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«Una mentalidad neoliberal berreta»

JUAN VALERDI, PROFESOR DE MACROECONOMÍA DE LA UNLP Y EX ASESOR DEL BANCO CENTRAL

Juan Valerdi es docente de la cátedra de Macroeconomía de la UNLP y trabajó como asesor del Banco Central durante la presidencia de Mercedes Marcó del Pont. Es también profesor de Yoga, con título recibido en la India. Su familia es nacida en la provincia de La Pampa, de hecho su padre era santarroseño hasta que se radicó en La Plata para estudiar y formó allí su familia. «La verdad es que le tengo mucho afecto a La Pampa en general y a Santa Rosa en particular», dijo en una extensa charla con Radio Noticias 99.5.
Una de sus principales preocupaciones tiene que ver con la lucha contra las guaridas fiscales, más conocidas como «paraísos», aunque esa no sea la palabra que a él le guste para denominar a los lugares donde se reciclan los dólares que se fugan de todo el mundo para después convertirse en deuda de países como Argentina. «No solo colocan la plata, sino que aprietan a los gobiernos para que la tomen. A veces, no necesitan apretar y tienen un presidente cómplice, como el de nuestro país», explicó.

-¿Por qué la obsesión de Macri de endeudar al país?
-No es que tenga una compulsión con tomar deuda. Macri tiene una mentalidad neoliberal berreta y su equipo económico era más peligroso, porque tenía entre los suyos un neoliberal y monetarista muy estudioso, como Sturzenegger, que se creía los libros que se escriben con las teorías económicas en Estados Unidos e Inglaterra, justamente para que los países no desarrollados no se desarrollen. Entonces te dicen que dejes todo libre, que el mercado lo va a arreglar, pero los países desarrollados, como EE.UU., Inglaterra, Japón, Corea del Sur, Alemania, todos han tenido proteccionismo en el origen de sus desarrollos, créditos blandos, control de capitales… Brasil hizo bastante de eso, pero EE.UU. se encargó de armar algo con el Lava Jato para ponerle una bota encima.

-No hagan lo que hago, sino lo que digo.
-Exacto. Para evitar que armes un polo productivo del Mercosur junto con Brasil y empieces a jugar fuerte. Y al mismo tiempo que tus recursos naturales y estratégicos no los juegues con China, que está buscando convertirse en potencia número uno. EE.UU. está tratando de cerrarle lugares a China, sobre todo en Latinoamérica.

-¿El de Macri es un gobierno neoliberal?
-Los profesores que son capaces y sacan lo mejor de los alumnos, pero si son malos el alumno no puede brillar. Macri dista mucho de ser un profesor y, si lo es, es malísimo. Esto irradia en el sesgo que tiene para elegir quién va a ser parte de su equipo. Entonces te dice: «Este es el Messi de las finanzas» y en realidad te está mostrando un timbero de las finanzas. No un tipo que sabe como manejar las finanzas de un país, sino un tipo que sabe como armar una mesa de dinero grande. Ese era Toto Caputo. Y con eso te vas dando cuenta que más que neoliberal es, como dice Jorge Asís, un ingeniero cincuentón, que nació y vivió en cuna de oro y que tiene poco contacto con la realidad.

-¿Y ahora en qué momento estamos?
-Un momento medio bisagra. Hasta hace poco era pesimista porque tenía mucha preocupación de la transición pero con las últimas medidas que han tomado, tengo la sensación que de alguna manera lo están corriendo a Macri de la toma de decisiones. EE.UU. no se puede dar el lujo de que Macri desbarranque y le desorganice Sudamérica. Eso no quiere decir que nos la van a hacer fácil. Nos van a apretar como están haciendo con Alberto Fernández, para que convalide al FMI y con eso nos mandan los 5 mil millones, que se supone que iban a llegar y no llegaron. Pero estoy más optimista porque creo que Alberto y Cristina no tienen la miopía y la pequeñez de hacer un país chico, tipo estancia, sino que saben que cuando en un país crecen el mercado interno, el poder adquisitivo de los asalariados y se hace un cierto proteccionismo, la industria se empieza a desarrollar.

