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Un policía detenido

GENERAL CAMPOS: ACUSACIONES CRUZADAS

Un momento de tensión se vivió el domingo a la noche en General Campos, lo que concluyó con la detención por algunas horas de un empleado policial que presta funciones en Alpachiri. Se iniciaron actuaciones por supuesto atentado y resistencia a la autoridad, con intervención de la fiscalía de General Acha. Además, desde Jefatura de Policía se dispuso la retención del arma de fuego del empleado policial, a los fines preventivos, y se labraron actuaciones administrativas. La mujer del aprehendido dio otra versión de los hechos.
Fuentes oficiales informaron que el encargado del destacamento policial de Campos oficial principal Eduardo Elizondo se constituyó en el domicilio de una mujer, a los fines de notificarla sobre las actuaciones iniciadas en su contra por haber incumplido con el aislamiento social impuesto por la cuarentena obligatoria por el coronavirus.
En momentos que se procuraba cumplir con ese procedimiento, intervino su esposo que cumple funciones en la comisaría de Alpachiri, quien se opuso a que la mujer firmara la notificación. Ante esta situación un agente comenzó a filmar con su celular lo que estaba ocurriendo, lo que alteró al hombre. Todo empeoró y los uniformados tuvieron que intervenir, lo redujeron y lo trasladaron hacia la dependencia.
Una vez allí, el policía permaneció detenido por varias horas, y luego se lo notificó en libertad a disposición del fiscal de turno Juan Bautista Méndez.

La otra versión.
En tanto ayer se conoció la versión de la mujer del policía detenido. Ella dijo que esta situación es el corolario de viejas diferencias entre Elizondo y su esposo. «Hace tres años discutieron por cuestiones de servicio y lo mandó a Alpachiri», reveló a través de las redes sociales.
Contó cuál fue el gatillo del tema. «Soy docente pero no tengo trabajo, eso que para solventar gastos me dedico a la venta de churros, ayer y a modo de delivery, salgo a repartir los pedidos y el patrullero me detiene. Le expliqué que estaba autorizada por el municipio. Pero a la noche se presenta en mi domicilio Elizondo, para notificarme que estaba en libertad pero se me iniciaba una causa por incumplimiento a la cuarentena».
La mujer admite que su esposo intervino. «Al ver esta situación mi marido sale y acude a mi ayuda para que este hombre dejara de hablarme mal, es en este momento que el oficial le pide a un subalterno que filme lo que estaba pasando. Es cuando mi marido y yo queremos tapar la cámara para que no filme a nuestros pequeños hijos que estaban presenciando la situación», dijo.
«Elizondo me toma del cuello e intenta reducirme tirando mis brazos hacia atrás. Y el cabo primero Sánchez filmaba la situación. Cuando mi marido intenta tapar la cámara y el oficial me suelta inmediatamente empieza a pegarle patadas en los testículos y panza hasta dejarlo en el piso, en donde es esposado y tomado del cuello de manera tan abrupta que le reventó vasos sanguíneos dentro de un ojo. Llevándoselo detenido al destacamento, notificándolo de una causa por atentado y resistencia a la autoridad. Dejamos en claro que en ningún momento atentó ni se resistió», concluyó.