“Una iniciativa de la Escuela”

CAMBIO DE NOMBRE PARA LAS ESCUELAS ESPECIALES

Lo recordó la docente que estuvo al frente de Irregulares Motores cuando se elevó la propuesta al Ministerio de Educación. Hay que continuar con las capacitaciones para que el cambio no quede solo en las formas, reclamó.
La docente Silvia Bersanelli expresó su beneplácito por la publicación del decreto 1715 del gobierno provincial que cambia el nombre de Escuelas Especiales y por el de Escuelas de Apoyo a la Inclusión, y recordó que fue una iniciativa que surgió de la Escuela de Irregulares Motores mientras estuvo como directora. Este cambio forma parte de un proceso que viene de hace varios años y que debe consolidarse a través de capacitaciones tanto de los docentes de estas escuelas como de los maestros de escuelas comunes.
En abril del año pasado Bersanelli envió a la Coordinación de Educación Especial del gobierno pampeano una nota en la que pedía el cambio de nombre de la Escuela Especial de Irregulares Motores, impuesto hace más de 30 años, por el de Escuela de Apoyo a la Inclusión Nº 1, medida que sugirió extender a todos los establecimientos que hasta ese momento se conocían como “Escuela Especial” o que contuvieran “palabras construidas sobre un anacrónico paradigma” y que ahora se revelan como “estigmatizantes, discriminadoras y segregadoras”.
Aquella nota, que Bersanelli suscribió como directora suplente del establecimiento de la calle 1º de Mayo, dio pie a un expediente que desembocó en la redacción del decreto PEP 1715/2018, firmado esta semana por el gobernador Carlos Verna y la ministra de Educación, María Cristina Garello.
“En lo personal estoy muy satisfecha”, confesó la docente ante la consulta de LA ARENA. “Fue un proceso lento y quizá faltarían otras modificaciones, como haber aprovechado para cambiar el nombre de algunos cargos, como el de ‘maestro recuperador’, que es una denominación absolutamente antigua”, señaló.
“Para que esto no quede exclusivamente en la retórica, el decreto debe ir acompañado de un plan de trabajo de la Dirección (de Educación Inclusiva)”, planteó la docente. “Se requiere continuar con las capacitaciones, que habíamos iniciado en el 2004, para acompañar a los profesores de escuelas comunes en todos los niveles”.
En este nuevo escenario “es fundamental capacitar a los docentes de educación especial en esta transformación, y eso implica capacitarlos en el nuevo paradigma, en el Modelo Social de la Discapacidad, en el Diseño Universal del Aprendizaje, en un trabajo colaborativo con la escuela de educación común”, subrayó.

Subjetividades.
La nota de abril de 2017 surgió luego de una serie de reuniones con los padres de los alumnos y con los docentes de la institución. Recién cuando hubo un consenso mayoría en dar este paso, salió la nota rumbo a Casa de Gobierno.
Citando al “Estudio temático sobre el derecho de las personas con discapacidad a la Educación” del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, del año 2013, uno de los párrafos señalaba que “es necesario y urgente asegurar la no discriminación de los estudiantes con discapacidad en las escuelas comunes y reforzar este derecho ajustes razonables”, y a la vez “efectuar un cambio sistémico, progresivo, que comprenda un plan de transformación para combatir la exclusión y la segregación”.
“Este plan de transformación fue iniciado en la provincia de La Pampa en el año 2004 y, consecuencia de ello, fue la creación de la Dirección de Educación Inclusiva”, escribió Bersanelli en la misiva. “En esa línea se hace necesario modificar las palabras o rótulos que legitiman la estigmatización, discriminación y la segregación, atendiendo a que las mismas junto a las representaciones que provocan, estructuran el mundo que vivimos y construyen subjetividades”.