Inicio La Pampa Un traje para la bici

Un traje para la bici

Valeria Vitoloni creó un producto novedoso para un mercado que vive un boom: el de los ciclistas. Con «Cuibi» ofrece protectores para cada parte de la bici. Fue una de las seleccionadas para el stand pampeano en la reciente feria Puro Diseño.
«Me puse a mirar todo el trabajo y el tiempo que llevaba cubrir la bici: tres horas para poner un cartón o un plástico. A partir de ahí se me ocurrió la idea», cuenta con sencillez Valeria sobre el germen de Cuibi (Cuidamos tu Bicicleta), un emprendimiento que en pocos meses se metió de lleno en un mercado que está en ebullición desde hace tiempo y que aún no conoce techo. Valeria Vitoloni (48) es una santarroseña que después de vivir en La Plata, Buenos Aires, Canadá y Estados Unidos volvió hace una década a la provincia y hoy se dedica al diseño y producción de los set de cuidado para bicicletas durante su transporte. Con los protectores para cada pieza evita rayaduras y golpes. Las viste y las protege.
«El set se utiliza para bicicletas de mountain bike, ruteras, BMX, de descenso, tanto de carbono como de aluminio. Cada pieza está señalizada en dónde va y además se personaliza. Por ejemplo si viaja un grupo grande con todas las bicis, después encontrar cada protector es un lío, entonces yo los personalizo con el nombre y apellido del cliente», cuenta la diseñadora industrial, que también estudió diseño gráfico y se autodefine como una «emprendedora compulsiva».
«Hice distintas cosas, siempre relacionadas con el diseño. Ahora tengo ‘Festín Festón’ (emprendimiento de mantelería) y desde este año Cuibi. Soy ciclo turista, no uso auto, y vi que había una necesidad porque las bicis realmente se dañan cuando hay que transportarlas. Hace cinco o seis años que viajo y veo cómo llevan las bicis y cuando se suben a un carro o a una camioneta se golpean y se afectan. Y muchas de ellas son muy caras. Por eso la respuesta que tuve en poco tiempo me demostró que hay una demanda en ese sentido».
‘Cuibi’ tuvo su gran vidriera pocas semanas atrás cuando fue una de las 12 empresas seleccionadas por el Ministerio de la Producción de la provincia para representar a La Pampa en la feria Puro Diseño de la Rural porteña de Palermo. Allí montó su stand y dio a conocer un producto que le abrió decenas de puertas.
«Nunca esperé la repercusión que tuvo. Estaba el dueño de la fábrica de Musseta (tradicional fábrica de bicicletas) y me contactó porque le interesó el producto y recibí pedidos para que les venda el producto a Mar del Plata, Temperley, Haedo. Yo iba para mostrar el producto y darlo a conocer, pero hubo un movimiento concreto de ventas y pedidos que me sorprendió, más allá de que Puro Diseño convoca a gente de todo el país».
Valeria resalta el apoyo que le brindó la cartera de Producción a los emprendedores pampeanos. «Se portaron bárbaro y nos dieron una oportunidad que, de otra manera, sería muy difícil de llevar a cabo por todo lo que significa el transporte, montar el stand, preparar los productos. De hecho solo podían ir ocho firmas y al final lograron que viajemos 12 emprendimientos de los 33 que había. Es una gran chance para mostrar lo que se produce y se genera en La Pampa», valoró.

Lluvia y bichos.
Valeria -que gracias a su diseño del set acaba de ganar un importante estímulo económico del Fondo Nacional de las Artes- trabaja con dos o tres costureras que arman los distintos protectores. Del resto se encarga ella misma. «Compro el material, hago el corte, sublimo. Es un producto que no existe en el mercado y que tiene un potencial de crecimiento enorme. Para el próximo año tengo que hacer una planificación de las carreras que hay e ir con mi gazebo y ofrecer Cuibi. Están las carreras de montaña, la del Río Pinto que es súper tradicional y van como 5 mil personas. Para eso necesito estar bien stockeada así que por ese lado va la perspectiva para lo que viene».
Otra de las grandes ventajas que tienen los sets, además de que «en 20 segundos los abrochás al manubrio o a la parte que sea», es que cubren de los daños que producen la lluvia pero, sobre todo; «los bichos en la ruta. Se te meten en el velocímetro por ejemplo y dejan una especie de grasa que daña todo el mecanismo».
Valeria también ofrece sus productos a través de las bicicleterías santarroseñas. «Es cierto que hay un boom en la compra de bicicletas y también una tendencia a usarlas diariamente en las ciudades en reemplazo del auto. Los sets tienen distintos estampados, colores, lo que el cliente quiera. En Buenos Aires pasaban por el stand y decían: ‘Uh mirá, la bici está tuneada’, pero lo importante es proteger cada parte para que no sufra ningún daño», sonríe quien también es la responsable (junto a Paula Haag) del diseño de Azmán, la mascota de los Juegos de la Araucanía que desde este fin de semana será un atractivo más del evento deportivo que se desarrolla en nuestra provincia.

¿Hay posibilidades de que Cuibi llegue al exterior?
«El producto tiene una proyección que puede llegar a distintos mercados, pero tenés que tener en cuenta distintos factores. Tuve la oportunidad de estar en Amsterdam (la capital holandesa que se destaca, entre otras cosas, por su cultura de la bicicleta) y ahí no se las cuida tanto porque como todo el mundo tiene y usa, no son bicis caras. La mayoría son baratas y después tenés la capa de las más caras. Casi no hay una clase media de las bicis, por eso digo que depende del lugar, pero seguro que más adelante se puede pensar en abrir mercados».

«Ropita».
Valeria ya patentó su producto y también su marca. Y trabaja con la Facultad de Ingeniería de General Pico para hacer los test de impacto y fuerza sobre el carbono y de ese modo saber la resistencia de lo producido.
«Lo patentamos porque es un producto industrial, de modelo industrial, y también está patentado como marca, por eso fue todo rápido y el emprendimiento tuvo una expansión que me sorprendió. El hecho de haber estado en Puro Diseño fue el trampolín necesario. Mucha gente pasaba por el stand y no sabía de qué se trataba: ‘Mirá, ropita para la bicicleta’ decía alguno. Pero lo bueno es que llamaba la atención y generaba interés. Lo importante es que cumpla la función de proteger la bici».