Inicio La Pampa Vecinos reclamaron frente a la iglesia contra el sacerdote Padilla

Vecinos reclamaron frente a la iglesia contra el sacerdote Padilla

Un grupo de vecinos de Intendente Alvear se manifestó en forma pacífica contra el sacerdote José Miguel Padilla, quien fue acusado públicamente hace unos días por un joven entrerriano por ejercer abusos psicológicos y sexuales dentro del convento de la Inmaculada Concepción. Tras la seria acusación, en la localidad desconocen si el cura se encuentra en el lugar.
Según informó el sitio El Noticiero Digital Web, la manifestación que congregó a casi 20 personas, se realizó en frente de la Parroquia de la Inmaculada Concepción, mientras se estaba celebrando la misa dominical con la ausencia del cura Padilla. Además, se movilizaron por las calles de la localidad pampeana.
Según los manifestantes, el cura párroco «ejercía su rango de poder» contra «los más débiles y abusaba psicológicamente y sexualmente» ellos, según los dichos vertidos por Vicente Suárez Wollert, un joven que había dejado su ciudad -Santa Elena, provincia de Entre Ríos- para dedicarse a la vida religiosa en el convento que dirige el sacerdote Padilla.
La conmoción por parte la comunidad de Intendente Alvear recae en que el cura, perteneciente a la congregación de los Frailes Capuchinos Recoletos, no solo tiene en manos la conducción del mencionado convento y de la parroquia, sino que también se desempeña en el Instituto Secundario Nuestra Señora de Luján. Los vecinos de la ciudad señalaron que no saben si el sacerdote se encuentra en la localidad.

Apoyo a las víctimas.
El grupo de manifestantes afirmó que su presencia en las calles iba en apoyo a las personas que denunciaron ser víctimas de abuso por parte de Padilla. A su vez aclararon que no están en contra de la institución ni tampoco de la religión sino «de las personas que aprovechan su poder».
«Estamos acá por que entendemos que hay que estar en las calles, apoyando a las víctimas, porque esto es una posición política. Nosotros estamos del lado de la víctima porque sabemos que lo primero que hace un abusador es victimizarse y hacer pasar a la verdadera víctima por loco», criticó una de las manifestantes en diálogo con el mencionado sitio.
«Nosotros estamos acá para decir que le creemos a Vicente y que pueden haber mucho más casos del mismo tipo. Hay casos en el colegio, de ex alumnos que se han tenido que ir del pueblo porque este hombre los ha perseguido y tuvieron que estar años callados», agregó otra vecina que participó de la movilización.

«No callen más».
En ese sentido, las manifestantes brindaron su apoyo a las supuestas víctimas, a quienes pidieron que «no callen más, que terminen ese padecimiento» porque «escucharlos hablar a los chicos que no han contactado después que salió lo de Vicente es tremendo». En ese sentido, aseguraron que habría más casos perpetrados por Padilla.
Y reclamaron: «Basta de ser un pueblo en silencio, no nos callemos más. No podemos tener un tipo así, queremos aclarar, no es contra la institución, no es contra el colegio, es a favor de ellos. Todo esto es contra el cura Padilla, sabemos su trayectoria».
Finalmente, desde la movilización explicaron que existe una Red de Contención que se llama «Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos», que se encuentran presentes en las redes sociales. «Ellos tienen abogados, psicólogos, psicólogas, para poder acompañarlos. Sabemos que cada uno tiene sus tiempos y nosotros acá les creemos a todos los que les haya pasado algo. No están solos», precisaron.

Piden «pronta actuación»
En un fuerte comunicado, la agrupación Mujeres Peronistas Nacionales y Populares demandaron la «pronta actuación del Poder judicial» y a su vez solicitaron «a las autoridades de la Iglesia Católica que actúen con celeridad, transparencia y firmeza para ayudar a esclarecer los hechos denunciados, a sancionarlos y a prevenir su reiteración».
«Una vez más, la comunidad pampeana ha conocido el testimonio de un joven que da cuenta de la dolorosa experiencia que vivió hace algunos años, a causa de hechos aberrantes cometidos contra él por un adulto, sacerdote de la comunidad religiosa de la localidad de Alvear», denunciaron.
«En este caso, José Miguel Padilla ‘padre superior’ de la orden de los Frailes Capuchinos Recoletos, mediante el abuso del lugar de autoridad y privilegio que ocupa dentro de su Iglesia, vulneró en forma reiterada y cruel a un joven que, como tantos otros que se acercan a la congregación impulsados por su vocación, esperaba encontrar en ella guía y formación. Por el contrario, el abusador oculto bajo su investidura sacerdotal, perpetró un ataque atroz a la integridad de su persona», ampliaron.
«Queda una vez más demostrado aquello que las organizaciones de mujeres denunciamos desde hace décadas cuando afirmamos que mientras algunos sectores del clero pretenden ostentar el control de la conducta social de nuestro pueblo y erigirse en los guardianes de la moral pública, inclusive negando aquellos derechos consagrados constitucionalmente, los delitos aberrantes cometidos por miembros de la comunidad religiosa son disimulados mediante traslados y encubrimientos», concluyeron.