viernes, 20 septiembre 2019
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Una reparación imprescindible

LICITARON OBRA SOBRE RUTA 18 Y ACCESO A WINIFREDA

(Winifreda) – En la mañana de ayer, en la sede de la Dirección Provincial de Vialidad, se llevó la licitación para la obra de reparación de baches y reformaciones en la ruta provincial 18, tramo Meridiano V-Ruta Nacional 35, y acceso a Winifreda. El acto licitatorio estuvo encabezado por el director del organismo estatal, Jorge Etchichury y la intendenta de Winifreda, Adriana García. San Ignacio de Loyola S.A. es el nombre de la única empresa que presentó una oferta de $16.478.250 por debajo del presupuesto oficial actualizado que asciende a la suma de $17.066.000.
Etchichury explicó que son bacheos profundos los que se harán en los tramos intervenidos. «Desde Buenos Aires habilitaron la continuación de esta ruta que estaba destruida, la han dejado en buenas condiciones y por ende todo el tránsito a Neuquén va por ahí. Obviamente que la ruta 18 no está diseñada para semejante tránsito y esto nos ha provocado una serie de deterioros y la única forma de arreglarlos fue con bacheo profundo. El bacheo no es solo la capa de asfalto, sino que hemos tenido que ir 50 centímetros abajo a subsanar todo ese problema por el tránsito pesado que tenemos», comentó.
Puntualizó también que serán 60 kilómetros de intervención en la ruta, pero de manera aislada y en el acceso a Winifreda, serán mil metros los que se repararán. En tanto, García agradeció a Vialidad Provincial por el trabajo que se hará en el acceso a la localidad y destacó la importancia que tiene para todos los habitantes.

Gran deterioro.
Las intensas precipitaciones del año 2017 produjeron la deformación del pavimento del principal ingreso y egreso que tiene Winifreda. Se trata del acceso oeste, que conecta la zona más poblada del radio urbano con el cruce de las rutas nacional 35 y provincial 10. Durante los meses de enero a abril de 2017 llovieron más de 700 milímetros, una marca histórica. Caída esa inmensa cantidad de agua se empezaron a visibilizar problemas en el acceso, con alto tránsito de vehículos.
Esa ruta, de 4 kilómetros de longitud, presenta ondulaciones en varios tramos lo que lo torna peligrosa para la circulación de automóviles, entre otro tipo de rodados, sobre todo los días de lluvia porque el agua se acumula en los sectores ondulados. Su mantenimiento depende de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV).
En junio del año pasado, el presidente del organismo oficial, Jorge Etchichury y personal técnico, observaron el estado del acceso con el objetivo de proyectar los trabajos necesarios para su reparación, los que este año se concretarán.
Un mes antes, la jefa comunal le había enviado una carta con una serie de pedidos, entre ellos barreras de contención para los desagües pluviales, carteles señalizadores y la reparación de la calzada.
Esta obra la consideraba «imprescindible en los lugares donde las ondulaciones son muy profundas y el agua se acumula sobre la ruta, resultando muy peligrosa la circulación en días de lluvia, además los vehículos en algunos lugares tocan en el pavimento y hay peligro de despiste», escribió en el texto.