UNLPam: cruce de estudiantes y de autoridades por la toma

"ES UN CONTRASENTIDO", DIJO LA VICERRECTORA MORENO

Un grupo de estudiantes autoconvocados decidieron adelantar la toma de la Universidad Nacional de La Pampa, que estaba prevista ayer a las 12 del mediodía, en paralelo al paro general y movilización de las centrales gremiales, que se desarrolló en todo el país.
Sin embargo, la toma en la sede comenzó a las 7 de la mañana, y trajo como consecuencia el resquemor de las autoridades, que manifestaron su malestar. Según trascendió, los estudiantes estaban en desacuerdo con la decisión de rectorado de autorizar al personal no docente para que se presenten a trabajar normalmente este lunes.
Como justificación, dijeron que llegaron a la determinación de adelantar la medida para que los no docentes de la institución “no se sientan presionados para ir a trabajar”.
Las actividades enmarcadas en este plan de lucha comenzaron durante la noche del domingo, cuando se organizó, en las escalinatas de la institución educativa, una olla popular, como medio de visibilización, no solo en repudio al recorte presupuestario para la Universidad, sino también en consonancia con la crisis económica que atraviesa el país.

“Cada vez tiene menos apoyo”.
En un momento determinado, algunas de las autoridades se hicieron presentes en la calle Coronel Gil 353, donde funciona la UNLPam, con la intención de dialogar con los estudiantes para llegar a algún tipo de acuerdo.
La vicerrectora Verónica Moreno, en diálogo con Radio Noticias, expresó que es un “contrasentido” esta decisión, si se tiene en cuenta que el reclamo es defender la educación. “Pensábamos que se podía llegar a un acuerdo, ya que el paro es mañana (por hoy) y en el resto del país no quedan universidades tomadas. Sí quedan algunas, pero lo que se llaman activas, es decir, que se pueden realizar las actividades. Una medida así hace que la Universidad esté vacía, y es un contrasentido si quieren defender la universidad pública”, declaró.
En este sentido, dijo que el argumento que tuvieron los estudiantes, al momento de conversar, fue que “defienden la universidad pública, pero nosotros también. Tienen una posición antagónica, y nos colocan en un lugar raro, como que ellos son el sector progresista”, aseveró.
Por su parte, el decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas, Francisco Marull, indicó que “un grupo importante de docentes y no docentes se han acercado para ingresar a la Universidad, porque entienden que quieren reclamar desde su lugar de trabajo. No es posible el diálogo. No permiten una disidencia”.
Además, lamentó que “este sector estudiantil pretenda representar a toda la universidad, cuando no lo hace. Porque aquí hay 50 estudiantes, mientras que la universidad tiene 10 mil estudiantes, más de 300 no docentes y casi 1.000 docentes. Lamentamos que este grupo no permita al resto de los trabajadores poder expresarse, y no poder reclamar en definitiva lo mismo, que la universidad siga siendo pública. No compartimos el reclamo, y se está debilitando, porque cada vez tiene menos apoyo”, concluyó.

“Vinieron a deslegitimar”.
Por otro lado, Alexis, una estudiante de inglés, manifestó que la vicerrectora y el rector “vinieron a deslegitimar una asamblea. Lo que primó hoy fue una violencia total, por parte de las autoridades, que vinieron a desmotivar y a ningunearnos todo el tiempo”, se quejó.
Asimismo, aseguró que “nos quisieron posicionar en contra de los no docentes, cuando nosotros estamos luchando por ellos”.
A su vez, el secretario general de ADU, Santiago Audisio, apoyó la toma. “Es una forma de protesta legítima. Están defendiendo la universidad pública, como también lo hacemos nosotros. Esto también es una forma de poner en aviso a los legisladores y senadores con respecto al presupuesto”, dijo el líder gremial.
Por último, dejó en claro que “las autoridades en ningún momento reconocieron la toma, tampoco sucedió en la toma previa, y hay una presión hacia los no docentes, cuando en realidad esta decisión la habían tomado los estudiantes hace mucho tiempo”.