Inicio La Pampa Una imagen vale más que mil cábalas

Una imagen vale más que mil cábalas

HISTORIAS DEL FUTBOL NUESTRO: LOS BORNES, LA FOTO QUE NO FUE Y WINIFREDA EN SEMIFINALES

Cuando Ian nació, Deportivo Winifreda ya estaba pensando en el Torneo Provincial. Faltaban tres partidos para el final de su participación en el Torneo Oficial de la Liga Cultural y, con la clasificación en el bolsillo, utilizó esos encuentros para ajustar algunos detalles de cara a la máxima competencia pampeana.
Hoy Ian tiene tres meses y dos semanas de vida. En los dos últimos partidos como local, papá Gastón cumplió el sueño de salir a la cancha con él en brazos. El defensor lagrimeó emocionado al inicio y festejó al final. En ambas ocasiones marcó un gol para encaminar el triunfo de su equipo. Este fin de semana, esa victoria metió al Girasolero otra vez en una semifinal provincial luego de 12 años. Y va por más. Ian ya es mucho más que el hijo del Coki Bornes.

¿Y la foto?.
«Hoy fue uno de los días más felices de mi vida, entrar a la cancha con Ian fue una alegría inmensa!!!», escribió en sus redes sociales Gastón Bornes luego del partido que Deportivo Winifreda le ganó a General Belgrano 2 a 1 en el cierre de la fase de grupos.
El Depo necesitaba ganar ese encuentro para seguir con chances de clasificar siempre que el fallo del Tribunal de Disciplina por la protesta contra Ferro de Pico fuera favorable, como finalmente ocurrió. Pero en cancha no fue nada fácil. El Tricolor se puso en ventaja por un penal de Fabián Giaccone y Winifreda tuvo que correr desde atrás. Recién a los 27 minutos del complemento, tras un penal que le cometieron a Agustín Pieraligi, Bornes logró el empate desde los doce pasos. El propio Pieraligi le daría vida y la posterior clasificación con el 2-1 a los 45.
En la previa de ese encuentro, Bornes y su pareja, Juliana, habían decidido que era el momento para que el pequeño Ian, de poco más de tres meses de vida, saliera a la cancha. Con un gorrito azul que hacía juego con la vestimenta del Depo, el bebé posó para las fotos en los brazos del experimentado defensor, primero con todo el equipo del Depo y luego mano a mano con el orgulloso papá. Objetivo cumplido.
«Esperamos hasta esta época por el frío, para no exponerlo antes. Era algo que quería cumplir», dice Bornes al referirse a la primera vez en cancha con Ian, nacido el 12 de julio de este año en General Pico. «Y la verdad es que fue increíble; se me puso la piel de gallina», agrega el marcador central de 34 años, surgido de General Belgrano de Santa Rosa.
«Además pude convertir un gol y dedicárselo a él. Fue cumplir un sueño, porque era uno de los objetivos que me faltaba en el fútbol. Y como me queda poco (risas), era lo que me faltaba para ser tan feliz en una cancha de fútbol. Fue una de las alegrías más importantes de mi vida como futbolista», insiste el defensor.
Aunque algo falló. Ian la pasó bien; él aún mejor y Winifreda clasificó a cuartos de final… Pero la foto con papá no salió. Por esas cosas de la tecnología, la imagen se perdió y la familia Bornes se quedó sin el recuerdo que tanto había anhelado. Había que repetirlo.

La revancha.
En cuartos de final del Torneo Provincial de fútbol, Deportivo Winifreda enfrentó a Cultura Integral de Colonia Barón en una especie de clásico zonal inédito en estas instancias de un certamen pampeano. La ida, en terreno baronense, terminó sin goles. La revancha, el sábado (se adelantó por las elecciones), tuvo un marco imponente en el estadio Miguel Eloy Baldovino del Girasolero.
«Como no había salido la foto, decidimos otra vez entrar con Ian», repasa Bornes al ser consultado sobre una nueva presencia del bebé en cancha. Y más allá del momento emotivo, la empresa nuevamente se hizo cuesta arriba para el Depo.
La visita cerró el primer tiempo 1-0 arriba. Al Depo apenas le quedaban 45 minutos para revertir la historia y meterse entre los cuatro mejores equipos de La Pampa. Hasta que a los 2 del complemento apareció otra vez papá Bornes para mostrar el camino. Enzo Furch envió un centro que fue rechazado, el volante volvió a meter la pelota en el área y encontró la calva del marcador central, cuyo cabezazo superó por arriba al arquero para posarse en la red.
El empate le dio a Winifreda el empujón que le faltaba. Luciano Andrada consiguió el rápido 2-1 y Pieraligi cerró el juego con el 3-1 final. El Depo, luego de doce años y por segunda vez en la historia, a las semifinales del Torneo Provincial.
«Uno de los días más felices de mi vida… Volví a entrar a la cancha con Ian y el Depo a semis! A seguir soñando… Una alegría inmensa!!!», fue el posteo en Facebook de Bornes, esta vez con la imagen de papá e hijo en el centro del campo sacada por la fotógrafa Laura Haag, que sigue al equipo a todos lados.

Calentá Ian…
Gastón Bornes tiene apenas 34 años pero ya es un «veterano» del fútbol de la región, con casi dos décadas jugando en Primera División. Debutó a los 15 en Belgrano y no paró. All Boys de Santa Rosa, Ferro de General Pico, Fútbol Club Tres Algarrobos, Costa Brava, Social de González Moreno y Deportivo Winifreda fueron sus otras camisetas.
Santarroseño de nacimiento, desde que en 2005 se fue a jugar a Ferro vive en General Pico, donde hoy trabaja para una distribuidora. Mediocampista en sus inicios, con el paso del tiempo fue retrasando su lugar en cancha para convertirse hoy en un marcador central muy posicional, recio e inteligente.
El gol nunca fue el mayor fuerte del Coki y el presente Provincial no había sido la excepción. Hasta que en los dos últimos partidos como local, tras la foto con su pequeño Ian, festejó dos veces. Y en el ambiente del fútbol ese detalle nunca pasa desapercibido.
«Sí, ya me cargan todos y me piden que lleve a Ian a la cancha», asiente con una sonrisa Bornes a pocos días del inicio de las semifinales, que podría perderse por acumulación de amonestaciones. Este fin de semana, el Depo será otra vez local ante Racing Club de Eduardo Castex, buscando dar el primer paso para meterse en la gran final. «Y sí; seguramente va a volver a entrar», asegura el papá goleador. Ian ya está preparado.