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«Una necesidad de ser leídas»

PAMPEANA GANADORA EN EL CONCURSO NACIONAL DEL INT

La escritora y dramaturga pampeana Carola Di Nardo Montalvo recibió el segundo premio del 22º Concurso Nacional de Obras de Teatro y Dramaturgia escritas por mujeres del Instituto Nacional del Teatro (INT) por «Carne Materna», una obra cuyo «germen inicial» fue un taller de teatro. «La historia habla sobre conflictos que surgen tras el reencuentro de tres hermanas», contó.
En declaraciones a LA ARENA, la escritora expresó su alegría por recibir el segundo premio y adelantó que la próxima etapa es para trabajar la puesta en escena y la exhibición del proyecto financiado por el INT para cuando las medidas sanitarias lo permitan. «Con todas las restricciones se nos complica mucho trabajar, pero vamos a adaptar todo a los protocolos para poder hacerlo», sostuvo.
A su vez, Di Nardo fue consultada respecto de la historia y contó: «La obra cuenta la historia de tres hermanas, de las cuales dos de ellas viven en el campo y una vive en la ciudad con su hija. Ella viaja al campo a visitarlas y ahí se da un encuentro que tiene como eje principal una carneada donde van saliendo distintos conflictos familiares».
En ese sentido, la dramaturga, que también es autora de varias antologías por las que fue premiada anteriormente, dijo que «la idea, el germen inicial, surgió de un taller de actuación que hago con Julio Gre y bueno, después decidimos comenzar a improvisarla y nos dimos cuenta que tenía mucho potencial».

El proceso.
Según contó Di Nardo, entre esa idea inicial y la presentación en el Concurso del INT pasaron un par de años en los que trabajó bajo la dirección de Gre y acompañada de varias actrices en el proceso de armado y escritura de la «Carne Materna».
«Fue un trabajo de mucha improvisación, de tirar una línea y mientras ellos la improvisaban yo iba organizando el texto y la dramaturgia. El texto ya está terminado aunque siempre estamos corrigiéndole cositas, pero el trabajo es súper interesante, dinámico y con mucha prueba de lo que funciona en escena», relató la autora al tiempo que valoró que «la obra tiene la mirada de muchas personas desde un principio, con lo cual el trabajo grupal se tornó más auténtico».
De todos modos, no dejó de lado las horas que pasó sentada frente a su escritorio para realizar la tarea de escritura. «Mi trabajo de escritura y selección es más solitario, es donde me siento y veo qué cosas van a aparecer de la improvisación y cuales no».

Necesidad de contar.
El proyecto teatral fue presentado en el tradicional concurso que lleva 22 ediciones, aunque esta última fue dirigida únicamente a mujeres autoras, algo que para Di Nardo también es motivo de celebración.
«Esta última edición fue para mujeres y si vos mirás las publicaciones de las obras premiadas en las ediciones anteriores, la mayoría estaban escritas por hombres. Ahora, en el último concurso se presentaron 640 obras escritas y trabajadas por mujeres, lo que habla de una necesidad que tienen las mujeres que escriben de ser leídas», consideró.
Y completó: «Ese motivo fue lo que más me interesó del concurso para anotarme y participar, porque si no me interesa no lo hago. Igual cuando lo presentamos hablábamos con Julio (Gre) de que si sacábamos una mención y nos publicaban la obra con eso ya estábamos, imaginate la alegría cuando nos enteramos que salimos segundos».