¿Vía libre a la construcción de un barrio cerrado?

AUTODROMO VIEJO

Sorpresivamente, incluso para el oficialismo, llegó ayer al Concejo un proyecto de ordenanza, cursado por el intendente Altolaguirre, por el que se elimina la obligación que tenía la Caja Forense respecto al predio del viejo Autódromo Parque Ciudad de Santa Rosa. Se trata de la norma que imponía el uso exclusivo de esas tierras, a la vera de la Ruta Nacional 5, para fines deportivos.
Esto ocurre luego de la resistencia de Altolaguirre a otorgarle a los profesionales del derecho la potestad de elegir el destino a darle al inmueble. “De cayetano (sic) entró el proyecto del Ejecutivo pidiéndonos que levantemos esa restricción del uso y que hagan con él lo que quieran”, comentó disgustado un concejal del Frepam.
La iniciativa, que ingresó ayer al Concejo, fue “parada” hasta tanto “algún funcionario diera detalles al respecto y se nos asegure que la Caja no le iniciará un juicio a la comuna y estamos hablando de mucha plata”, añadió el edil.
El proyecto levanta la restricción que se fijó en otra ordenanza estableciendo que el ubicado a la vera de la Ruta 5 tendría como finalidad utilizarse como autódromo mientras no haya otro que lo sustituya en Santa Rosa. “Ahora, por lo visto, el Ejecutivo tiene en cuenta el autódromo de Toay, que obviamente no está en Santa Rosa”, acotó el quejoso representante oficialista.
El edil recordó que durante la administración del justicialista Luis Larrañaga se firmó un convenio para devolver el autódromo a la Caja con un alambrado nuevo. “Ahora lo único que se ve son yuyos y los olmos que han crecido sin control”.

Juicio.
La Caja Forense inició a mediados de 2016 un trámite en la comuna para subdividir el inmueble del viejo autódromo para construir una estación de servicio, luego de fracasar en su intento de lotear ese terreno para construir una urbanización.
La demora en el trámite de ese expediente fue considerada “injustificada” por la Caja, lo que podría derivar en “tomar las medidas legales necesarias contra el municipio y los funcionarios intervinientes en el expediente”.
La propuesta de la Caja Forense fue revisada por la Comisión Honoraria de Patrimonio Arquitectónico y Natural de la ciudad, que no aprobó la subdivisión al considerar que el autódromo está protegido por la Convención de Nara, por lo que debe preservarse su integridad.
Antes de avanzar con una subdivisión, dijo la Comisión, debe derogarse la ordenanza 1075/92 que le da al autódromo ese status de protección. También la Comisión concluyó que el inmueble no figura a nombre de la Caja Forense y que estaba a nombre del Aeroclub Pampeano.

Algunas restricciones.
Desde la municipalidad, durante la gestión Altolaguirre, se había señalado que no se podía construir en el viejo autódromo una estación de servicio porque la Administración Provincial del Agua tiene registrada esa área como de recarga del acuífero Anguil-Santa Rosa y el expendio de combustible es contaminante.
Durante el gobierno de Francisco Torroba tampoco prosperó una iniciativa de la Caja Forense para lotear el predio y radicar allí una urbanización denominada Villa Pampa, lo que fue rechazado por el Concejo Deliberante invocando también el impacto sobre el área de recarga.
Si las restricciones al uso se eliminan, ¿solo avanzaría la subdivisión para instalar la estación de servicio? ¿O también se reflotaría el ambicioso proyecto de construir allí un barrio residencial, como el denominado Villa Pampa?
Los precios de los lotes en la zona aledaña a la Ruta 5 tienen valores de mercado que implicarían un negocio fenomenal para quienes obtengan el permiso de lotear. Como referencia, en un aviso clasificado de reciente publicación en este diario, una inmobiliaria pide 100 mil dólares por un terreno baldío de 30 x 40 metros en Villa Martita.

Cuáles mejoras.
Cabe decir que un punto de enfrentamiento entre la municipalidad y la Caja Forense está dado en que aquella pretende que la propietaria del inmueble abone un canon, que sería en concepto de obras que fueron construidas hace muchísimos años.
Esas mejoras -en la práctica inexistentes porque quedan solo ruinas- habrían sido llevadas adelante hace décadas por el Aero Club Pampeano, original poseedor del predio. Naturalmente la Caja Forense no tendría nada que ver con esas “mejoras” y se entiende en el Directorio de la entidad que nada debe pagar.