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«Ya era un fuera de serie»

PABLO RAMIREZ RECORDO EL PASO DE MARADONA POR GENERAL PICO

La muerte de Diego Armando Maradona causó una conmoción mundial y entristeció en forma particular al ambiente del fútbol, que aún llora a su gran ídolo. Mientras en el interior de la Casa Rosada, miles y miles de personas ingresaban a darle el último adiós a quien fuera el capitán de la Selección argentina campeona del mundo en México, en las tribunas del estadio Nuevo Pacaembú de Costa Brava, Pablo Ramírez recordó el partido en el que «Pelusa», con la camiseta de Argentinos Juniors, enfrentó a los de Barrio Este.
El cotejo tuvo lugar el 20 de junio de 1979 en General Pico, casi un año después de la obtención de la Copa del Mundo frente a Holanda.
El Bicho de La Paternal llegó a esta ciudad, con la figura ya reconocida de Maradona. El «Diez» hizo dos goles en los primeros minutos de juego, y los porteños ganaron por 4 – 2.
Ramírez, que ya llevaba algunos años en General Pico, tras haber llegado procedente de Ferro de Caballito, marcó uno de los dos goles costeros de aquella tarde.
El volante del equipo piquense indicó que en sus inicios ya se veía que Maradona era «un fuera de serie», y destacó el respeto que tuvo con los rivales. Como a tantos, la triste noticia de su muerte, los primeros minutos lo dejó mudo, sin palabras.
«Fue lo máximo que vimos porque tanto a Boca, el club de sus amores, como a los colores de Argentina, los dejó bien alto», dijo sobre el Diez.

Partido.
A mediados de 1979 Maradona era un juvenil de apenas 18 años, pero ya había sido goleador del fútbol argentino y había estado a un paso de ser parte de la Selección argentina que fue por primera vez campeón mundial. Por eso, su llegada a esta ciudad, generó una importante expectativa.
«Para esa época fue un acontecimiento bárbaro, porque no había ese contacto con los clubes de Buenos Aires. Encontrarnos con Argentinos Juniors y con Maradona fue muy importante. Nos quedamos sorprendidos y a los diez minutos ya nos había hecho dos goles. Ya era mundialmente famoso, y se notaba que era un fuera de serie», recordó Ramírez.
El volante del equipo piquense estuvo engripado los días previos al cotejo, pero sin embargo fue convocado para afrontar tal compromiso.
«Toda la semana fue el comentario y toda la expectativa estaba en la llegada de él. El equipo se cambió en los vestuarios de Costa y él vino cambiado desde el hotel, directamente a la cancha. Cuando salimos formados los dos equipos, nos saludó y fue amable», agregó.

Costero.
El partido se recuerda en la ciudad, porque tiene el condimento especial de haber sido la única vez en la que Maradona jugó en esta provincia. La anécdota del choque llena de orgullo a los «costeros», que se inflan el pecho y que incluso, por encima de la actuación de Maradona, aseguran que esa tarde, Pablo Ramírez fue una de las figuras de la cancha.
«Se me dio de hacer un gol muy lindo, pero todo lo de Maradona fue increíble. Uno se quedaba parado por las cosas que hacía. Yo jugaba bastante adelantado y cuando la tenía él, lo miraba. Nos gustó mucho a todos que en ningún momento nos sobró y jugó como si estuviera jugando un campeonato. En ese sentido se portó como corresponde. Fue muy respetuoso», dijo.

Despedida.
Ramírez, que llegó a esta ciudad durante los primeros años de la década del 70, con la intención de quedarse ocho meses, ya lleva más de cuarenta años en General Pico, donde hizo toda su carrera con la camiseta de Costa Brava.
A 41 años del choque frente al «Diez», Ramírez dijo que esa tarde el estadio estaba lleno y hasta tuvieron que poner sillas dentro de la cancha, porque todos querían ver a Maradona.
También recordó que ese año el equipo de Costa, que había armado un buen grupo entre algunos jugadores que habían llegado desde afuera más otros de las divisiones inferiores, le había permitido llegar al título y clasificar al Regional.
Por último, como todo futbolero, se mostró triste con la muerte de Maradona, y pidió que ahora lo dejaran descansar en paz.
«No lo podía creer, no me salían las palabras. Estaba con mi señora cuando vi la noticia, y no lo podía creer. Esperemos que descanse en paz, de una vez por todas», finalizó.