Inicio La Pampa Una joven denunció abuso y luego se retractó

Una joven denunció abuso y luego se retractó

INTERVINO LA FISCALIA DE GENERO

La adolescente de 18 años fue asistida por la Ufgna, personal del hospital Molas e intervino la Fiscalía de Género. En horas de la noche recordó lo ocurrido con claridad y declaró que no fue forzada a mantener relaciones.
Una joven de 18 años denunció ayer por la madruga haber sido agredida sexualmente por un joven a la salida de un boliche céntrico. La Policía, a través de profesionales de la Unidad Funcional de Género, Niñez y Adolescencia; personal médico del hospital Lucio Molas y el fiscal de Delitos de Violencia de Género, Cristian Casais; tomaron cartas en el asunto, asistieron a la joven y se inició una investigación a los fines de dar con el paradero del presunto agresor.
El hecho ocurrió en el jardín del edificio donde funciona la Administración Provincial del Agua, sobre la calle Villegas, casi Quintana, y ahí mismo personal de la Agencia de Investigación Científica trabajó en la recopilación de huellas y rastros.
La gravedad del episodio denunciado llevó además a que se revisaran cámaras de videovigilancia del Cecom ubicadas en cercanías a donde la adolescente dijo ser agredida. Incluso se tomó la decisión de darle intervención a un dibujante de la Policía para efectuar un retrato hablado del presunto agresor.
Finalmente, y tras varias horas de trabajo e investigación, una fuente confiable de la Justicia confirmó que la joven declaró, ya más tranquila, que no fue atacada sexualmente.
«Desde el principio todo se investigó como si hubiera existido un hecho de abuso sexual. Con el devenir del día se pudo comprobar que no hubo una situación forzada, que no hubo abuso sexual. No se advirtió que haya habido abuso», dejó en claro la fuente consultada por LA ARENA.
El diálogo se dio cerca de las 22.30 horas de este domingo, cuando ya habían concluido las labores ligadas a la investigación.

«Estaba confundida».
La noticia sobre el ataque sexual contra una estudiante de 18 años en pleno centro de Santa Rosa fue tema de discusión y trajo preocupación en la opinión pública durante el domingo. Lo cierto fue que tras varias horas de trabajo, en la cual se activaron todos los protocolos, la joven logró recordar, ya fuera de estado de shock y contenida por su familia y por los profesionales que la asistieron en todas las áreas, que no fue forzada a tener relaciones sexuales.
«La chica estaba un poco confundida, había salido, habían estado tomando algo, pero con el paso de las horas fue recordando todo lo que pasó», aseguró el funcionario judicial.
En ese sentido se confirmó que en principio «ella fue asistida por profesionales de la Unidad Funcional de Género», y luego se le dio intervención «a personal del hospital».
«Se hicieron todas las diligencias que había que hacer, se trabajó desde un principio como si estuviéramos investigando un delito contra la integridad sexual. Se tomaron muestras, se trabajó en el lugar donde ocurrió», continuó la fuente.
«Ella no recordaba bien lo que había pasado. Con el correr de las horas, más tranquila, empezó a recordar y se supo que no hubo una situación forzada. Ella lo recordó incluso estando en el ámbito familiar y lo contó con confianza. Se le preguntó también si estaba hablando bajo presión y no, dijo que no fue forzada».

Denuncia.
El hecho se conoció en horas de la mañana. La Policía acudió a la calle Villegas, casi Quintana, tras el tomar conocimiento de que una joven de 18 años requería presencia policial.
«Primero acudió personal que estaba en inmediaciones al lugar donde se encontraba la joven, que estaba con una amiga y con su hermano. Estos últimos llegaron llamados por ella». «El personal policial llegó, tomó la denuncia en el lugar y de inmediato se le dio intervención a la Unidad Funcional. Estaba en estado de shock, desbordada, por lo que intervino primero el equipo técnico de la Ufgna, el psicólogo», dijo en horas de la tarde una fuente policial consultada.
«Se trabajó para contenerla, y se la condujo de inmediato al hospital Lucio Molas, donde fue recibida primero en la Guardia. En el nosocomio se activó el protocolo que se emplea en los casos de abusos contra la integridad sexual con el equipo social del centro de salud, que le da intervención (en estos casos) a profesionales en ginecología», continuó.
Las primeras versiones oficiales aseguraron además que «se hicieron los exámenes correspondientes y se corroboró que la joven había tenido relaciones, pero no tenia lesiones visibles. Hablaba -la joven- de un chico del cual sólo sabía el sobrenombre, que tenía entre 20 y 22 años, pero que no lo conocía. La joven, al principio, se mostró confusa».
Finalmente había trascendido oficialmente que «se trabajó con testigos, se reunió información necesaria, y se recorrió el trayecto desde el boliche donde había asistido la víctima, en la calle 9 de Julio, hacia el lugar donde se produjo el hecho».