-¿Qué puede pasar en los primeros cien días de un gobierno de Alberto y Cristina?
-Lo más importante es el cambio de expectativas, porque la confianza de la gente es mucho más importante que muchos indicadores que están en las pizarras. Lo que tienen que hacer Alberto y Cristina es poner en el centro de la toma de decisiones a la gente, exactamente lo opuesto a lo que hizo el gobierno actual, que puso en el centro a las multinacionales, a los mercados y a las empresas de conocidos y amigos. Nadie va a invertir su dinero acá, si ve que los gobernantes no se preocupan ni siquiera por su propia gente.

-¿Y de dónde va a salir el dinero para privilegiar a la gente?
-Alberto dijo en su momento que con la plata de las Leliq le va a financiar los remedios gratis a los jubilados. Enseguida salieron a acusarlo de que quería defaultear, pero eso es una falacia. La emergencia alimentaria que obtuvo media sanción en el Congreso cuesta, de acá hasta fin de año, 6 mil millones de pesos, y acá estamos hablando de 3 mil millones por día que se van para las Leliq. Entonces, plata hay. Además, eso que dicen los monetaristas como Sturzenegger, quien demostró ser un inepto, respecto a que si imprimís billetes generás inflación, tampoco es cierto. Dejaron de imprimir y tienen una inflación superior al 50%. ¿Y entonces?

-Aldo Ferrer le llamaba vivir con lo nuestro.
-Exacto. Estoy seguro que el próximo gobierno va a desenganchar el precio de los alimentos de los precios internacionales. ¿Cómo? Poniendo retenciones. ¿Más de las que hay? No, retenciones inteligentes, controlando el nivel de exportación de determinados productos y asegurando un mínimo de provisión para el mercado interno. Los exportadores no son los productores, sino cuatro a cinco multinacionales gigantes. Todos los países del mundo basan su estabilidad en el precio de sus alimentos. Pero no quiero que se haga algo mal hecho, como hizo Martín Lousteau con las retenciones móviles. Se debe realizar algo inteligente, sin pelearse con el productor, permitiéndole ganar por un lado y sostener por otro los productos básicos que necesitamos todos para alimentarnos. La ventaja que tiene Alberto en este caso es que hace gala de mucha capacidad de dialogar.

-¿Será fácil recuperarse?
-Confío en que no será difícil, porque todo el entramado industrial que se armó con el kirchnerismo, que durante 12 años apostó al mercado interno, no se desarma en cuatro años. Sí lo hubieran podido desarmar si este gobierno se quedaba por cuatro años más. Ahí sí hubieran terminado de desmantelar todo y nos hubieran dejado un país con trabajo solo para 20 millones de personas.

¿Qué son las Leliq?
«Leliq quiere decir letras de liquidez», explicó Valerdi. «El dinero líquido que le sobraría -dicho entre comillas- a los bancos, estos se la dan al Banco Central que, a su vez, les paga una tasa de interés. Esto no debería ser un problema, salvo por la distorsión que aplicó este gobierno, que les pidió a los bancos que le dieran toda su liquidez y que no le presten dinero a nadie, salvo que esa persona acepte pagar una tasa de interés exorbitante, superior al 85% que el Central les paga a los bancos, pero pagándolo semanalmente. Las Leliq se renuevan todas las semanas y ahí se pagan los intereses», sostuvo.
«La liquidación semanal a los bancos, sobre una tasa del 85% hace que la tasa de interés nominal se convierta en un 120 por ciento anual. El Central les paga a los bancos 120% anual de interés, y los bancos le pagan a los depositantes una tasa del 50 ó 55% anual. Por eso los bancos están ganando mucho dinero. Ahí están los 3 mil millones de pesos diarios. Es una forma monetarista de hacer las cosas que no sirve para nada. Hoy los bancos absorben 1,1 ó 1,2 billones de pesos, lo cual significa que en un año, si esto siquiera, tenés que pagar más de 1,2 billones de pesos de intereses, lo cual, si se lo divide, da 13 mil millones diarios», concluyó.