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Una joven pide cupo laboral para personas transgéneros

Una vecina de 18 años que cursa el colegio secundario solicitó a los concejales que sancionen una normativa para crear cupos laborales para las minorías y diversidades de género. “Entiendo que sería oportuno que el CD generara alguna ordenanza que garantice la igualdad de oportunidad laborales en el ámbito municipal”, dijo.

EDUARDO CASTEX / CORRESPONSAL

La joven Xiana Yal Barraza tiene 18 años, aún no terminó el colegio secundario, y se presentó en el Concejo Deliberante de Eduardo Castex para proponer a los ediles que se sancione una ordenanza creando un cupo laboral que contemple a las minorías y diversidades de género reconocidas constitucionalmente en igualdad de derechos y oportunidades para las identidades binarias, masculino y femenino.

“Existe una legislación vigente que obliga al Estado, cualquiera sea su jurisdicción, a ser garante de la igualdad de oportunidades en cualquier ámbito social, y en particular el que se refiere a la integración laboral de las minorías mencionadas”, planteó la joven castense. Y se lamentó porque actualmente “es de público conocimiento y en mi caso particular he vivido la experiencia desagradable de ver que aún en el pleno reconocimiento de la igualdad, en la práctica no se concreta lo expresado por la ley”.

La primera joven que ocupó la Banca Ciudadana del CD local, actualmente cursa el sexto año  en el colegio Manuel Belgrano. Recordó que a los 8 años ya tenía su identidad sexual definida, pero se enfrentó con las dificultades de la incertidumbre laboral futura. A los 12 años ingresó al colegio secundario, ya se dejó el pelo largo, se tiñó y se empezó a vestir “como mujer”, relató. A los 18 años, en el DNI quedó en el pasado Dylan Javier Barraza y adoptó la actual identidad: Xiana Yal Barraza. “Casi tuve la fiesta de 15 años, pero no la hice por vergüenza”, admitió.

La entrevistada planteó que existen situaciones donde se sintió discriminada. “Este es un pueblo conservador, porque es un pueblo de gente mayor, y lentamente van apareciendo jóvenes que van rompiendo los estereotipos de estéticas y lo que está bien o está mal”, explicó. “Cuando buscás un departamento para alquilar te miran como preguntando con qué vas a pagar, a quién vas a traer, qué vas a hacer”, señaló.

Admitió que laboralmente no ha sufrido situaciones discriminatorias, porque “nunca pedí trabajo”. Xiana promociona marcas y hace modelaje. “Siempre me han acercado propuestas para hacer trabajo, quizás por la personalidad que tengo. Pero en la calle, cuando vas caminando la mirada de la gente es muy penetrante y muy intimidatoria”, expresó.

Cupos laborales.

Xiana Barraza expuso ante los concejales castenses que intenta aportar “un granito de arena” ante el reconocimiento que acredita “mi DNI” y destacando que no representa “a ninguna agrupación o grupo que pertenezca a alguna identidad”.

“Entiendo que sería oportuno que el Concejo generara alguna ordenanza que garantice la igualdad de oportunidad laborales en el ámbito municipal, que incluya a todas las minorías de géneros comprendidas en la denominación LGBTIQ+, porque esta amplitud incluye a todas las diversidades, identidades y orientaciones, como lesbianas, gay sexuales, transexuales, intersexuales y el signo + que incluye a todas las personas que queden en el medio de las otras personas”, detalló.

Planteó que en el caso de las identidades transexuales o transgénero, las consecuencias son más severas, porque con hechos de discriminación históricamente se han estigmatizado, violentado, perseguidos y marginados.

“Propongo que este CD sancione una ordenanza que establezca un cupo laboral incluyendo a estas minorías”, destacó. “Esto sería oportuno y un aporte importante para la generación de oportunidades de inclusión laboral, social y comunitaria”, resaltó.

Marginalidad mediática.

La joven recordó que durante su niñez los medios de comunicación mostraban la marginalidad, y la incertidumbre laboral se acotaba a dos alternativas: peluquera o prostituta. “Sabía que mi futuro no iba a ser eso. Hoy quiero que el futuro para las próximas generaciones sepan que podrán realizar el trabajo que anhelen”, indicó a esta corresponsalía.

En el recinto legislativo, Barraza destacó que lo más importante para el Estado “es tender a la igualdad, dar un primer paso para que en la práctica se concrete lo que reconoce el derecho”. Enumeró tratados y convenios nacionales e internacionales, como así también artículos de la Constitución Nacional que garantizan “plena igualdad para la ciudadanía sin anteponer condiciones algunas para los derechos que se establecen para las minorías sexuales y de género”.

Ejemplificando casos cercanos como Santa Rosa o General Pico, destacó que las principales jurisdicciones provinciales y municipales “legislaron sobre la obligación del Estado como pleno garante de pleno reconocimiento de los derechos de igualdad”. También “en Eduardo Castex se podría aplicar una ordenanza en términos similares”, transmitió.

“En todos los casos y en el país garantizan un cupo no menor al 1 por ciento de disponibilidad de ingresos laborales, y mi intención no es otra que exponer parte de estos argumentos para que queden en consideración de este cuerpo deliberativo”, resaltó.

Cerró su exposición parafraseando a la pensadora norteamericana Judith Butler. “El reconocimiento de la libertad por la que luchamos tiene que estar basada en la igualdad de todos ante la ley”, concluyó.