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Una familia hace dos meses que no tiene gas en su casa

COMBI ESCOLAR SE INCRUSTO EN UNA VIVIENDA

(25 de Mayo) – Una familia hace dos meses que está sin gas producto de que un transporte escolar se metió dentro de una casa y le rompió el medidor y parte de la instalación. La jefa del hogar, Mónica Hernández, decidió hacer la denuncia a LA ARENA «porque ya no se a quien recurrir. Ni los dueños de la combi, ni el seguro se hacen cargo», se quejó.
En la tarde del 6 de junio pasado, una combi Fiat Ducato, que se dedica al transporte escolar, circulaba por la calle Intendente Alvear, y en un momento la conductora perdió el control, se subió a la vereda e impactó contra el frente de la casa de la familia de Mónica Hernández.
«En esa calle hay una pequeña curva y la conductora del rodado perdió el control chocando contra una propiedad. El impacto produjo una importante fuga que, afortunadamente, pudo ser controlada. En el vehículo iban nueve alumnos de los cuales solo dos tuvieron lesiones leves», revelaron fuentes policiales.
La misma fuente confirmó que el vehículo, destinado a transporte escolar, se había despistado y literalmente se metió en una casa donde rompió el medidor de gas y se produjo una pérdida. Los vecinos, en las redes sociales, revelaron que hubo conmoción en el barrio por el temor a una explosión.

Autoevacuados.
Mónica le contó a este diario que viven un calvario y que asediadas por el frío debieron mudarse a la casa de sus padres. «Hace dos meses que ocurrió el accidente, y ni el dueño del transporte escolar, Edgardo Retamales, ni su seguro, que es Triunfo de Neuquén, se hacen cargo».
«Los dueños del vehículo solo me acercaron la casilla, pero cuando vinieron de Camuzzi a inspeccionar me dijeron que el choque produjo daños que hacen necesaria una instalación nueva para que me la aprueben. Esta es una casa de barrio de 30 años. Los del seguro me pidieron de todo, hasta fotos y videos le mandé, pero me tienen a las vueltas», agregó.
«Ya no sé a quién recurrir, fui a todos lados. En el único lugar que me dieron alguna respuesta fue en la municipalidad donde el secretario, Ricardo Poyo, me dijo que podían adelantarme el dinero de la mano de obra, pero no tengo para los materiales. En total la reparación sale más de 70 mil pesos», se lamentó.
«Para mí es un problema enorme porque la única entrada que tengo es las de mis costuras. En mi casa tengo la máquina de coser y mis cosas para mi trabajo y con estos fríos es imposible aguantar. Realmente estamos pasando una situación horrible», concluyó Mónica Hernández.