Inicio La Pampa Viróloga pampeana considera que "no hay otra que parar todo"

Viróloga pampeana considera que «no hay otra que parar todo»

«Si vamos a evaluar sanitariamente no hay ninguna opción que no sea parar, aunque sea por un tiempo corto, y tratar de frenar esto porque es un delirio. No podemos seguir permitiendo que se nos muera tanta gente. Y la realidad es que va a haber muchas más muertes de las posibles».
Las palabras pertenecen a la bioquímica Lucía Cavallaro, que es presidenta de la Sociedad Argentina de Virología y profesora en la Cátedra de Virología de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la Universidad de Buenos Aires (UBA). La profesional, que nació y se crió en Ingeniero Luiggi, evidenció todo el dramatismo que implica, en La Pampa y en todo el país, la actual situación sanitaria por la pandemia del coronavirus.
«Cuanto más números de casos tenemos más aumenta el número de individuos que van a requerir hospitalización, aunque siga siendo exactamente igual el porcentaje. No queda otro recurso, lo mires por donde lo mires o lo busques por donde lo busques, que frenar la transmisión del virus y avanzar con la vacunación. No hay otra estrategia posible», advirtió Cavallaro en una entrevista con «El Aire de la Mañana», por Radio Noticias.
En ese marco, Cavallaro agregó más detalles de una situación que vive día a día y en primera persona: «La mayoría de la gente que ingresa a terapia intensiva requiere el uso del respirador artificial y que cada vez menos personas sobreviven. Por eso la responsabilidad de cada uno de nosotros es mucho más grande que la de los gobiernos».
La especialista aseguró que los terapistas «están exhaustos, no dan más, otros se murieron y si los casos siguen aumentando no habrá directamente atención médica, por eso no queda otra que frenar la trasmisión del virus».
Cavallaro afirmó que en la actualidad nueve de cada diez pacientes que ingresan al área de Terapia Intensiva requieren el uso del respirador. «Hoy cada vez menos gente sobrevive al uso del respirador, el año pasado era el 50 por ciento aproximadamente, este año es mucho menor debido a la agresividad de la infección de un virus que se replica cada vez más y hace más daño», apuntó sobre los efectos de la segunda ola de la Covid-19 en la Argentina, mucho más mortífera y multiplicadora de contagios que la del año pasado.

Secuelas.
Cavallaro profundizó su preocupación respecto a la dramática situación que se vive como consecuencia de la pandemia y lamentó las consecuencias que deja el virus en quienes lo padecen. «Quienes ingresan a la Terapia Intensiva tienen mucho sufrimiento y quedan con muchas secuelas posteriores. Siempre la opción de no infectarse es mejor, a esta altura estoy más preocupada por mis hijos o por mis nietos que por mí, esto no es un invento», resaltó.
La viróloga pampeana agregó que «con este número de infectados o muertos, seguro que todos tendrán alguna persona cercana con el virus y ese es un dato muy preocupante».
Cavallaro, en tanto, reconoció que se avanzó mucho en el conocimiento del coronavirus y valoró que «lo más importante fue definir la trasmisión por lo que gracias a eso nos orienta hacia las vías de cuidados que tenemos que tener. El año pasado pensábamos que teníamos que vivir bañados en alcohol en gel y hoy sabemos que más que nada debemos controlar la calidad del aire porque más del 80 por ciento de los contagios se hacen por el aire; por eso tenemos que usar el barbijo y mantener la ventilación más que nunca», recomendó.

Vacunas.
Consultada sobre qué se conoce específicamente sobre la Covid-19, Cavallaro afirmó que se trata de un virus «muy complejo» y, hasta ahora, la herramienta más efectiva para afrontarlo, más allá de los cuidados individuales y sociales, son las vacunas que se desarrollaron en distintos países.
«Hoy tenemos una realidad y es que las terapias están con gente de menor edad, y no podemos definir si se trata de cepas severas del virus que afectan directamente a los jóvenes o es que si no están vacunados respecto a los mayores. Es cierto también que la gente mayor se cuida más que la menor, que a su vez es la fuerza de trabajo y la que más se mueve».

«Monstruos visibles».
Cavallaro no ocultó su preocupación por la falta de conciencia de buena parte de la sociedad y, sobre todo, la falta de responsabilidad de referentes políticos y comunicacionales.
«Es muy importante que después de recibir una vacuna, hay que seguir cuidándose. Lo dijimos en marzo de 2020 y es que no nos podía pasar esto que nos está pasando hoy, y resulta que mucha gente recibe un discurso ambiguo, con mucho ruido en la comunicación porque mientras se les pide que vayan a vacunarse hay otros que dicen que no porque las vacunas envenan o cosas así; entonces es muy complicado, hay otros monstruos que son visibles y que son muy difícil de acallar».
Y añadió: «Nos cuesta mucho llegar a la gente, somos poco escuchados, y no hay dudas, es más; tenemos la total certeza de que para frenar la transmisión primero hay que adoptar las medidas de cuidado porque la responsabilidad individual es mucho más grande que la de los gobiernos. Porque nos pueden sumar camas y respiradores o que un mago haga brotar más médicos, pero ¿quién quiere ir a una terapia, quién quiere tener un respirador? Yo elijo no infectarme porque la realidad es que no se sabe cómo podés evolucionar aunque aparentemente no tengas factores de riesgos, es un virus extremadamente complejo. Por eso no se entiende porqué eligen morirse o enfermarse o que se mueran sus familiares o amigos».

Una charla por Zoom
El Centro Pampeano de Estudios Sociales y Políticos invitó a la disertación que realizará hoy Lucía Cavallaro y que es denominada «Segunda ola de Covid19 en Argentina y La Pampa, mitigación y control». El conversatorio será desde las 18 a través de la plataforma Zoom y también se podrá seguir a través del Facebook del Centro y por medio de YouTube (hay que buscar al Cpesp). «El objetivo es contribuir tanto en el aporte de la información como de la importancia de los cuidados para bajar la curva de contagios», resaltaron.