Una docente pidió licencia pero viajó al exterior

La Fiscalía de Investigaciones Administrativas, a cargo del fiscal general Juan Carlos Carola (Foto) recomendó al Ministerio de Educación aplicarle una sanción de 30 días de suspensión a una docente que sacó una carpeta psicológica y –sin pedir autorización– se fue de viaje al exterior.

El sumario se inició por un informe de la Dirección General de Personal Docente, a partir de que la docente se había ausentado del país desde el 21 de junio al 5 de julio del año pasado, mientras usufructuaba una licencia de corto tratamiento, ya que había presentado un certificado médico psicológico.

A través de la resolución 153/18 de la FIA, se resolvió que la docente incurrió en una “irregularidad administrativa”, por lo cual organismo recomendó a la cartera de Educación que suspenda por 30 días a la docente.

Perjuicio al Estado.

Según consta en el sumario, el Departamento de Migraciones de Gendarmería Nacional confirmó que había registro de la salida del país de la docente con destino a Chile, a través del cruce Cristo Redentor. Viaje que realizó sin solicitar con anterioridad la autorización correspondiente para efectuar dicho traslado mientras gozaba de una licencia médica.

Por medio de un descargo escrito, la docente reconoció “haber incurrido en el hecho” del cual había sido imputada “producto de un desequilibrio emocional” provocado por un cuadro de estrés del cual puntualizó seguir en tratamiento.

La profesora argumentó la salida repentina del país a causa de que “un familiar se encontraba en gravísimo estado de salud”, por lo cual no tomó consideración de los pasos administrativos pautados para este tipo de circunstancias. Además detalló que tampoco pudo “prever” que el paso fronterizo de Cristo Redentor “podía estar cortado tantos días”, en el momento de su regreso, lo que provocó que su ausencia se alargara más de lo pensado.

No obstante, la resolución de la FIA determinó que “la agente no acompañó elementos de prueba fehacientes, que confirmen sus dichos”, por lo cual desestimó lo expuesto en el escrito por la docente. “Contaba con la posibilidad de solicitar autorización para viajar en caso de presentarse la necesidad de asistir a un familiar. En el caso concreto no lo hizo”, consignó el dictamen.

Según el organismo, la docente “utilizó un medio artificioso” con el objeto de “producir un engaño” a la Administración Pública. De esta manera, la FIA dio por probado el accionar de la docente destinado a efectuar ese viaje sin resentir el cobro de haberes ni perjudicar otro tipo de licencias, produciendo así un perjuicio al Estado.

Antecedentes.

Este tipo de práctica adoptadas por el personal docente provincial no es nueva, aunque pocas veces han sido denunciadas ante las autoridades. En este sentido vale recordar algunos hechos ocurridos en estos últimos años, en los que los educadores acceden a un certificado médico por enfermedad –o por cuidado de algún familiar– para luego viajar hacia algún destino turístico dentro o fuera del país.

Sin ir tan lejos, durante el pasado mes de mayo, la Fiscalía de Delitos Económicos y Delitos contra la Administración Pública, a cargo del fiscal Guillermo Sancho, imputó a dos docentes y dos médicos por llevar adelante este tipo de práctica. En dicho caso, se acusó –tanto a docentes como médicos– de fraude a la administración pública, por un lado, y de confeccionar y utilizar certificados médicos falsos, por otro.