas e idiomas, y no tiene un recorrido fijo ni establecido.
Del Conte partió la semana anterior desde General Pico a bordo de una bicicleta con destino a Ushuaia. El primer día de viaje llegó hasta Eduardo Castex, el segundo hasta Rucanelo y así continuó en dirección al oeste pampeano.
“El primer día llegué hasta Castex, donde me recibió una familia, estuve la noche con ellos y al otro día salí hacia Luan Toro, pero llegué y acampé en la entrada de Rucanelo. Estimo llegar a Ushuaia a mediados o finales de febrero para desde ahí retomar rumbo al norte y salir hacia Alaska. La cantidad de kilómetros que hago por día es relativa, porque depende del viento, del calor, del tipo de terreno, y de si estoy muy cansado o no”, contó.
“Intenté hacer un entrenamiento en el gimnasio pero no me gustó quedarme quieto haciendo ejercicio. Entonces me preparaba con ejercicios en mi casa y bicicleta todo el tiempo”, agregó.

Canciones y postales.
El aventurero contó que es músico y artesano, y que para solventar el viaje cantará en bares o lugares públicos, además de vender postales de sus travesías anteriores.
“Soy artesano, músico, y en el último año y medio trabajé como jardinero. Este viaje lo voy a sustentar haciendo música en la calle, en los bares, en la plaza, y también vendiendo postales de mis viajes anteriores”, relató.
“Llevo muy poco dinero, porque el dinero muchas veces te aleja de las personas por el miedo de uno y además porque no necesitas nada. Entonces de esta manera te obliga a relacionarte más con la gente y a abrirte de otra manera con las personas. El objetivo es la experiencia con las personas y lo que uno pudiera sacar de eso. Es muy enriquecedor poder relacionarse con gente de diferentes culturas, contó.

Equipaje cargado.
Esta travesía la inició con su propia bicicleta, la cual está dotada de “un cuadro de acero, un manubrio mariposa de cicloturismo, y de porta alforja delantero y trasero que son fabricación casera”.
En su equipaje, que tiene un peso aproximado de 70 kilos, según indicó, lleva “ropa técnica de bicicleta, como rompevientos”, distintas herramientas e insumos para reparar su rodado, como “inflador, parches, llaves, pinzas, cubiertas y cámaras, aceite, patines y cable de freno”, entre otros repuestos.
Además de todo ello, también lleva otras prendas de vestir, una bolsa de dormir de invierno y otra de verano, y elementos de cocina, como “sartén, ollas, un termo, una cocina de alcohol, cubiertos, vasos térmicos, un juego de platos, bidones expansibles que una vez que están vacíos se achican en tamaño, y una cantimplora”.

Cumplir los sueños.
Al momento de contar sobre el origen y la preparación del particular viaje, Del Conte indicó que “la idea surge desde pequeño” y hace pocos años, comenzó a planificarlo de manera seria.
“A medida que uno va creciendo surgen todos los miedos que no se puede. Uno se encuentra con que hay otras cosas que se esperan de la gente, que no es que siga su sueño, pero opté por seguir mi sueño. Ya hice otros viajes como mochilero, también en moto y en bicicleta”, indicó.
“Hoy me encuentro en este proyecto que vengo preparando hace dos años en cuanto a la planificación y a la preparación psicológica, porque a veces te encontrás parado en el medio de la nada, con nada, y necesitas salir de algunas situaciones que si no estás bien preparado, no sería agradable”, ahondó.

“Sin ruta específica”.
También brindó algunos detalles de su viaje hasta la ciudad más austral del mundo, desde donde subirá hasta Alaska, tras pasar otra vez por General Pico, para estar presente en algunos acontecimientos familiares.
“El viaje no está diagramado para seguir una ruta específica. Hace poco me escribió un viajero muy conocido, que viene bajando desde San Juan y nos vamos a encontrar en Choele Choel, para llegar juntos a Ushuaia. Una vez que retome rumbo norte hacia Alaska, voy a subir todo el sur por la ruta 40 hasta la altura de Bariloche donde voy a volver al centro del país y voy a volver a pasar por Pico, en el mes de julio. En ese mes es el cumpleaños de mi abuela y mi cumpleaños y pienso estar en Pico para esa fecha”, contó el piquense que irá dando detalles de su travesía, por la página “Bicicleteando caminos”, de Facebook.
“Después voy a seguir por el centro y voy a pasar por Formosa, que es la única provincia argentina que no conozco. Después de Formosa la idea es cruzar el desierto de Atacama (Chile) y de ahí a Bolivia. Después pasaría a Perú, no sé por dónde todavía, y visitar el Machu Pichu, y seguiré hasta Ecuador. Más adelante tendré que planificar cómo cruzo hasta Panamá, pero siempre en bicicleta”, concluyó.