Inicio La Pampa "Vittorio", 25 años de sabor y calidad

«Vittorio», 25 años de sabor y calidad

Desde hace 25 años «Vittorio» es sinónimo de helados y sabor. La pyme de Marcelo Segovia y Silvana Sernaglia abrió la fábrica propia en el Parque Agroalimentario de Santa Rosa y proyecta expandirse a la provincia. Da empleo a 10 personas.

«¿Vamos a tomar un helado?», propone alguien de la familia, de una pareja, de un grupo de amigos o amigas. Y la propuesta siempre es difícil de rechazar, sobre todo si es verano y si los gustos a probar arriba del cucurucho tienen el sello de Vittorio, una marca registrada de sabor que desde hace 25 años acompaña a distintas generaciones de pampeanos.

Marcelo Segovia (52) y Silvana Sernaglia (51) tienen una historia en común muy particular, porque aunque están unidos desde hace 28 años, casi los mismos que Vittorio, el vínculo comenzó mucho antes, cuando apenas sus madres los dieron a luz.
«Estuvimos casi juntos en la incubadora, yo nací de seis meses y medio y ella es sietemesina, así que mi viejo le prestó la incubadora al papá de ella. Cuando tenía cerca de 20 años la conocí por una amiga en común y desde entonces estamos juntos», relata Marcelo sobre una pareja que se encarga de cada detalle de una pyme en constante crecimiento y expansión.

Segovia aprendió a hacer helados en el ’84, junto a Roberto Torres, en la tradicional heladería Robert’s de esta ciudad. Allí estuvo diez años hasta que el padre de Silvana le propuso convertirse en socios y abrir un local propio. «Él nos dio una mano grande y abrimos la heladería en la Avenida San Martín. Había una placita y al lado estaba la heladería IL Gelato, así que la compramos y abrimos Vittorio».

Los primeros años fueron duros, reconoce Marcelo. «Tuvimos una competencia muy fuerte, estaba ‘Mónaco’ (en San Martín y Moreno) y nos costó mucho posicionarnos, que nos reconozcan, porque nosotros apuntábamos a ese consumidor. En 2006, cuando nos vinimos una cuadra para acá (en la Avenida San Martín donde está el local ahora) el cambio fue notorio y nos benefició mucho».

Según cuenta Silvana, Vittorio nació con una premisa que, hasta hoy, se mantiene inquebrantable: «Calidad, atención y limpieza. Siempre trabajamos bajo esa consigna y la gente lo reconoce. Cuando pasa un tiempo cerramos el local y nos dedicamos a renovarlo, siempre le damos una cara nueva, incluso épocas como la de 2001 que fue malísima, pintábamos las paredes y ofrecíamos otra imagen. Los clientes nos siguen, vienen y nosotros buscamos estar a la vanguardia, ofrecer productos nuevos, tener la mejor relación calidad-precio y todo enteramente elaborado de manera artesanal».

Café y pastelería

Si bien Vittorio siempre se identificó como heladería, en los últimos años se diversificó hacia otras ofertas vinculadas a la cafetería y la pastelería. «En principio tercerizamos la pastelería pero hoy tenemos pastelera propia, fuimos puliendo y elaborando todo acá y la respuesta fue muy buena porque la calidad es excelente. Sumamos los wafles y otros productos. Lo mismo con el café, hoy tiramos un café de gran calidad y los tostados son muy buenos. También agregamos sándwiches de pan casero con rúcula, jamón crudo y tomate», dicen los responsables de un local que en la etapa estival abre sus puertas 16 horas diarias y da empleo directo a diez personas.

Entre esas personas está Santiago, uno de los dos hijos de la pareja que trabaja en la empresa mientras que Tomás, cuando hace una pausa en su licenciatura en Instrumentador Quirúrgico, vuelve a Santa Rosa y se suma para dar una mano.
El crecimiento de Vittorio también se verifica en los metros cuadrados porque desde el año pasado la firma trasladó su fábrica al Parque Agroalimentario de Santa Rosa, el lugar donde recibieron semanas atrás la visita del Gobernador Sergio Ziliotto y del Ministro de la Producción, Ricardo Moralejo.

«Compramos el lote en el Parque porque era un proyecto que pensábamos desde hace cuatro años y cuando Santiago -luego de estudiar Administración de Empresas- nos dijo que quería trabajar con nosotros le dimos para adelante. Sacamos un crédito a través del Consejo Federal de Inversiones (CFI) y del Banco Pampa y pudimos instalarnos para trabajar bajo las mismas reglas en cuanto a lo artesanal, las máquinas, las materias primas. Tenemos el apoyo de Producción en la parte técnica y ahora estamos haciendo unas pruebas con la leche provincial Mamuu. Fue una grata visita la del Gobernador porque creo que reconocen el esfuerzo de tantos años de una empresa familiar que siempre trata de estar a la altura de la mayor exigencia», valoró Marcelo.

Expansión

En el Parque Agroalimentario la firma trabaja también en una nueva línea gastronómica a través de la marca «Duia», con productos destinados a restaurantes y rotiserías. «Ya tenemos tres marcas registradas: Vittorio, Duia y Rumi. Nuestra idea es crecer de a poco para meternos en el mercado. Llegamos a distintas despensas y negocios con envases chicos y la idea es salir hacia otros puntos de la provincia».
La pyme también abrió hace dos años «Vittorio Express», en Pasteur y Martín Fierro, con un concepto diferente que les dio gran resultado y que en la actualidad avanza hacia la modalidad de franquicia.

«Es un nuevo concepto que lanzamos, con horarios distintos al local céntrico porque ahí la gente llega y compra el kilo, medio o cuarto de kilo, paletas y productos de pastelería, que es lo que se ofrece. El cliente no tiene que ir hasta el centro y pasa, carga y se va. La idea es ampliar ese tipo de local a otras ciudades, por eso estamos en proceso de trabajar con franquicias», detalló Marcelo.

El espíritu inquieto de Vittorio también tiene casi listo un nuevo lanzamiento, una propuesta que le permitirá tener una mayor presencia y movilidad, aunque por ahora sus responsables prefieren no adelantar demasiado.

«Nuestro lema de trabajo siempre es mantener una empresa de vanguardia, que sea sustentable y genere empleo. Por suerte tenemos un equipo de trabajo espectacular, que responde de la mejor manera y la relación entre todos es excelente. Eso facilita mucho las cosas y hace que puedas proyectar e ir para adelante», destaca Silvana sobre una empresa que se identifica con lo pampeano, con el sabor y la calidad del mejor helado artesanal.

Un paseo «económico»

Para gran parte de las familias, parejas o grupos, programar una salida suele estar marcada por un límite claro: el bolsillo. Sobre todo en tiempos recientes donde la inflación y la crisis económica hicieron estragos. Por eso «ir a tomar un helado» es una de las alternativas más baratas. «La familia puede salir y tomar un helado cada uno porque a diferencia de ir a cenar, al cine, al teatro u a otros lugares, es mucho más económico. Por supuesto que el trabajo fuerte es el verano, pero hoy eso también cambió, incluso desde la temperatura. En invierno también funciona y la gente compra helados y postres», señala Marcelo.