Un policía alcoholizado chocó tres automóviles

EN VILLA PARQUE

Una vez más, agentes de la Policía Federal son noticia. Si bien esta vez afortunadamente no hubo que lamentar víctimas fatales, tres vecinos del barrio Villa Parque se vieron perjudicados materialmente por una noche de alcohol en la vivienda de una cabo de la dependencia local de esa institución.
El episodio ocurrió a las 2.45 de la madrugada de ayer, según informaron fuentes de la Seccional Sexta. A esa hora, el cabo Gustavo Cristian Hugo Nolasco salió de una fiesta en una casa de una colega, ubicada en el mencionado barrio de la zona suroeste de la ciudad, a bordo de un Fiat Siena prácticamente nuevo. Por lo que se constató posteriormente gracias al alcotest, el agente, que estaba de franco, estaba en estado de ebriedad. “Tenía por lo menos uno por ciento de alcohol en sangre”, informó una autoridad de la Sexta.
Mientras circulaba por la calle Unanue casi Rucanelo, Nolasco perdió el control de su auto y se estrelló contra tres vehículos que estaban estacionados. El Siena impactó contra los costados de un Ford Ka, un Citröen Sahara y un Ford Fiesta, y perdió una llanta producto de los golpes.
Siempre acorde a la versión de las autoridades de la Sexta, un vecino se comunicó con el 101 para informar lo sucedido, y al cabo de unos minutos los patrulleros de esa dependencia ya estaban en la zona del siniestro. Los uniformados habrían encontrado el automóvil del cabo parado a una cuadra de donde fue el choque, en Rucanelo y General Acha, y llevaron a su conductor a la dependencia policial en calidad de demorado.
Una fuente anónima informó a este medio que el federal se habría dado a la fuga, pero esta versión fue desmentida por las autoridades de la Sexta.

Sanción.
Nolasco, de 40 años, permaneció en la comisaría hasta las 9 de la mañana, cuando oficiales superiores de la PFA fueron a retirarlo. Según trascendió, el agente es oriundo de Jujuy, y fue trasladado desde Buenos Aires a Santa Rosa hacía ya un tiempo. Por lo sucedido se le inició una contravención, y ahora la Jefatura de la Federal, con asiento en Buenos Aires, deberá resolver si merece algún tipo de sanción.
Otra fuente confiable dijo a LA ARENA que desde la oficina de Asuntos Internos se comunicaron con los uniformados de la Sexta para informarse de lo sucedido. “Ya le estarían pidiendo la cabeza por todo el movimiento que produjo”, contó la fuente, aunque al cierre de esta edición Nolasco permanecía en servicio activo a la espera de la resolución de las autoridades.

Antecedente.
El pasado 7 de octubre, otra fiesta de empleados de la Federal terminó en una verdadera tragedia: un guardia del Servicio Penitenciario abrió fuego con una escopeta contra varios agentes de la PFA que estaban realizando una fiesta en una vivienda de José Ingenieros entre Lope de Vega y Pasteur, y tras una balacera en la que hirió de muerte a dos de ellos, se suicidó.
El enfrentamiento, que ocurrió cerca de las tres de la madrugada, se cree que comenzó por los ruidos molestos de la fiesta, lo que llevó al guardiacárcel a subir por la escalera que comunicaba con el departamento de arriba, donde estaban los federales, y comenzar con los disparos.