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Una mujer se atrincheró en el techo

RECLAMA LA PROPIEDAD DEL INMUEBLE

Ayer por la tarde, el barrio Santa María de La Pampa vivió un hecho inusual que conmocionó a los vecinos y vecinas, quienes observaron todos los procedimientos policiales desde sus casas. En la calle Provincialista al 300, una mujer embarazada de cuatro meses y medio se atrincheró en el techo de una vivienda que reclamaba como propia por más de cinco horas.

Previamente, había ocupado el frente de la casa junto con familiares y su hijo de 13 años. Según comentó a la prensa, «estoy acá porque la señora que está adentro no quiere llegar a ningún diálogo. Nosotros hicimos un compromiso de permuta a futuro, a ella la dan de baja, no puede tener su vivienda y entonces no me puede dar la que le iban a dar. En su momento yo me fui porque estaba enferma. Yo hice un proceso civil para que la desalojaran, la fiscal me dijo que en seis meses me iba a solucionar. Todavía no tengo solución, no tengo donde dormir y estoy embarazada. Tengo mi nene de 13 años que tiene asma crónico».

A su vez, afirmó que «hace cuatro años esta reclamando. En el IPAV dicen que, en primer lugar la cite a ella porque el primer papel lo hicimos mal, el segundo papel es el compromiso de permuta que si era apto para el IPAV. Después me hicieron el comodato para que yo no pierda mi casa, ella nunca se presentaba y eso me perjudicaba a mi. Al no presentarse, hice la demanda civil por desalojo».

En el techo.
Cerca de las 14 horas, la mujer decidió subir al techo para exigir que la familia del interior sea desalojada. Ante eso, se hicieron presentes efectivos policiales, el Jefe de la Unidad Regional e integrantes del Equipo de Abordaje de Incidentes Críticos de la Policía de La Pampa (EDAI), quienes intervinieron para dialogar con la mujer e intentar que descienda del techo. A su vez, participó del operativo el Servicio de Emergencias Médicas (SEM) para asistirla, pero ésta se negó. Toda intervención de las fuerzas de seguridad tuvo como objetivo de resguardar la integridad física de la mujer.

Tras horas de negociaciones sin resultados, también arribó al lugar la fiscal de turno ante delitos contra la propiedad, Cecilia Molinari, para entablar un diálogo con la mujer y llegar a un acuerdo. De todas maneras, la fiscal afirmó que «yo hasta acá no tengo delito. No hay violencia, clandestinidad, usurpación ni abuso de confianza. No hay nada».

Cerca de las 18 horas, se le propuso darle un lugar de alojamiento, no iniciar una causa por violación al domicilio y organizar una instancia de conciliación entre las partes y el IPAV el día lunes. Ante la oferta, la mujer reiteró su negativa de bajar y se vivieron momentos de tensión debido a que no permitieron que sus familiares vuelvan a ocupar el frente de la casa.

Según fuentes policiales, la familia que se encontraba en el interior de la casa presentó documentación en donde se establece que compró la casa hace 4 años y certificaron el papel de venta ante un escribano público. Sin embargo, esto complejiza la situación debido a que no es posible una transacción porque al ser una vivienda social del IPAV, hasta que no se termine de pagar las cuotas la casa no puede ser transferida.

Acuerdo.
Finalmente, luego de seis horas de arduas negociaciones, cerca de las 20 horas la mujer aceptó bajar del techo de la vivienda con el compromiso de que ser recibida por el IPAV el día lunes. Ese organismo analizaría el reclamo de la mujer y la posibilidad de darle otra casa a la actual ocupante.