Inicio La Pampa Un plan para regar 10 mil hectáreas más

Un plan para regar 10 mil hectáreas más

SON FINCAS QUE ACTUALMENTE ESTAN ABANDONADAS EN MENDOZA

Mientras Mendoza insiste una y otra vez con hacer el trasvase al Atuel para potenciar esta zona, en San Rafael y la cuenca inferior del río, miles de hectáreas permanecen improductivas debido a varios problemas. Son hectáreas que ya cuentan con el permiso de riego, por lo cual si se aplica la Propuesta para el sector Agropecuario del Sur de Mendoza que elaboró la Cámara de Comercio de San Rafael, extraerán aún más agua de los ríos Atuel y Diamante.
«La situación del agro en Mendoza y, principalmente, en el sur provincial no es la mejor», informó ayer Diario San Rafael al dar cuenta de esta iniciativa. «Es que cada vez se abandonan más fincas, la rentabilidad es baja y los productores ‘cansados’ y con muchos años encima deciden abandonar esta práctica», abundó.
En este marco, una iniciativa «más que interesante» surgió del seno de la Cámara de Comercio de esa ciudad del sur mendocino. Se trata de la Propuesta para el sector Agropecuario del Sur de Mendoza, un trabajo que desde inicios del 2018 se viene gestando con el objetivo de dotar de competitividad a las cadenas de valor de esa región agropecuaria.
El análisis habla de una situación compleja del sector debido a que «la superficie media es más chica que la provincial, la edad promedio de los productores es muy alta y el actor no es proclive a innovar por una cuestión de edad».
«Salir es complejo y entrar no es tentador», según el documento de la Cámara de Comercio. A esto hay que sumarle la fragilidad en términos climáticos y macroeconómicos, una actividad que fue descapitalizada y que se encuentra asediada por el crecimiento del turismo y el sector inmobiliario.
«A pesar de esto se advierte una zona con potencial dado por las plantaciones la ciruela, vid y ganadería», según el diagnóstico.
Los tres problemas principales se caracterizaron en la existencia del minifundio, los largos periodos de baja rentabilidad con descapitalización y bajo nivel tecnológico, además de una población envejecida.

Clúster agrícola.
Ante ese panorama, la Cámara propuso «facilitar el desarrollo de unidades económicas, competitivas, posibles y a escala razonable, fomentar la incorporación de tecnología y promover la incorporación de jóvenes al complejo agropecuario regional», todo de la mano de un plan de gestión del agua, el ordenamiento territorial, el financiamiento acorde y a tasa subsidiada para tecnificación.
Una de las ideas es proporcionar una mesa de trabajo donde se sienten agricultores. La intención apunta a generar un clúster agrícola donde se dialogue que hacer con la producción primaria, poniendo en marcha actividades que sean óptimas para producir beneficios como, recuperar tierras incultas, usar bien el agua y los recursos que dispone la región. Una de las ideas a aplicar es la recuperación de las tierras abandonadas. En la presentación se plantea que en una primera etapa se pueden recuperar 1.000 hectáreas en esa situación y, posteriormente, avanzar hasta 10 mil hectáreas entre tierras irrigadas por los ríos Diamante y Atuel.