Una posibilidad para finalizar el secundario

PROPUESTAS PARA GARANTIZAR LA TERMINALIDAD

En nuestra provincia hay una propuesta para propiciar formatos escolares que interpelen la gramática escolar instituida en el secundario. Los números oficiales dan la pauta que dio buenos resultados.
Según datos del Ministerio de Educación de la provincia, un 55% de los jóvenes que en algún momento abandonaron sus estudios, luego reingresaron a las escuelas secundarias pampeanas.
En ese sentido se puede indicar que el Colegio Secundario “Paulo Freire” de Santa Rosa es una de las instituciones educativas de la Provincia que implementa nuevas propuestas de organización institucional y de enseñanza para garantizar la terminalidad educativa de jóvenes.
La puesta en práctica de estos formatos se enmarca en los lineamientos políticos y pedagógicos que desarrolla el Ministerio de Educación provincial, y que arroja los indicativos expresados más arriba.
de La Pampa. Bajo esta acción, un 55% de los jóvenes que abandonaron sus estudios por diversas circunstancias, reingresaron a las escuelas secundarias pampeanas.

Dos ejemplos.

Karen (20 años) y Anahís (21 años), son estudiantes que este año finalizaron sus estudios secundarios y consideran que el establecimiento tiene condiciones institucionales que facilitan a las alumnas que son madres poder asistir colegio con sus hijos e hijas
El establecimiento permite que los y las jóvenes puedan realizar su trayecto educativo de una manera más flexible, en donde se tienen en cuenta las historias de vida de cada estudiante.
Karen comenzó a cursar sus estudios secundarios en el Colegio Paulo Freire, luego de haber pasado por otras instituciones. Mientras transitaba segundo
año quedó embarazada y el Colegio la acompañó para que continúe sus estudios: “Acá fue todo más fácil, porque pueden cuidarme a mi hijo. Tenemos la facilidad de tener una maestra de jardín que le enseña mucho a niños y niñas”, resaltó.

Con el nene a la escuela.

Anahís retomó sus estudios en el año 2015 en el “Paulo Freire”. A mitad de la cursada de cuarto año decidió dejar de asistir porque quedó embarazada; luego su hijo transitó una enfermedad y también ella debió comenzar a trabajar. Estos fueron algunos de los motivos que la llevaron a dejar de concurrir.
No obstante para terminar decidió rendir las materias que le quedaban de cuarto año en febrero, y poder de esa manera comenzar quinto año en marzo: “El Colegio Paulo Freire me quedaba más a gusto, podía traer al nene. Mi marido venía antes a esta escuela entonces sabía que había jardín en donde podían cuidarme al nene, y yo de esa manera, podía retomar los estudios”, destacó la joven.

Madres, contenidas.

El Colegio Secundario “Paulo Freire” tiene condiciones institucionales que facilitan a las alumnas que son madres para que puedan asistir al colegio con sus hijos e hijas. La institución educativa nace en 2002 como proyecto de terminalidad educativa. En este sentido, el Ministerio de Educación de la provincia instrumentó estrategias de acompañamiento: así el colegio brinda a sus estudiantes espacios de reflexión y formación, más allá de los tradicionales.
Karen dijo textualmente: “Me gusta esta escuela porque una puede ser libre de pensar lo que quiera, no hay prejuicios. También hay muchos cursos, como carpintería, muchas charlas de maternidad, de sexualidad…”, amplió.

Ahora, a la Universidad.

Pero, en su proceso de crecimiento y de ganas de formarse, Karen y Anahís no concluyeron sus estudios con el secundario, sino que ahora intentarán en la Universidad.
“Ya me inscribí en la Universidad y voy a estudiar Contador Público Nacional”, afirmó Anahís; en tanto Karen sostuvo que va a “seguir estudiando enfermería. Creo que lo mejor es poder estudiar para tener la posibilidad de trabajar”, agregó.
Admitieron que en su elección hubo intervenciones, o sugerencias, de personas que conforman la comunidad educativa del colegio secundario “Paulo Freire”, que advierten que ambas tienen posibilidades de proyectarse como profesionales.

Siempre hay tiempo.

“Terminar el secundario me da cierta nostalgia y me pongo nerviosa y ansiosa”, expresó Anahís. Por su parte Karen sabe que va a extrañar “un montón, fue una parte de mi vida muy linda. Me sentí muy cómoda acá porque no solamente estudiamos, sino que también hablamos muchas cosas de nuestra vida”, razonó.
Las dos están de acuerdo en que “siempre hay tiempo para terminar la escuela; y es hermoso poder volver y disfrutar este proceso”, convienen.

Igualdad de derechos.

Así las cosas se puede afirmar que experiencias como las del colegio “Paulo Freire” ofrecen nuevas posibilidades y oportunidades para jóvenes que transitan el nivel secundario, y se abren las puertas de la educación para que muchos jóvenes puedan terminar sus estudios y pensar en un futuro mejor.
La Dirección General de Educación Secundaria impulsó la propuesta que tiene como objetivo propiciar diferentes formatos escolares que interpelen la gramática escolar instituida de la escuela secundaria, que contemplen la complejidad de su grupo particular, y ofrezcan alternativas educativas en toda la Provincia favoreciendo su permanencia en el nivel, en clave de igualdad de derechos.